Carmen Muñoz

Health Coach

¡Hola! Me llamo Carmen y soy una entusiasta de la vida sana. Adoro comer rico, colorido y saludable, el yoga en todas sus variedades, caminar por la naturaleza, los animales, estar con la gente que quiero, y poder conocer mundo. Pero esto no siempre fue así.

Desde pequeñita, fui una niña con problemas digestivos y ciertas alergias alimentarias, aunque esto no afectaba a mi energía ni a mis ganas de salir a conocer mundo y experimentar la vida. .

Pero la adolescencia me cambió la vida: desilusiones, conflictos internos conmigo misma, y experiencias que marcaron un antes y un después para mí. Tuve la suerte de tener a mi lado a personas que adoro.

Pero fueron unos años muy duros en los que desconecté de mis necesidades, mis ilusiones, mis talentos y de mi esencia más pura

Los años en la Universidad siguieron la misma dinámica: enfermedades que comenzaban a aparecer y se sumaban a un empeoramiento de mis problemas digestivos y alergias.

Psicológicamente estaba hundida, no encontraba motivos ni motivación para salir de esa espiral dónde había entrado. Las visitas a urgencias comenzaron a hacerse cada vez más frecuentes y, los médicos, se empeñaban en hacerme mil pruebas. Pero nunca había una respuesta para mí y para los problemas que padecía.

Busqué apoyo para volver a valorarme y sentirme capaz de hacer cosas que jamás imaginé volver a hacer.

Me encontraba débil y frágil, tanto física como emocionalmente, pero comencé a realizar cosas que me hicieran sentir bien, válida, y me ayudaran a recuperar la confianza en mí misma. Empecé a ver algo de luz.

Acabé la carrera de Trabajo Social, y empecé a trabajar en ello, siendo consciente de qué lo único que tenía claro en esos momentos era que ayudar a los demás y verlos felices era lo que siempre me había motivado y en lo que siempre me había sentido bien.

Pero claro, para poder atender bien a los demás, primero hemos de atendernos adecuadamente a nosotros. Y mis problemas volvieron a aflorar junto a otros muchos más graves.

Come Sano, Ama La Vida, Vive Feliz

 

Hasta que un día exploté, y decidí que era el momento de buscar otras alternativas:

 

  • Me apunté a clases de yoga con una profesora maravillosa que me ayudó a reconectar profundamente con mi interior.
  • Cambié de trabajo y comencé a buscar cuál era mi talento y cómo podía utilizarlo para ayudar a los demás.
  • Contacté con un especialista en naturopatía que me recetó unos cambios alimenticios brutales pero que al mes ya estaban funcionando.

 

Al cabo de tres meses estaba muy motivada experimentando las bases de esta nueva alimentación para mí. Investigué, leí y busqué toda la información que podía, teniendo muy en cuenta la importancia de la salud holística, es decir, que integrara cuerpo, mente y alma.

Paralelamente, encontré a una consultora macrobiótica con la que di el cambio definitivo. Aunque ya había retirado de mi dieta el azúcar, los refinados, los lácteos y los productos procesados, con ella acabé comprobando por mí misma los beneficios de este tipo de alimentación y filosofía de vida.

Comencé a llevar una dieta prácticamente vegana, salvo porque en ocasiones comía algo de pescado, y a encontrarme cada vez mejor y con muchísimas ganas de aprender más sobre esta teoría. Por eso, me matriculé en el primer curso de Medicina Oriental y Cocina Macrobiótica, que imparte el IME (Instituto Macrobiótico de España) en Valencia.

Continué estudiando otras teorías, dietas alimentarias, practicando yoga y meditación, siempre con esa concepción holística del ser humano, e interesándome en por qué a cada persona les funcionaban cambios distintos en su alimentación. Y esto me llevó a conocer el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York, una de las escuelas de nutrición holística más importantes del mundo, y la única que integra muchísimas teorías dietéticas, además de la importancia del concepto de bio-individualidad en cada persona.

 

Es dónde me HE formado como Health Coach para poder dedicarme profesionalmente a unir lo que hoy en día se han convertido en mis dos pasiones: poder ayudar a las personas y la salud-bienestar personal y de nuestro planeta.

 

 

Y así comenzó lo que para mí ha sido una historia de superación diaria, pero que me ha llevado a confiar en que las experiencias de la vida nos llevan finalmente a dónde debemos estar.

Aunque hay gente que encuentra un camino muy directo hacia su bienestar y felicidad, el mío fue un poco más largo y escabroso. Soy consciente de que todavía queda camino por recorrer, porque en eso consiste la vida, en seguir adelante, seguir aprendiendo, seguir compartiendo y ofreciendo amor a los demás

 

Espero que con toda mi experiencia pueda servir de ayuda, apoyo y motivación para todas aquellas personas que buscan un cambio en sus vidas.

 

Con mucho amor,

Carmen Muñoz.