Pizza de quinoa, sin gluten

¡Hola lover!

Hoy te traigo una receta que me encanta. Como fan de las pizzas que soy, y mi problema con la intolerancia al gluten, he encontrado una opción fantástica para seguir disfrutando de ellas sin problema.

pizza de quinoa sin gluten

Es muy rápida y fácil de preparar, sólo has de tener en cuenta que tienes que planificarte porque la quinoa tiene que estar unas horas en remojo. Yo la pongo por la mañana si quiero la pizza para comer al mediodía, o la dejo después de comer para tenerla lista para la cena. 

Con la receta que te enseño, podrás preparar la base. El resto de la receta la dejo a tu elección para que puedas prepararla como a tí más te guste. Pero por si no estás muy inspirada, te dejo algunas de mis opciones favoritas: 

  • Pizza de hummus de remolacha y aguacate
  • Verduras asadas
  • Calabacín, ajo en polvo y huevo
  • Champiñones, alcachofas y rúcula fresca
  • Espinacas y queso bio de cabra o queso vegano

Y ahora sí, te dejo la receta. Espero que me cuentes qué te parece y te animes a compartir tu foto conmigo en las redes sociales, con el hashtag #lovinglavidasana 

pizza de quinoa sin gluten

Ingredientes:

  • 100 grs de quinoa en grano
  • 30 ml de agua
  • Orégano y pimienta negra (aunque puedes utilizar otras hierbas a tu gusto)
  • Sal 
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

  1. Pon la quinoa en un colador y lávala muy bien bajo el grifo para eliminar bien todas las saponinas que contiene (le dan un sabor algo amargo y además, influyen en la absorción de nutrientes).
  2. Pon la quinoa lavada y escurrida en un bol, cúbrela bien de agua filtrada, y déjala reposar un mínimo de 3 horas.
  3. Una vez pasado el tiempo, colamos y enjuagamos la quinoa, y la ponemos en nuestro procesador de alimentos, junto al resto de ingredientes excepto el aceite. Tritura hasta tener una textura consistente y uniforme. El resultado es una masa líquida, no como la de pizza normal, por lo que no podrás manejarla con las manos.
  4. Coloca un papel vegetal sobre la bandeja del horno, pincélalo con aceite de oliva, y vierte la masa encima. Con ayuda de una cuchara, ves extendiéndola bien y dándole forma redonda (o cuadrada si te gusta más así la pizza). Tiene que quedar lo más fina que puedas, pero no dejando que se formen agujeros o huecos en la masa.
  5. Una vez extendida, hornea en el horno a 180º durante unos 10 minutos aproximadamente. Sabrás que está lista cuando la masa se despegue fácilmente del papel.
  6. Deja enfriar unos minutos y con ayuda de unas espátulas o de un plato llano, dale la vuelta a la base y colócala de nuevo en la bandeja.
  7. Añade los ingredientes a tu pizza, y hornea de nuevo durante unos 10 o 15 minutos más, hasta que los bordes estén dorados.
  8. Acompaña de una buena ración de hojas verdes, ¡y disfruta!

Para la pizza de hummus:

sólo tienes que poner en la base bien extendido el hummus rosa de remolacha que tienes la receta aquí, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y hornear durante unos 10 minutos, hasta que veas que los bordes se doran. Saca del horno, añade por encima hojas de espinacas o rúcula frescas, aceitunas negras partidas, tomates cherries y aguacate a rodajas.  

* Procura no añadir ingredientes muy líquidos a la masa, ya que si no el resultado final no será tan crujiente. 

Yoga y ayurveda, dos caras de una misma moneda

yoga y ayurveda

El yoga y el ayurveda están estrechamente relacionados. Ambas palabras provienen del sánscrito y se llevan practicando desde hace miles de años. Se complementan una a la otra, enfocándose en encontrar el bienestar físico, mental y espiritual.

Hoy en día, son muchas las personas que practican y utilizan el yoga para estirar sus músculos y practicar algo de ejercicio. Pero en realidad, estas posturas o asanas que se practican en yoga, van más allá. No son sólo ejercicios físicos, sino que también trabajamos nuestra mente, aportando claridad y tranquilidad. Y al tener esa claridad y paz mental podemos ser más conscientes de nuestra naturaleza y trabajar nuestra espiritualidad. De esta forma, las asanas de yoga serían uno de los caminos que hemos de recorrer para alcanzar el bienestar, y junto con una alimentación y estilo de vida adecuados, van a sentar las bases para alcanzar ese equilibrio.

Por su parte, el Ayurveda es una de las medicinas más antiguas que se conocen. Significa “el conocimiento de la vida” y trata sobre esto. Está muy relacionada con la alimentación porque entiende que el alimento es nuestra principal medicina o la mejor forma de prevenir y tratar las enfermedades, junto a otras técnicas (como masajes, meditación...). Los alimentos, nos proporcionan energía y nutrientes, pero hemos de entender que no todos estos tipos de energías o de nutrición son adecuados para todo el mundo. “Lo que para una persona es alimento, para otra puede ser un veneno”.

Por esto, el Ayurveda considera a cada persona como un ser único, con unas necesidades individuales tanto a nivel físico, como emocional, espiritual... y también dependiendo de sus gustos, aficiones, historial, lugar de residencia... Es un todo global y único que hemos de tener en cuenta. Para encontrar el equilibrio tenemos que observar al individuo en concreto, y huir de dietas uniformes para todo el mundo.

yoga y ayurveda

Podemos decir entonces que el yoga es el lado espiritual del Ayurveda, y el Ayurveda, el lado curativo del Yoga. Ambas disciplinas se van a combinar para conducirnos hacia un estado de armonía, equilibrio y salud.

Y para alcanzar este equilibrio, tendremos que entender que estará totalmente unido a los alimentos que tomemos y que nos nutren, no sólo de manera física (como la comida) sino también de manera espiritual, energética y emocional (meditación, relajación, yoga, ejercicio físico, relaciones, carrera profesional...). En definitiva, tener una visión holística de la persona y entender que si sólo tratamos un síntoma y nos centramos en esa parte nada más, no estamos llegando a la verdadera raíz del problema.

Si decidimos comenzar a recorrer este camino tenemos que saber que es un proceso de cambio, que a cada persona le lleva un tiempo determinado ya que es muy personal y nos permiten trabajar a un nivel de nuestra consciencia única e individual. A medida que las practicamos, vamos creciendo y evolucionando como personas.

ENTENDER LA NATURALEZA DE NUESTRO CUERPO

Ayurveda nos ayudará a entender y conocer mejor la naturaleza de nuestro cuerpo, sus necesidades únicas, sin compararnos con las de los demás. Conectaremos con qué tipo de alimentos nos sientan mejor, y que estilo de vida es el más apropiado para cada uno de nosotros.

Si además, entendemos que la alimentación que llevamos también afecta a nuestra mente y a nuestra percepción de lo que nos rodea, entenderemos que una alimentación adecuada nos acerca más a los caminos del yoga, teniendo un cuerpo sano en una mente saludable y equilibrada “Mens sana in corpore sano”, te suena, ¿verdad?.

Según el Ayurveda, nuestro cuerpo se sostiene sobre tres elementos (Dosha): Vata, Pitta y Kapha. Si nos encontramos en un estado de equilibrio, estos elementos funcionan como los ladrillos de una casa, manteniendo nuestra estructura. Si ocurre algún desequilibrio en alguno de ellos, nuestro cuerpo se verá dañado. Cuando esto ocurre, en Ayurveda encontramos dos maneras de sanar el cuerpo: a través de hierbas medicinales y a través de la alimentación.

¿Quieres conocer que tipo dosha eres? Descarga este test que puede orientarte a que conozcas cuál es tu dosha dominante.

Si quieres tener un organismo equilibrado, en base al tipo Dosha que eres, tienes que prestar atención al tipo de alimentos que comes, cuándo lo haces, y también tus rutinas y tu estilo de vida.

Pero de manera general, puedes seguir algunas rutinas básicas que te ayuden.

yoga y ayurveda
  • Acuéstate temprano, y madruga un poco más. Al irte a dormir pronto, ayudas a que tu cuerpo cumpla con sus funciones de restauración y desintoxicación de forma natural. Además, así puedes asegurarte dormir entre 7 y 8 horas, para levantarte descansada y con más energía por la mañana. Si madrugas, puedes aprovechar ese momento de calma para meditar un poco, hacer algunos estiramientos o alguna de las asanas de yoga que te propone María en este reto. Verás como empiezas el día de una manera totalmente distinta.

  • Al levantarte, cepilla tu lengua o haz enjuagues con aceite de coco, para eliminar lo que en ayurveda se denomina “ama”, que son las toxinas que nuestro cuerpo elimina de forma natural mientras dormimos. Así evitarás volver a introducirlas en tu cuerpo cuando bebas o tomes algo de desayuno. Si quieres saber cómo hacerla pincha en el siguiente enlace 

  • Después de esta rutina, bebe un vaso de agua tibia con el zumo de medio limón o con una cucharada de vinagre de manzana. Procura que el agua no esté muy caliente o destruirás la vitamina C del limón. Esto es ideal para ayudar a nuestro hígado, para mover grasa estancada y si sufres de estreñimiento. Puedes tomarlo con una pajita para que el ácido no dañe el esmalte dental.

  • Siéntate unos minutos a meditar o simplemente en silencio, tomando consciencia de tu respiración y de las sensaciones de tu cuerpo. Si nunca has meditado o no sabes cómo hacerlo, puedes leer este post que escribí sobre la meditación mindfulness y que te ayudará a iniciarte en la práctica

Además, te ofrezco algunos consejos que puedes aplicar también.

  • Sigue una alimentación básicamente vegetariana, donde abunden los alimentos como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, grasas de calidad...

  • Limita el consumo de carne y evita los procesados, como embutidos y platos preparados. Son mucho más los daños que producen en nuestro organismo que los valores nutricionales que poseen.

  • No comas nada después de las 21.00 horas, ni antes del amanecer, en la medida de lo posible.

  • Bebe agua o infusiones. Mantenerte hidratada será fundamental también para tu organismo. Hazlo entre comidas, o media hora antes de comer, procurando no hacerlo mientras comes ya que diluye los ácidos gástricos y nos costará más digerir el alimento. Ayurveda nos indica que si ingerimos mucho líquido al comer, apaga nuestro fuego digestivo, que es lo que nos hace digerir adecuadamente los alimentos y sus nutrientes. Si quieres ideas de infusiones y bebidas ayurvedas para tu tipo de dosha, házmelo saber en comentarios. 

  • Practica ejercicio, ya sea yoga, pilates o salir a caminar (mejor si puedes hacerlo en la naturaleza). Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán enormemente.

  • Se disciplinada, pero flexible. Está bien que nos interesemos por nuestro cuidado, pero sin llegar a obsesionarnos. Siempre puedes encontrar opciones saludables cuando sales de casa, y no pasa nada por permitirte algún capricho. Lo importante es que adoptes esos cambios como algo que quieres en tu vida, o no como una dieta pasajera o una limitación. Piensa por qué quieres cambiar, y ten en mente ese objetivo para que se convierta en parte de tu vida, de tu estilo de vida, y no en algo impuesto que estás deseando finalizar.

Si quieres profundizar más en tu tipo ayurvédico, así como realizar cambios en tu alimentación y estilo de vida para gozar de mayor salud y bienestar, estaré encantada de guiarte y orientarte a través de mi trabajo.

Además, estoy preparando otro post dónde podrás tener más información sobre cómo alimentarte según tu dosha dominante. 

Namasté

 

Bizcocho de algarroba, sin azúcar

¡Hola lover!

Últimamente he retomado esto de hornear en casa mis propios dulces y estoy súper contenta por ello.

bizcocho de algarroba sin azúcar

 

Quiero tener opciones saludables para tomar, ya que, por un lado, al continuar con la lactancia, mi cuerpo sigue pidiéndome bastante atención a los nutrientes que tomo (en mi caso, me pide bastantes carbohidratos), y por otro, quiero que Gonzalo pueda disfrutar de dulces saludables, sin tener que acostumbrarse al sabor excesivamente dulce de los productos que podemos comprar en una tienda. En este caso, da igual si son ecológicos o no, tenemos que leer muy bien las etiquetas y saber qué estamos ofreciendo a nuestros pequeños. 

Por eso, el bizcocho que te traigo hoy, ¡es ideal! Está endulzado de manera natural (con dátiles) y además, la algarroba le aporta otro punto de dulzor y una importante fuente de proteínas vegetales. Es un excelente sustituto del cacao, que ya sabemos que para los niños puede no ser siempre la mejor opción ya que es excitante. Yo lo utilizo mucho para sustituirlo, como por ejemplo, añadiendo una cucharada a una bebida vegetal, o para hacer postres tipo natillas... 

Esta receta es muy fácil de preparar, sólo tendrás que tener de antemano preparada la pasta de dátil, que te explico cómo hacerla en este post. O también, puedes prepararla antes de hornear el bizcocho, y guardar la restante para otras preparaciones, para untarla en tostadas... ¡Está tan rica que te gustará con todo!

Vamos con la receta

ingredientes:

bizcocho de algarroba sin azúcar
  • 1 taza de sirope o pasta de dátil 
  • 200 gramos de harina de espelta o de avena sin gluten (en este caso, quizás tengas que añadir un poco más de líquido al final)
  • 50 grs de harina de algarroba
  • 250 ml de leche vegetal (yo uso avena)
  • 2 cucharaditas de levadura química en polvo
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 3 huevos ecológicos
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Opcional: nueces picadas o una cucharadita de canela molida

elaboración:

  1. Precalienta el horno a 180º y prepara un molde de plumcake untándolo bien con aceite de coco o forrándolo con papel vegetal.
  2. Mezclamos los ingredientes secos en un bol (si vas a poner canela, añádela aquí). Reservamos.
  3. En otro bol agregamos los huevos, el aceite, la leche de avena y la pasta de dátil, y batimos bien.
  4. Añadiremos la mezcla inicial de ingredientes secos a esta última, incorporándola poco a poco mientras seguimos batiendo. Tiene que quedar una textura de masa para bizcocho. Si no es así, añade poco a poco más de leche vegetal. Si añades nueces, es el momento de hacerlo. 
  5. Vuelca la mezcla sobre el molde y lleva al horno durante unos 20 o 25 minutos. Para saber si está cocido, pincha con un cuchillo o palillo y cuando salga seco, estará listo. 
  6. Deja enfriar unos 15 minutos, y desmolda. Deja enfriar completamente sobre una rejilla y ya lo puedes disfrutar.

*Está delicioso acompañado de crema de cacahuete o tahini casero y frutas a trozos.

bizcocho de algarroba sin azúcar

Si te animas a preparar la receta, ¡cuéntame qué te ha parecido! Y si me enseñas tu foto por redes sociales, estaré encantada de compartirla. ¡Gracias!

 

Sirope de dátil

¡Hola lover!

La receta de hoy es súper sencilla pero no por ello, menos interesante. Es un básico en cualquier cocina saludable que se precie y, sobre todo, si tienes niños pequeños en casa. 

sirope de dátil

Es una manera fabulosa de endulzar tus preparaciones: bizcochos, muffins, magdalenas, natillas, galletas... o incluso para poner en tus tostadas, tortitas, gofres... De verdad que, cuando lo pruebes, ¡lo vas a amar de verdad!

Como os digo en la receta, a mi me gusta prepararla con la variedad de dátiles medjool: son súper jugosos y dulces, y nos aportan una cremosidad al sirope que es fabulosa. Pero podéis hacerlos igualmente con cualquier otra variedad, en la receta os indico cómo. 

Además, te enseño un pequeño truquito para tener un sirope especial que seguro que te encanta...

¡Vamos con la receta!

ingredientes:

  • 1 taza de dátiles sin hueso. Los mejores para esta receta son los medjool porque son súper dulces y cremosos, pero si no los encuentras, puedes utilizar cualquier tipo de dátil, siempre que los dejes en remojo en agua caliente durante unos 20 o 3o minutos. 
  • 1 taza de agua de calidad
  • Opcional: especias como canela, vainilla, jengibre...

elaboración:

1. Si escoges dátiles normales, ponlos a remojo unos 20 minutos antes en agua caliente. Puedes utilizar esta misma agua para la preparación, ya que habrá cogido dulzor de los dátiles.

2. Pon los dátiles y el agua en un procesador de alimentos o batidora potente, y bate hasta conseguir una textura cremosa, tipo sirope. 

3. Conserva en un tarro de cristal hermético en la nevera. Dura unos 7 u 8 días, aunque no creo que aguante tanto en tu nevera ;)

4. Si quieres darle un toque diferente, prueba a añadir en el momento de batir algunas de tus especias favoritas. Yo lo preparo con cardamomo molido, canela y jengibre rallado y está espectacular sobre unas tostadas de pan de masa madre. 

¿Me cuentas qué te ha parecido la receta? Y si te decides a prepararla, me encantará que compartas tu foto en redes sociales y me etiquetes para poder verla y compartirla con la comunidad. ¡Gracias! 

HUMMUS DE REMOLACHA

¡Hola lover!

Si me sigues por las redes sociales, sabrás que soy muy fan de tener cosas preparadas en la nevera. Si cuando cocinas determinados alimentos haces más cantidad (como legumbres, cereales...) o aprovechas que enciendes el horno para preparar varias cosas a la vez, ocurre esto: que te montas una deliciosa comida o cena al más puro estilo healthy fast food.

Seguro que ya has oído hablar de esta técnica que se conoce como Batchcooking o Meal Prep, pero por si es la primera vez que la oyes, te dejo una muestra de cómo la pongo en practica. 

En este caso, he preparado un bol con:

Batchcooking hummus remolacha
  • canónigos con levadura nutricional y semillas de cáñamo
  • 1/2 aguacate con chile
  • boniatos y coliflor horneados con especias (los tenía previamente horneados y guardados en la nevera en un recipiente de vidrio)
  • chips de boniato morado y naranja (también los hice aprovechando el horno)
  • bastoncitos de zanahoria para mojar y
  • hummus de remolacha con tostas sin gluten (suelo preparar gran cantidad y así puedo ir haciendo elaboraciones durante toda la semana, como esta maravillosa pizza sin gluten)

Así que además de contarte algo sobre este método de planificación que me encanta, aprovecho y te dejo la receta del hummus para que la pruebes, ¡estoy segura que te va a encantar! 👏🏼😋 Y a los peques de la casa también, les llama mucho la atención su color, es una fuente importante de proteínas vegetales y grasas saludables y les gusta mucho en el pan o mojado en crackers.  

Ingredientes:

  • 400 grs de garbanzos cocidos
  • 30 grs de zumo de limón (aproximadamente uno entero)
  • 25 grs de agua
  • 30 grs de tahini tostado
  • 45 grs de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de comino en polvo
  • 1 o 2 dientes de ajo, sin la simiente de dentro para que siente mejor
  • 1 trozo de remolacha cruda del tamaño de tu dedo gordo
  • una pizca de curry en polvo (opcional) 

Elaboración:

  1. Pon todos los ingredientes en una batidora potente o procesador de alimentos. Tritura bien hasta conseguir una textura cremosa y sin grumos. 
  2. Puedes servir con un chorlito de aceite de oliva por encima y sésamo negro 😋


Cuéntame si te animas a probarla y enséñame una foto por redes sociales etiquetándome o con el hashtag #lovinglavidasana