¿Qué puede enseñarnos la Macrobiótica sobre estilo de vida?

George Oshawa

Al contrario de lo que mucha gente piensa, la Macrobiótica no es simplemente una dieta más, sino que comprende toda una filosofía y un estilo de vida que nos guía hacia la búsqueda de un equilibrio tanto a nivel físico como emocional.

Como muchos ya sabreis, esta enseñanza tuvo su origen en Japón, a través de George Oshawa (1893 - 1966), y ha sido difundida a través de todo el mundo por medio de varios de sus estudiantes. Muchos de ellos han creado importantes centros de estudios, como Tomio Kikuchi (1926) en Brasil, Michio Kushi (1926) en los Estados Unidos, Lima Ohsawa (1898 - 1999) en Japón, Mario Pianesi en Italia, o René Lévy (1927 - 2010) en Francia, entre otros.

Este último, ha influído mucho en España, y es el creador del centro de enseñanza permanente de Saint-Gaudens, cercano a la ciudad francesa de Toulouse, al que acuden personas de diversas nacionalidades, aunque siempre encotramos a bastantes españoles, a conocer más profundamente la macrobiótica y también a poder tener unos días más dedicados a esta enseñanza.

Renè Lèvy

Dentro de la cocina macrobiótica podemos encontrar la base de toda la medicina oriental, pero ésta hace hincapié en los conceptos del yin y yang para conocer los efectos energéticos de cada alimento y por tanto, lo que produce en nuestro organismo el consumir un determinado alimento u otro. De esta forma, los alimentos no son sólo nutrientes para nuestro cuerpo, sino que se convierten en una excelente manera de alcanzar nuestro bienestar físico y emocional y recuperar un equilibrio en nuestras vidas. 

Para la macrobiótica, la enfermedad es simplemente una respuesta o reacción natural del cuerpo para poder reequilibrarse, eliminando los excesos nocivos a través de los síntomas que padecemos. Para ello, cuando aparece la enfermedad, se trata de intervenir lo menos posible en ese proceso de eliminación, pero sí aplicar un régimen curativo, que ayudará a que la limpieza del organismo se realice de la manera más natural posible y sin continuar alimentando la enfermedad.

Por todo esto, la macrobiótica intenta alimentar el organismo de una forma más equilibrada, siguiendo las nociones de Yin y Yang, pero siempre adaptándose a las circunstancias que nuestro cuerpo pueda ir atravesando. Y como las circunstancias siempre cambian, debemos de adaptar nuestra alimentación constantemente, teniendo en cuenta diversos aspectos, como la actividad que realicemos, nuestra edad, los objetivos que persigamos, o incluso las estaciones del año o la zona en la que vivimos, por ejemplo. Por tanto, no es que nos encontremos ante prohibiciones alimentarias, sino ante adaptaciones a cada caso particular. Ohsawa siempre insistía mucho en el hecho de que "

la práctica sin la teoría es peligrosa, pero la teoría sin la práctica es inútil

". 

Cuisine et Santè en Saint-Gaudens, fundada por Renè Lèvy

Actualmente, podéis encontrar a muchos especialistas, consultores o terapeutas que pueden ayudaros y guiaros a través de esta alimentación, y que os ayudarán a adaptarla a vuestras circunstancias actuales. También podéis encontrar bibliografía especializada en este tema, aunque eso lo dejaremos para otro post!