¡se puede viajar y comer saludable! 8 ideas que realmente funcionan.

¿Has empezado a tener una alimentación y estilo de vida más saludable y no sabes cómo mantenerlo cuando te vayas de vacaciones? ¿No quieres perder los hábitos saludables que por fin has conseguido poner en tu día a día? Pues aquí te ofrezco una serie de consejos que suelo seguir cuando viajo y que seguro que te animan a seguir con esa forma de alimentarte que tantos beneficios te trae.

 

Consejos para viajar y comer saludable

1. Prepara una serie de alimentos no perecederos que poder llevar en tu equipaje para tomar en el desayuno, como snacks o para completar alguna comida. En mi maleta, nunca me falta: el Té Kukicha en bolsitas (o té de tres años), que acostumbro a tomar en el desayuno o en la merienda y me ayuda a depurar y a tener mejores digestiones. Algunos bricks pequeños de leche de arroz ecológica y sin endulzar, aunque dependiendo del país al que viajes seguro que puedes encontrar ésta u otras opciones para poder comprar. A mi me viene muy bien tenerla para mezclarla con mi té, o prepararme un pudding de chía para la merienda, o incluso mezclarla con copos de avena o de maíz sin endulzar, que suelen tener en los desayunos de bastantes hoteles. También dátiles, frutos secos y unas semillas de chía, que el aporte extra de fibra nunca viene mal cuando viajamos. Y por último, alguna galleta, tortita o tostada de pan sin gluten, aunque al igual que la leche vegetal, esto también puede ser fácil encontrarlo en tiendas. Me viene bien para las noches que ceno en el hotel, aprovechando los vegetales o productos de la zona que he podido comprar en mercados o tiendas especializadas, lo que nos lleva al siguiente consejo.
2. Otra opción muy interesante es comprar frutas y verduras de la zona, y tomarlas como snacks saludables o en el desayuno. Una de las cosas que más disfruto cuando viajo es de la gastronomía del lugar y, os puedo asegurar, que encuentro opciones muy saludables, por ejemplo, en los mercados de las ciudades. Aquí puedes encontrar productos de excelente calidad y a buenos precios, así que no dejes de pasear por ellos. Te pueden solucionar un buen desayuno o una cena. 
3. Busca alojamientos que ofrezcan opciones saludables en sus desayunos, que tengan nevera en la habitación, o incluso, una pequeña cocina en la habitación tipo apartamento. Esto te abrirá muchísimo más las opciones de poder hacerte con una pequeña "despensa" de alimentos a los que recurrir en tu viaje. 
4. Busca algún restaurante gluten free, o vegetariano - vegano, para tenerlo en cuenta cuando visites un determinado lugar. En el último viaje que hice las pasadas Navidades a Berlín, no tuve ni siquiera que molestarme en buscar nada con antelación, ya que la oferta de sitios dónde comer ¡era enorme!. En casi todas las cartas encontrabas opciones vegetarianas, sin gluten o sin lácteos, o incluso restaurantes especializados. Afortunadamente, hoy en día cada vez puedes encontrar más lugares dónde comer saludable y local. Otra opción que suelo visitar en mis viajes son restaurantes de cocina india, árabe, griegos... que también ofrecen en sus cartas numerosos y variados platos de verduras y legumbres.
5. No olvides de hidratarte bien. Es tan fácil como llevar siempre contigo una botella pequeña de agua de calidad y empezar la mañana con un buen vaso de agua, a poder ser tibia y con el zumo de medio limón mejor. Si estás en un apartamento, puedes hacerte con unos pocos limones para tener durante tu estancia, pero también en un hotel, puedes pedirle al camarero que te traiga unas rodajas de limón y tomarlo con el agua antes de tu desayuno. Esto te ayudará a limpiar el organismo por la mañana y también a que puedas ir al baño con más facilidad. Y recuerda, la mayoría de refrescos comerciales contienen muchísima cantidad de azúcar, por lo que no te ayudan en nada. Mejor, tomar opciones más naturales, como un té helado natural, limonada, o en ocasiones, una copita de un buen vino, ¿por qué no?.
6. ¡No te olvides de los verdes! Es tan fácil como empezar la comida con una buena ensalada, acompañar tu plato principal de verduras en lugar de patatas fritas, o incluso, tomar para cenar una gran ensalada de hojas verdes, tomates, zanahoria, pepino, aguacate, semillas, frutos secos... y con alguna proteína vegetal como el tofu para hacerla más completa. Seguro que después de un largo día de visitas y actividades, tu cuerpo te agradece una cena más ligera y a la mañana siguiente te despertarás con más energía. 
7. Lleva un botiquín con elementos naturales. Si sueles padecer de digestiones pesadas o problemas intestinales, es muy probable que al salir de tu rutina diaria te afecte una alimentación diferente. En el caso de digestiones lentas o problemas de diarrea, el mejor remedio para mí es llevar unas pocas ciruelas de umeboshi para poner una en agua templada, dejarla actuar un poco, y tomarla junto a el agua. También puedes encontrarlas ahora en cápsulas, y tomarlas como si fuera un caramelo, que para viajar son muy prácticas. En caso de estreñimiento, y para los casos de diarreas también, llevar un suplemento de pre y probióticos, que te ayuden a regenerar la flora intestinal. Si eres un gran comedor o comedora, llevar también algún suplemento de enzimas digestivas para tomar antes de las comidas, puede ayudarte a digerir mejor. Y por último, aceite de árbol de té, por sus propiedades cicatrizantes y algún producto natural con citronella para evitar picaduras de mosquitos. 
8. Y el último, pero no menos importante, ¡sé flexible! No olvides que la flexibilidad también es importante, y que estás disfrutando seguramente de unas merecidas vacaciones, por lo que ser flexibles contigo mismo y no dejarte llevar por sentimientos de culpabilidad o fracaso, también será una magnífica forma de alimentar a tu parte emocional y espiritual. Así que, ¡prepárate para disfrutar, vivir el momento y desconectar de las preocupaciones!.

Espero que todos estos consejos puedan servirte de ayuda para poder disfrutar de unas maravillosas vacaciones.

Pero si además, tú tienes otros consejos, y llevas otros productos en tu maleta, ¡estaré encantada de que los compartas en los comentarios!

Muchas gracias por leerme y ¡Felices Vacaciones!.