Cómo planificar un menú semanal equilibrado y no morir en el intento

¡Hola Lover!

¿Cómo se presenta esta semana? ¿Tienes muchas cosas en la cabeza y miles de tareas por hacer?. Bueno, ya sabes que la planificación en nuestro día a día es una herramienta muy útil y que te puede ayudar a vivir con más tranquilidad y presencia en las acciones que realizas.

Para mí, la planificación en mi trabajo, por ejemplo, siempre había sido fundamental para poder desarrollarlo eficazmente. Sin embargo, no la aplicaba a otros aspectos de mi vida, por lo que me encontraba con una agenda estupenda para trabajar, con todas las actividades o ideas organizadas y bien planificadas para ejecutarlas en el momento oportuno y de manera estupenda. Pero luego, en mi vida personal, no paraba de posponer actividades, de tener mil cosas en la cabeza por hacer, de tener la sensación de no acabar nunca las tareas que debía hacer y de no poder llegar a todo lo que quería... ¿Te suena?

Es por esto, que a partir de ahora, todos los meses publicaré artículos relacionados con tips que yo utilizo para planificarme mejor, y ¡poder llegar a todo! Y vendrán con algún regalillo que te ayude a llevar mejor la faena. 

Esta vez, y muy relacionado con el tema de la alimentación y los cambios que queremos empezar para sentirnos mejor, te traigo este post para enseñarte como planifico mi menú de la semana para que sea lo más equilibrado posible. ¡Ah! Y sigue leyendo hasta el final para ver que tengo preparado para ti. ¿Comenzamos?.

Ventajas de planificar tu menú semanal

  1. Te ayuda a tener de un sólo vistazo todas las comidas de la semana, por lo que te será más fácil a la hora de no repetir alimentos.
  2. También te ayuda a repartir adecuadamente la toma de diversos grupos de alimentos para estar bien nutrida. 
  3. Hace que no tengas que dedicar parte de tus pensamientos del día a decidir que puedes hacer de comer hoy, pensando cosas como: "¿Tendré todos los ingredientes que necesito?, ¿cuánto hace que no como legumbres?, ¿me dará tiempo a hacerlo?.
  4. Puedes planificar con antelación si alguna de las comidas requieren más tiempo en la elaboración y dejarla hecha por la noche del día anterior o en la mañana de ese mismo día. 
  5. Puede servir para que la familia o la pareja también estén implicados en la labor de preparar la comida, participando en su elaboración y cocinando los momentos que decidáis, haciendo de la alimentación una parte importante en vuestras vidas. 
  6. Te ayudará a no gastar más de lo necesario en comida, ya que tendrás anotado todo lo necesario, evitando además que se desperdicien alimentos que acaben en la basura porque no hemos tenido tiempo de cocinarlos. 

Cómo llevarlo a la práctica

Bien, ahora te cuento cómo pongo en marcha mi planificación de las comidas de la semana, para que puedas inspirarte, sacar ideas, y adaptarlo a la manera que mejor te pueda funcionar a ti. 

A mi me gusta planificar cosas de la semana el domingo por la tarde, así que aprovecho para hacer esto también. 

  • En primer lugar, inspecciono el frigorífico y la despensa, veo que productos tengo para gastar y cómo puedo combinarlos. Por ejemplo, tengo un par de berenjenas que he de gastar lo primero porque se estropean antes, un bloque de tofu, cous-cous, pasas, piñones... ¡Bingo! Para el lunes, un rico cous-cous especiado con berenjena, cebolla y pimiento y el tofu marinado. Tiempo de preparación: 15 minutos, y tengo un delicioso plato completo que acompañaré con una ensalada de hoja verde de primero. Y así, continúo con lo que tengo.
  • Si veo que para alguna receta necesito un ingrediente del que no dispongo en ese momento, lo anoto en la lista de la compra para poder comprarlo el día de la semana que tengo programado para ello. En mi caso, son los martes por la mañana, ya que trabajo en el turno de tarde y es cuando traen la verdura ecológica de la semana en la cooperativa dónde hago la compra. 
  • Después, añado otras cosas a la lista que tenía ya anotadas, para aprovechar y poder comprarlas también el martes. 
  • Por último, pongo la lista en un lugar visible y a la mano para poder verla cuando quiera. 

Consejos: 

  • No intentes complicarte mucho preparando comidas muy elaboradas o diferentes. En realidad, en todas las casas, se suelen comer un número de ingredientes y alimentos que son las usuales, y en base a ellos se cocina. Si seguimos con el ejemplo del cous-cous, a mi es algo que me gusta mucho tener en casa porque puedo prepararlo caliente, con diferentes ingredientes para cambiarle el sabor, o también frío, en ensalada o taboulé para los días de más calor. Pero quizás, en tu caso, seas más de utilizar el arroz o el mijo, igualmente está bien. Lo importante es que busquemos elaboraciones sencillas y sanas para los días entre semana, y dejemos los platos más especiales y elaborados para los fines de semana.  
  • Lo que siempre te digo, ¡sé flexible!. No pasa nada si un día tienes que cambiar el menú sobre la marcha o decides cocinar el martes lo que tenías pensado para el viernes. En estos casos, lo único que tienes que tener en cuenta es que el alimento que ibas a utilizar no vaya a estropearse por estar tanto tiempo en la nevera y conservarlo adecuadamente. 

MI HERRAMIENTA INFALIBLE

Y bueno, si ya has llegado hasta aquí, ahora quiero regalarte la herramienta que utilizo y que es súper útil para mí para planificar mi menú semanal. Soy una persona que cuando pone las cosas por escrito funciona mucho mejor, y te lo recomiendo, porque de verdad ¡funciona!.

Descarga el imprimible gratuito "Menú Semanal" pinchando aquí

Así que no esperes más, descarga este imprimible gratis y ¡ponte a planificar pero ya! Me encantará verlo relleno y colgado en tu frigo o en tu agenda compartiendo tu foto en las redes sociales y etiquetándome en ellas como @lovinglavidasana o con el hashtag #lovinglavidasana

Y si te ha gustado el post y el pequeño regalillo, déjame algún comentario en el blog contándome cómo te planificas tú y si te ha gustado el post, y compártelo para que otras personas puedan beneficiarse también de él. 

Te deseo una feliz semana. 

Carmen Muñoz.