Yoga y ayurveda, dos caras de una misma moneda

yoga y ayurveda

El yoga y el ayurveda están estrechamente relacionados. Ambas palabras provienen del sánscrito y se llevan practicando desde hace miles de años. Se complementan una a la otra, enfocándose en encontrar el bienestar físico, mental y espiritual.

Hoy en día, son muchas las personas que practican y utilizan el yoga para estirar sus músculos y practicar algo de ejercicio. Pero en realidad, estas posturas o asanas que se practican en yoga, van más allá. No son sólo ejercicios físicos, sino que también trabajamos nuestra mente, aportando claridad y tranquilidad. Y al tener esa claridad y paz mental podemos ser más conscientes de nuestra naturaleza y trabajar nuestra espiritualidad. De esta forma, las asanas de yoga serían uno de los caminos que hemos de recorrer para alcanzar el bienestar, y junto con una alimentación y estilo de vida adecuados, van a sentar las bases para alcanzar ese equilibrio.

Por su parte, el Ayurveda es una de las medicinas más antiguas que se conocen. Significa “el conocimiento de la vida” y trata sobre esto. Está muy relacionada con la alimentación porque entiende que el alimento es nuestra principal medicina o la mejor forma de prevenir y tratar las enfermedades, junto a otras técnicas (como masajes, meditación...). Los alimentos, nos proporcionan energía y nutrientes, pero hemos de entender que no todos estos tipos de energías o de nutrición son adecuados para todo el mundo. “Lo que para una persona es alimento, para otra puede ser un veneno”.

Por esto, el Ayurveda considera a cada persona como un ser único, con unas necesidades individuales tanto a nivel físico, como emocional, espiritual... y también dependiendo de sus gustos, aficiones, historial, lugar de residencia... Es un todo global y único que hemos de tener en cuenta. Para encontrar el equilibrio tenemos que observar al individuo en concreto, y huir de dietas uniformes para todo el mundo.

yoga y ayurveda

Podemos decir entonces que el yoga es el lado espiritual del Ayurveda, y el Ayurveda, el lado curativo del Yoga. Ambas disciplinas se van a combinar para conducirnos hacia un estado de armonía, equilibrio y salud.

Y para alcanzar este equilibrio, tendremos que entender que estará totalmente unido a los alimentos que tomemos y que nos nutren, no sólo de manera física (como la comida) sino también de manera espiritual, energética y emocional (meditación, relajación, yoga, ejercicio físico, relaciones, carrera profesional...). En definitiva, tener una visión holística de la persona y entender que si sólo tratamos un síntoma y nos centramos en esa parte nada más, no estamos llegando a la verdadera raíz del problema.

Si decidimos comenzar a recorrer este camino tenemos que saber que es un proceso de cambio, que a cada persona le lleva un tiempo determinado ya que es muy personal y nos permiten trabajar a un nivel de nuestra consciencia única e individual. A medida que las practicamos, vamos creciendo y evolucionando como personas.

ENTENDER LA NATURALEZA DE NUESTRO CUERPO

Ayurveda nos ayudará a entender y conocer mejor la naturaleza de nuestro cuerpo, sus necesidades únicas, sin compararnos con las de los demás. Conectaremos con qué tipo de alimentos nos sientan mejor, y que estilo de vida es el más apropiado para cada uno de nosotros.

Si además, entendemos que la alimentación que llevamos también afecta a nuestra mente y a nuestra percepción de lo que nos rodea, entenderemos que una alimentación adecuada nos acerca más a los caminos del yoga, teniendo un cuerpo sano en una mente saludable y equilibrada “Mens sana in corpore sano”, te suena, ¿verdad?.

Según el Ayurveda, nuestro cuerpo se sostiene sobre tres elementos (Dosha): Vata, Pitta y Kapha. Si nos encontramos en un estado de equilibrio, estos elementos funcionan como los ladrillos de una casa, manteniendo nuestra estructura. Si ocurre algún desequilibrio en alguno de ellos, nuestro cuerpo se verá dañado. Cuando esto ocurre, en Ayurveda encontramos dos maneras de sanar el cuerpo: a través de hierbas medicinales y a través de la alimentación.

¿Quieres conocer que tipo dosha eres? Descarga este test que puede orientarte a que conozcas cuál es tu dosha dominante.

Si quieres tener un organismo equilibrado, en base al tipo Dosha que eres, tienes que prestar atención al tipo de alimentos que comes, cuándo lo haces, y también tus rutinas y tu estilo de vida.

Pero de manera general, puedes seguir algunas rutinas básicas que te ayuden.

yoga y ayurveda
  • Acuéstate temprano, y madruga un poco más. Al irte a dormir pronto, ayudas a que tu cuerpo cumpla con sus funciones de restauración y desintoxicación de forma natural. Además, así puedes asegurarte dormir entre 7 y 8 horas, para levantarte descansada y con más energía por la mañana. Si madrugas, puedes aprovechar ese momento de calma para meditar un poco, hacer algunos estiramientos o alguna de las asanas de yoga que te propone María en este reto. Verás como empiezas el día de una manera totalmente distinta.

  • Al levantarte, cepilla tu lengua o haz enjuagues con aceite de coco, para eliminar lo que en ayurveda se denomina “ama”, que son las toxinas que nuestro cuerpo elimina de forma natural mientras dormimos. Así evitarás volver a introducirlas en tu cuerpo cuando bebas o tomes algo de desayuno. Si quieres saber cómo hacerla pincha en el siguiente enlace 

  • Después de esta rutina, bebe un vaso de agua tibia con el zumo de medio limón o con una cucharada de vinagre de manzana. Procura que el agua no esté muy caliente o destruirás la vitamina C del limón. Esto es ideal para ayudar a nuestro hígado, para mover grasa estancada y si sufres de estreñimiento. Puedes tomarlo con una pajita para que el ácido no dañe el esmalte dental.

  • Siéntate unos minutos a meditar o simplemente en silencio, tomando consciencia de tu respiración y de las sensaciones de tu cuerpo. Si nunca has meditado o no sabes cómo hacerlo, puedes leer este post que escribí sobre la meditación mindfulness y que te ayudará a iniciarte en la práctica

Además, te ofrezco algunos consejos que puedes aplicar también.

  • Sigue una alimentación básicamente vegetariana, donde abunden los alimentos como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, grasas de calidad...

  • Limita el consumo de carne y evita los procesados, como embutidos y platos preparados. Son mucho más los daños que producen en nuestro organismo que los valores nutricionales que poseen.

  • No comas nada después de las 21.00 horas, ni antes del amanecer, en la medida de lo posible.

  • Bebe agua o infusiones. Mantenerte hidratada será fundamental también para tu organismo. Hazlo entre comidas, o media hora antes de comer, procurando no hacerlo mientras comes ya que diluye los ácidos gástricos y nos costará más digerir el alimento. Ayurveda nos indica que si ingerimos mucho líquido al comer, apaga nuestro fuego digestivo, que es lo que nos hace digerir adecuadamente los alimentos y sus nutrientes. Si quieres ideas de infusiones y bebidas ayurvedas para tu tipo de dosha, házmelo saber en comentarios. 

  • Practica ejercicio, ya sea yoga, pilates o salir a caminar (mejor si puedes hacerlo en la naturaleza). Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán enormemente.

  • Se disciplinada, pero flexible. Está bien que nos interesemos por nuestro cuidado, pero sin llegar a obsesionarnos. Siempre puedes encontrar opciones saludables cuando sales de casa, y no pasa nada por permitirte algún capricho. Lo importante es que adoptes esos cambios como algo que quieres en tu vida, o no como una dieta pasajera o una limitación. Piensa por qué quieres cambiar, y ten en mente ese objetivo para que se convierta en parte de tu vida, de tu estilo de vida, y no en algo impuesto que estás deseando finalizar.

Si quieres profundizar más en tu tipo ayurvédico, así como realizar cambios en tu alimentación y estilo de vida para gozar de mayor salud y bienestar, estaré encantada de guiarte y orientarte a través de mi trabajo.

Además, estoy preparando otro post dónde podrás tener más información sobre cómo alimentarte según tu dosha dominante. 

Namasté

 

CÓMO ALIMENTARTE PARA TENER UN EMBARAZO SALUDABLE – LA GUÍA DEFINITVA.

Por fin ha llegado ese momento que tanto habías estado esperando con muchísima ilusión: ¡estás embarazada!.

Y, de repente... ¡te asaltan miles de dudas respecto a tu alimentación!: podré comer de esto; si lo hago, hará daño al bebé; qué alimentos pueden ayudar en su desarrollo; qué tipo de dieta podría hacer...

Si te has quedado embarazada, quieres tener un embarazo saludable para tí y para tu bebé, y no sabes muy bien qué alimentación deberías llevar, este post te interesa y ¡mucho! 

embarazo y alimentación saludable

LA ALIMENTACIÓN, CLAVE PARA MANTENER NUESTRA SALUD Y LA DE NUESTRO BEBÉ.

 

Seguro que si estás embarazada ya has oído eso de que “tienes que comer por dos”. Pues lamento decirte que NO ES ASÍ. En realidad, sólo debemos de aumentar unas 300 Kcal por día y escuchando siempre lo que nos pide el cuerpo.

Porque a muchas mujeres les ocurre que, en algunos momentos del embarazo, les apetece comer de un determinado alimento. Por ejemplo, para mi el primer trimestre fue muy duro, con nauseas y mucho malestar... Y lo peor es que lo que más me apetecía comer ¡era carne!. Y digo lo peor porque, si me sigues, sabrás que no la consumo desde hace más de 4 años. Por eso te digo, que es muy importante escuchar muy bien a nuestro cuerpo, entender las necesidades que tiene que cubrir, y saber escoger los alimentos adecuados a lo que no está pidiendo. Por ejemplo, si nos pide dulce, es muy probable que no estemos consumiendo suficiente cantidad de hidratos de calidad (como cereales integrales o verduras de raíz y dulces como calabaza, boniatos...), que estemos abusando del azúcar y los productos refinados, o incluso que estemos comiendo alimentos del otro extremo, como productos muy salados (patatas chips, comida precocinada...) o abusando de productos animales. 

Lo que si es importante es que nos aseguremos de consumir 7 nutrientes que se consideran esenciales y fundamentales para el correcto desarrollo de nuestro bebé.

LAS PROTEÍNAS, MATERIA PRIMA PARA TUS CÉLULAS Y LAS DE TU BEBÉ.

Debes consumirlas durante todo el embarazo, pero serán más cruciales durante el segundo y tercer trimestre. Puedes elegir entre:

  • Las de origen vegetal, que son una opción excelente, ya que nos aportan además fibra, menos grasas saturadas y colesterol. Legumbres como lentejas, garbanzos, alubias... (aquí tienes una recopilación de recetas con legumbres) y también tempeh, tofu, seitán (si puedes consumir gluten).

  • Si decides comer proteína animal (carne, pescado, huevo...), considera comprar opciones más saludables como productos ecológicos, carnes no procesadas... y asegúrate de cocinarlas muy bien para poder eliminar bacterias que pueden ser perjudiciales en el embarazo, como la toxoplasmosis (http://www.mibebeyyo.com/enfermedades/enfermedades-en-el-embarazo/toxoplasmosis-embarazo-263) o la listeria (http://www.bebesymas.com/embarazo/la-listeriosis-en-el-embarazo). Además, evita abusar de la carne (lo ideal sería una o dos veces a la semana) y consumir más pescado o huevos. 

  • ¿Sabes dónde encontramos proteínas también? ¡En las hojas verdes! Por eso, tomar un batido verde en el desayuno, a media mañana o para la merienda es una opción ideal. Además, estaremos tomando otros muchos nutrientes necesarios, como folatos, vitaminas.... Aquí puedes ver una RECETA DE BATIDO VERDE  y aquí tienes otra.

  • Por último, los frutos secos y semillas son otra forma maravillosa de conseguir proteínas y grasas saludables para nuestro organismo. 

LA VITAMINA DE LA QUE TODO EL MUNDO HABLA EN EL EMBARAZO PERO NO CONOCEMOS MUY BIEN: ÁCIDO FÓLICO Vs FOLATOS.

Seguro que si estás embarazada ya has oído lo importante que es este nutriente para ayudar a prevenir defectos en el tubo neuronal, la columna vertebral y el desarrollo cerebral de tu bebé. La vitamina B9 o Folato, es fundamental durante todo nuestro embarazo. Pero es importante que veamos la diferencia entre la forma natural de esta vitamina (el folato) y la artificial (ácido fólico).

embarazo y alimentación saludable

Siempre podemos obtener este nutriente de forma natural, a través de ciertos alimentos, cómo son:

  • el aguacate
  • la levadura nutricional
  • el brócoli
  • los espárragos
  • los plátanos
  • todas las hojas verdes
  • legumbres
  • cereales
  • la yema de los huevos. 

Cuando lo tomamos como ácido fólico, se están refiriendo a la forma sintética que podemos encontrar en suplementos y vitaminas prenatales.

Para mí, la mejor opción siempre será la de recibir el nutriente directamente de nuestro alimento, pero debes asegurarte de incluirlos cada día en tu dieta. 

EL CALCIO: LÁCTEOS ¿SI O NO?.

Este siempre es un tema controvertido. La leche y los derivados lácteos tienen un efecto acidificante dentro del organismo, por lo que nuestro cuerpo, para compensarla, saca calcio de nuestros huesos para neutralizar esa acidez en la sangre. 

Pero como para todo, si estáis pensando en tomarlos, elegir siempre opciones ecológicas, y mejor si son de cabra o de oveja, no de vaca. Súper importante además que estén pasteurizados, para evitar posibles contagios de bacterias que puedan ser dañinas para el bebé.

Si optas por no tomar lácteos, asegúrate de tener una adecuado aporte de vegetales verdes, como coles, kale, lechugas, espinacas, acelgas, o el brócoli. También tomar algas (que además te vendrán genial para aporte de hierro, yodo y el tiroides) y semillas, como las de sésamo o de alpiste.

EL SOL COMO NUESTRO ALIADO

La vitamina D es esencial para absorber correctamente el calcio, y lo mejor para conseguirla, es ¡exponernos al sol! Así que no tienes excusa para ponerte las zapatillas y salir a pasear durante unos 15 o 20 minutos al sol para recargarte bien. Además, aprovechas para moverte un poco, hacer ejercicio cardiovascular y mejorar tu circulación. 

embarazo y vitamina D

Asegúrate de que lo recibes bien en cara, brazos y piernas, e intenta hacerlo siempre sin protector solar. En verano, hazlo en las primeras horas de la mañana y si la piel de tu cara es muy sensible, expón sólo brazos y piernas usando una gorra o sombrero. En invierno, puedes aprovechar las horas de sol que sientan estupendamente para entrar en calor.

Igualmente, si tus niveles de vitamina D son muy bajos, puedes tomar un suplemento durante el embarazo.

EMBARAZADAS MÁS FUERTES QUE POPEYE

Y es que en el embarazo, casi debemos doblar la ingesta de hierro, para prevenir la anemia y también para llegar fuertes al parto. Si quieres conseguirlo de manera vegetal, lo encuentras en:

  • Las pipas de girasol.
  • Alga espirulina y clorella.
  • La hierba de trigo (no contiene gluten).
  • Legumbres como lentejas y garbanzos.
  • El perejil.
  • El polen de abeja.
  • Los dátiles.
  • Y por supuesto, ¡las espinacas!. Puedes ponerlas en tus batidos verdes, aunque es conveniente que vayas rotando las hojas verdes que utilizas cada día.

No olvides acompañar estos alimentos de vitamina C para favorecer su absorción, añadiendo por ejemplo, a unas lentejas pimiento rojo o algunas hojas verdes, zumo de limón o naranja...

EL PAPEL DE LOS ÁCIDOS GRASOS OMEGA 3

El Omega 3, ácido graso esencial también conocido como DHA, es muy importante en el embarazo para el desarrollo del sistema nervioso. Aunque una de sus principales fuentes es el pescado azul (caballa, atún, salmón...) también hay que considerar que muchos de estos alimentos pueden contener metales pesados como el mercurio. Por eso, encontrar otras fuentes más “limpias” de conseguirlo es otra opción que podemos combinar.

  • Frutos secos.
  • Semillas, como las de chía o lino.
  • El aguacate.
  • Las algas.
  • Cápsulas provenientes de algas (no de aceite de pescado). 

LA VITAMINA B12

Al igual que los folatos o Vitamina B9, es fundamental en el embarazo para prevenir defectos en el tubo neural del feto. En dietas veganas poco equilibradas podemos encontrar carencias de esta vitamina, por lo que sería interesante encontrar un suplemento de calidad para garantizar el aporte necesario.

Aunque hoy en día, en dietas no vegetarianas, también encontramos personas con carencias de esta vitamina, por lo que sería recomendable analizar cómo está en nuestro organismo y suplementar también si hace falta, aunque llevemos una dieta en la que sí nos alimentemos de productos animales. 


embarazo consciente

Y hasta aquí te dejo esta guía para que tengas información y puedas decidir qué alimentación será más saludable y equilibrada para tu embarazo. Va a ser una etapa maravillosa, así que ¡asegúrate de disfrutarla al máximo!.

Por mi parte, sólo pedirte que si te ha sido útil este artículo, me ayudes a compartirlo para que pueda llegar a más gente. Ya sabes, “tener información nos hace más libres”.

Te deseo un maravilloso embarazo consciente y lleno de alegrías. 

La guía minimalista para alimentarte en otoño + la guía definitiva para saber todo de un detox (ebook gratis).

¡Hola lovers!

Aunque parecía que se quería resistir, el otoño ya está aquí. Los días son más cortos, hace más frío en la mañana y las noches, y poco a poco, casi sin darnos cuenta, vamos sintiéndonos con más ganas de iniciar algún proyecto nuevo y de pasar más tiempo en conexión con nosotros mismos. Incluso, algunas veces, sentimos también esa necesidad de recogimiento después de los días de verano llenos de diversión y actividades a diario.

Nuestro cuerpo (físico, mental y espiritual) nos va pidiendo un cambio, ir parando ese ritmo acelerado y disperso, para centrarnos en actividades más conectadas con nuestros sueños y deseos. Parece que nos pide parar para la reflexión interna, para conectar con nuestra esencia más pura, descubrir qué necesitamos verdaderamente y conectarnos con la manera de hacerlo realidad. Poner los pies en la tierra, aterrizar nuestra mente en el aquí y el ahora, y planificar cómo queremos que nuestra vida se desarrolle. 

Alimentación en otoño

Como puedes ver, es un momento de enorme cambio, dónde se mueven muchas cosas a nivel energético. Por eso, es fundamental que conozcamos qué podemos hacer para sentirnos bien en esta época del año y también, para prepararnos adecuadamente para afrontar la siguiente estación, el invierno, con la mejor energía posible. 

Ya hablamos en mi anterior post "La Alimentación en cada Estación" como, dependiendo de la época del año, nos influían de una manera más adecuada determinados alimentos, estilos de cocción, sabores... y también, qué órganos de nuestro cuerpo necesitaban de mayor ayuda o energía en cada estación para poder realizar sus funciones adecuadamente y mantener un equilibrio en nuestro organismo. En el post de hoy, nos vamos a centrar en la alimentación de esta época del año, que curiosamente, en Medicina Tradicional China, se divide en dos: el verano tardío y el otoño

En el último apartado del post, que ha quedado algo largo debido a la cantidad de información recopilada por los dos elementos que tratamos en este época, os dejo una recopilación de recetas que podéis poner en práctica en esta temporada. Espero que las disfrutéis. 

Y al final del todo, os tengo preparada una pequeña sorpresa que me hace mucha ilusión, ya que he invertido mucho tiempo y cariño en prepararla. Ya me diréis que os parece! 

Ahora sí, vamos con el post. 

El verano tardío

El verano tardío, que coincide con el final de nuestro verano y el inicio de nuestro otoño, se relaciona con el elemento Tierra. Si lo pensamos, la tierra es la que nos sostiene, la que nos nutre y nos da estabilidad. nos conecta con nosotros mismos. Por esto, si el elemento tierra se encuentra en equilibrio nos sentiremos seguros, centrados, y con confianza. Por el contrario, si este elemento está en desequilibrio pueden aparecer sentimientos de preocupación, falta de estabilidad emocional y de autoconfianza. 

Los órganos que se corresponden con este elemento son el estómago, y el bazo-páncreas. 

El estómago es un órgano muy importante en el proceso de digestión. Si existe algún desorden en él, no sólo afectará a nivel de digestión y apetito, sino también a la hora de digerir nuestras emociones y en otras emociones negativas.
El páncreas, es una glándula situada hoy en día como foco de muchas enfermedades actuales: diabetes, ansiedad, hipoglucemias... Los problemas en esta glándula están directamente relacionados con los desequilibrios de azúcar en sangre y con problemas digestivos. 
El bazo, es el mayor órgano del sistema linfático. Ayuda a filtrar sustancias y a crear linfocitos que ayudan a protegernos de infecciones. También contribuye a la formación de bilis, tan necesaria en el proceso digestivo. Si está sano, nos ayuda a tener vitalidad y mantener una resistencia natural ante posibles enfermedades, además de ayudar a que nos encontremos en equilibrio, seamos más comprensivos y compasivos. 

Veamos ahora cuáles son los principales alimentos que dañan o benefician a estos órganos:

ALIMENTOS BENEFICIOSOS PARA EL EQUILIBRIO EN EL ELEMENTO TIERRA Generalmente, todos aquellos que tienen un dulzor natural, que potenciaremos con los estilos de cocción que veremos más abajo. Como son:

  • El mijo.
  • Los garbanzos.
  • Los boniatos, o batata/camote.
  • Verduras redondas, como la calabaza, la cebolla, las coles...
  • Verduras de raíz: zanahoria, chirivía, remolacha, nabo...
  • El alga arame.
  • Frutas de la estación y de proximidad, sin abusar.

ALIMENTOS QUE CAUSAN DAÑO

  • Frutas, tropicales o de fuera de la estación.
  • Leche y productos lácteos.
  • Dulces, azúcar y los productos que la llevan como zumos industriales, refrescos, etc.
  • Productos refinados, como harinas, sal refinada...
  • Alimentos con un alto contenido en grasa animal.
La alimentación en otoño

Por último, y en relación con los estilos de cocción de los alimentos, en esta época dejamos las preparaciones más refrescantes del verano, como ensaladas, crudos o gazpachos, para dar paso a las cocciones suaves como hervidos y salteados ligeros, sopas y cremas de verduras, estofados, y postres dulces equilibrados, como puré de castañas, compota de manzana, mermeladas de verduras dulces...

El otoño

Esta estación está unida al elemento Metal. Si hablamos a un nivel energético, vemos que es un momento donde la naturaleza empieza en un estado de interiorización y conservación. Los árboles van perdiendo sus hojas, perdiendo la energía característica del verano concentrada en sus hojas y ramas, que va desplazándose hacia las raíces, donde es una energía más profunda y lenta. Al igual nos ocurre a nosotros, debe ser un momento dónde aprovechemos para el recogimiento y para nutrirnos de una manera profunda, que refuerce, que nos genere más calor y concentración. 

Los órganos que se activan en otoño son los pulmones y el intestino grueso. Si nos fijamos bien, es el momento ideal para reforzarlos y así poder evitar complicaciones comunes en estos órganos cuando llegue el invierno. Unos pulmones y un intestino que realiza sus adecuadas funciones, contribuirán al mantenimiento de un sistema inmunológico fuerte, lo que nos ayudará a prevenir enfermedades como resfriados frecuentes, problemas de asma, bronquitis, estreñimiento...

Los principales alimentos que contribuyen a mejorar o empeorar su situación, y dónde predominará el sabor picante, son:

ALIMENTOS EQUILIBRADOES

  • El arroz.
  • La alubia (frijol) negra o blanca.
  • Las verduras de raíz y redondas (al igual que en el elemento tierra).
  • Verduras de hojas verdes, ligeramente escaldadas.
  • El alga hijiki.
  • El sabor picante de alimentos como rábanitos, daikon, jengibre, canela, nuez moscada o clavo.

ALIMENTOS QUE CAUSAN DAÑO

  • Alimentos de naturaleza fría: crudos, ensaladas, zumos, bebidas frías...
  • Alimentos que generan mucosidad en estos órganos, como los lácteos, los horneados, harinas...

La mejor manera de cocinar estos alimentos, serán aquellas que nos generen esos estados de concentración, profundidad y reforzamiento, con tiempos más largos de cocción (estofados largos, fritos, salteados largos, olla a presión...). Las sopas y cremas siguen siendo una excelente opción para comenzar la comida o la cena. Podemos seguir preparando las frutas de la estación en compotas, purés, horneadas... y también tomar frutas secas, como pasas, orejones...

RECETAS PARA EL OTOÑO

A continuación os dejo una selección de recetas del blog que podéis poner en práctica en esta estación. Son recetas sin lácteos, sin azúcares refinados, y la mayoría son sin gluten y veganas (algunas recetas de dulces pueden tener huevo, pero siempre os dejo la opción vegana también). 

Curry Otoñal con arroz  

Pan de Especias 

Pakoras veganas

Cupcakes de calabaza

Crema de chirivía y jengibre 

Galletas con especias 

Potaje vegano de garbanzos 

Tres recetas con calabaza 

Boniato relleno 

Croquetas de garbanzos no fritas 

Paella de seitán y alga wakame 

Desayuno energético 

 

SORPRESA FINAL

Si habéis llegado hasta aquí, leyendo todo el post, tendréis una idea mejor de cómo puede ser nuestra alimentación en otoño para que sea energética y saludable.

También, de lo importante que es prepararnos adecuadamente para esta época y de empezarla de la mejor manera posible, para poder estar al 100% y sentirnos equilibrados, sanos y felices, con nuestros proyectos y con nosotros mismos. 

Por esto mismo, y después de los excesos del verano (que seguro que algunos han habido porque es una estación de apertura y que invita a eso, ¡sin ningún remordimiento ni sentimiento de culpa!), el otoño es un momento ideal para hacer un detox de nuestro organismo. Darle un respiro a nuestra digestión, expulsar todas esas toxinas acumuladas durante el verano, y ayudar nuestros pulmones, intestino, estómago, bazo y páncreas a que puedan realizar sus funciones de digestión y asimilación de nutrientes, así como favorecer la eliminación de los deshechos de nuestro organismo.

Pero si nunca has hecho o has oído hablar de lo que es un detox, puede que no conozcas la importancia de depurar nuestro organismo. O no sabes cuáles son los beneficios de hacer uno, los tipos de detox que puedes realizar, o si es algo adecuado para ti.

Por esto, quiero regalarte la "Guía definitiva y consejos para saber todo de un detox".

En ella, vas a encontrar información muy útil para que conozcas todos aquellos aspectos que son muy importantes antes de empezar con un detox. Porque estar bien informados y saber lo que queremos es fundamental para decidir si es un camino que queremos iniciar en este momento o, por el contrario, todavía no es nuestro momento. 

Para descargar tu guía, sólo has de hacer click en el título rosa de abajo, poner el email dónde quieres recibirla, confirmar la recepción y ¡empezar a disfrutar de su lectura!

A cambio, sólo te pido que me ayudes a compartir este post para que llegue a mucha mucha gente.

 

GUÍA DEFINITIVA PARA SABER TODO DE UN DETOX

 

Espero de corazón que te sea muy útil, y si tienes cualquier duda o cosa que me quieras preguntar, abajo en comentarios, o a través del formulario de contacto, estaré encantada de poder ayudarte. 

Muchas gracias por leerme, por estar ahí y ¡por formar parte de esta comunidad de lovers!

Con cariño,

Carmen Muñoz, tu Health Coach. 

 

 

 

La alimentación en cada estación

Dentro de la filosofía oriental, los procesos que ocurren en la naturaleza siguen un orden establecido: tanto el nacimiento de una planta, como el de un ser humano, o el curso de los ríos. Este orden es de tipo evolutivo, es decir, cada proceso tiene que pasar por una serie de fases energéticas. Para los orientales, estas fases vienen representadas por los 5 elementos, que a su vez se identifican con un símbolo: el agua, la madera, la tierra, el fuego y el metal. De esta forma, la teoría dice que todo en la naturaleza es dinámico, nada permanece inmóvil, y va cambiando a su propio ritmo.

En el caso de las estaciones del año, es un ejemplo que podemos ver muy claramente. Y de esta forma, podemos decir que cada estación del año se corresponde con un elemento:

  • El invierno, con el elemento agua.
  • La primavera, con el elemento madera.
  • El verano, con el fuego.
  • El verano tardío, con la tierra.
  • Y el otoño, con el metal.

De igual manera, podemos observar una relación entre los 5 elementos y los alimentos. Cada elemento se verá estimulado y equilibrado con un sabor, una energía y un color característico de cada alimento. Además, solemos encontrarnos con la coincidencia de que los alimentos que son adecuados para cada elemento, suelen crecer y desarrollarse en la estación que corresponde a ese elemento. Por ejemplo, el elemento fuego, se estimula con el color rojo y se equilibra con aquellos alimentos de energía más expansiva y refrescante (energía yin). ¿En qué alimentos estás pensando?. Pues, ¡seguro que en los tomates y en la sandía!

 Imágen obtenida de  fremontcommunityacupuncture.org

Pero además, estos 5 elementos, también podemos relacionarnos con un sabor (salado, ácido, amargo, dulce y picante); con su aporte nutricional al organismo (sales minerales, lípidos, vitaminas, carbohidratos y proteínas); y con unos estilos de cocción de los alimentos (por ejemplo, en verano buscamos alimentos más crudos y en invierno cocciones más largas y a presión). 

Por último, cada elemento se relaciona también con órganos y vísceras de nuestro cuerpo, lo que significa que los alimentos que pertenecen a un determinado elemento, ayudarán a equilibrar y a estimular al órgano correspondiente, al igual que un exceso lo podrá desequilibrar. Para que nuestro cuerpo pueda absorber adecuadamente los nutrientes de cada alimento, el elemento correspondiente debe estar con la energía adecuada.

Por ejemplo, para absorber adecuadamente las grasas (elemento madera), nuestro hígado y vesícula han de estar en condiciones, siendo el mejor momento para desintoxicarlos la primavera. 

Como puedes ver, todo tiene sus ciclos, su movimiento, y sigue un orden cíclico. Por eso, a la hora de alimentarnos adecuadamente, es muy útil tener este conocimiento de base, elegir los alimentos adecuados a cada elemento y estación, y llevar una dieta lo más equilibrada posible. 

En posts siguientes, hablaré de la alimentación específica para cada estación del año, con ejemplos prácticos y algunas ideas de recetas que puedes realizar. Aunque si te dejas guiar por tu intuición, escuchas lo que verdaderamente te pide el cuerpo (dentro de un equilibrio, en verano mejor fruta fresca que un helado industrial, jeje) y vuelves un poco atrás la vista a la cocina de nuestros abuelos, ya tienes mucho terreno ganado. 

Muchas gracias por leerme y ya sabes, si tienes cualquier duda, puedes dejar tu comentario aquí abajo. 

Con mucho cariño, 

Carmen. 

Ensalada Pico de Gallo, a mi manera

Hola lover! ¿Cómo llevas el verano?. Espero que requetebien! 

 Prueba a acompañarla con nachos de maíz ecológicos o a comerla dentro de una tortilla de maíz. ¡Fusión perfecta! 

Prueba a acompañarla con nachos de maíz ecológicos o a comerla dentro de una tortilla de maíz. ¡Fusión perfecta! 

Yo me paso por aquí rápidamente para dejarte la receta que compartí en Instagram de una ensalada que me encanta hacerla en verano. Se prepara rápidamente, es súper refrescante y con muchas propiedades debido a sus ingredientes.

El aguacate, nos aporta ácidos grasos esenciales, como el Omega 3 y el Omega 6 que nos ayudan a tener una buena salud cardiovascular y a desinflamar nuestro organismo. Pero además, es una rica fuente de vitaminas, y de fibra dietética, lo que nos ayudará a limpiar nuestro organismo de toxinas y con los problemas de estreñimiento.

El tomate, rico en Vitamina C, licopeno y glutatión, que son dos grandes antioxidantes. Por eso se considera uno de los principales antioxidantes dentro de la dieta mediterránea. Y si, aunque dentro de algunas formas de alimentarnos como la macrobiótica, no recomiendan mucho su consumo debido a su energía muy expansiva (yin), a mi en verano, que es cuando madura, y siempre que sea de cultivo ecológico y de la zona, si me gusta consumirlo. 

La cebolla, que es un alimento altamente beneficioso debido a sus propiedades tanto nutricionales como medicinales. Al consumirla cruda, estimula el funcionamiento del hígado, el páncreas y la vesícula, a la vez que nos ayuda a mejorar la digestión. 

El cilantro, aporta un delicioso sabor a esta receta y es la base con la que prepararemos el aliño. Además, entre sus beneficios, puedes encontrar que nos ayuda a calmar el dolor, a mejorar nuestra digestión por su efecto carminativo, ayudando a calmar los gases. 

Y después de esta pequeña información para que conozcas más bondades de esta rica ensalada, te paso con la receta, que más sencilla, ¡no puede ser!. Toma nota, ponla en práctica, y si te gusta, ¡compártela con más gente y cuéntame qué te ha parecido!.

Un fuerte abrazo desde el corazón. 

Ingredientes: (para dos raciones)

  • Un aguacate grande maduro.
  • Dos tomates ecológicos grandes.
  • Media cebolla, blanca o morada.
  • Cilantro, un buen manojo.
  • El zumo de un limón y de una lima.
  • Pimienta negra recién molida.
  • Sal marina sin refinar.
  • Una pizca de aceite de oliva virgen extra, primera presión en frío. 

Preparación: (5 minutos y emplatado)

1. Parte el aguacate en dos, saca la semilla, y corta a cuadraditos pequeños. Reserva.

2. Pica el tomate y la cebolla a cuadraditos también, y mezcla con el aguacate. Reserva. 

3. Prepara el aliño, mezclando en un mortero el cilantro picado (pero no muy fino), la sal marina, el AOVE, el zumo de limón y la lima, y la pimienta negra. Mezcla y bate bien. 

4. Sirve las verduras en una fuente o plato, y riégalo con el aliño. 

5. Disfruta!