Bizcocho de algarroba, sin azúcar

¡Hola lover!

Últimamente he retomado esto de hornear en casa mis propios dulces y estoy súper contenta por ello.

bizcocho de algarroba sin azúcar

 

Quiero tener opciones saludables para tomar, ya que, por un lado, al continuar con la lactancia, mi cuerpo sigue pidiéndome bastante atención a los nutrientes que tomo (en mi caso, me pide bastantes carbohidratos), y por otro, quiero que Gonzalo pueda disfrutar de dulces saludables, sin tener que acostumbrarse al sabor excesivamente dulce de los productos que podemos comprar en una tienda. En este caso, da igual si son ecológicos o no, tenemos que leer muy bien las etiquetas y saber qué estamos ofreciendo a nuestros pequeños. 

Por eso, el bizcocho que te traigo hoy, ¡es ideal! Está endulzado de manera natural (con dátiles) y además, la algarroba le aporta otro punto de dulzor y una importante fuente de proteínas vegetales. Es un excelente sustituto del cacao, que ya sabemos que para los niños puede no ser siempre la mejor opción ya que es excitante. Yo lo utilizo mucho para sustituirlo, como por ejemplo, añadiendo una cucharada a una bebida vegetal, o para hacer postres tipo natillas... 

Esta receta es muy fácil de preparar, sólo tendrás que tener de antemano preparada la pasta de dátil, que te explico cómo hacerla en este post. O también, puedes prepararla antes de hornear el bizcocho, y guardar la restante para otras preparaciones, para untarla en tostadas... ¡Está tan rica que te gustará con todo!

Vamos con la receta

ingredientes:

bizcocho de algarroba sin azúcar
  • 1 taza de sirope o pasta de dátil 
  • 200 gramos de harina de espelta o de avena sin gluten (en este caso, quizás tengas que añadir un poco más de líquido al final)
  • 50 grs de harina de algarroba
  • 250 ml de leche vegetal (yo uso avena)
  • 2 cucharaditas de levadura química en polvo
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 3 huevos ecológicos
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Opcional: nueces picadas o una cucharadita de canela molida

elaboración:

  1. Precalienta el horno a 180º y prepara un molde de plumcake untándolo bien con aceite de coco o forrándolo con papel vegetal.
  2. Mezclamos los ingredientes secos en un bol (si vas a poner canela, añádela aquí). Reservamos.
  3. En otro bol agregamos los huevos, el aceite, la leche de avena y la pasta de dátil, y batimos bien.
  4. Añadiremos la mezcla inicial de ingredientes secos a esta última, incorporándola poco a poco mientras seguimos batiendo. Tiene que quedar una textura de masa para bizcocho. Si no es así, añade poco a poco más de leche vegetal. Si añades nueces, es el momento de hacerlo. 
  5. Vuelca la mezcla sobre el molde y lleva al horno durante unos 20 o 25 minutos. Para saber si está cocido, pincha con un cuchillo o palillo y cuando salga seco, estará listo. 
  6. Deja enfriar unos 15 minutos, y desmolda. Deja enfriar completamente sobre una rejilla y ya lo puedes disfrutar.

*Está delicioso acompañado de crema de cacahuete o tahini casero y frutas a trozos.

bizcocho de algarroba sin azúcar

Si te animas a preparar la receta, ¡cuéntame qué te ha parecido! Y si me enseñas tu foto por redes sociales, estaré encantada de compartirla. ¡Gracias!

 

Turrón de algarroba

Bueno, la receta que os propongo hoy es éxito garantizado! Siempre que la hago en casa y tengo invitados, me toca volver a preparar ya que me dejan sin mi "turrón saludable", como solemos llamarlo.

Además, este "turrón" viene muy bien para aquellas personas que tienen alergias a frutos secos (como yo) y que por eso no suelen encontrar alternativas a dulces navideños que puedan ser de ingredientes de calidad (todos llevan almendra...). Lo mejor es la facilidad con la que se hace y el poco tiempo que lleva prepararlo.

Y bueno, tampoco tiene que ser siempre Navidad para disfrutar de un dulce saludeblae, ¿no? ;) 

Ingredientes (para una tableta)

  • 1 taza de cereal hinchado (yo suelo utilizar el Kamut de la marca Celnat, que viene endulzado con melaza de arroz, pero también podéis hacerlo con quinoa hinchada, arroz, o cualquier otro cereal que encontréis).
  • 1/4 de taza de sésamo.
  • 1/2 taza de coco rallado (opcional).
  • 4 cucharadas soperas de melaza de arroz.
  • 2 cucharadas soperas de crema de algarroba (si es casera mejor).
  • 1 cucharada sopera de tahini.

Preparación:

1. Lavar, escurrir y tostar las semillas de sésamo hasta que se hinchen. Mezclar el sésamo, el coco si ponéis y el cereal hinchado.

2. Calentar la melaza en una sartén profunda, tipo wok, dejar que hierva un minuto, y a continuación añadir la cucharada de tahini. Ir mezclando bien y, enseguida, añadir la crema de algarroba, removiendo continuamente para que se disuelva todo. Rápidamente, añadir el resto de ingredientes y mezclar bien con el fuego ya apagado.

3. Verter la mezcla en un molde rectangular, forrado previamente en papel vegetal para que no cuesta desmoldar después. Aplastar bien la mezcla y repartirla uniformemente por todo el molde, para que quede lo más compacta posible.

4. Dejar enfriar para que solidifique.

Otras ideas para que mezcléis: sustituir la media taza de coco por avellanas o nueces, o poner media taza de cereal hinchado y otra media de alguna semilla como pipas de girasol o calabaza. Os invito a experimentar! y que luego me contéis resultados ;)

Natillas de dos sabores

La idea de esta receta tengo que agradecérsela a una persona, que fue la que me inspiró a realizarla, adaptándola de una de sus deliciosas recetas de dulces. Es una gran madre y cocinera, pero sobre todo una gran mujer!

Muchas gracias Vicenta!

Y ¿qué os voy a decir de este dulce? Pues que es estupendo para quedar bien en cualquier celebración. Gusta a todo el mundo y además es muy ligero. Y lo mejor, sencillísimo de preparar. Aquí os dejo la receta!

Ingredientes:

  • 500 ml de leche de arroz.

  • Una o dos cucharadas soperas de algarroba en polvo.

  • Agar agar rápido (yo utilizo Pronagar).

  • Tres cucharadas de postre de arruruz o un poco más de cantidad de maicena (para espesar).

  • Vainilla en polvo.

  • Una ramita de canela (opcional).

  • Galletas de espelta sin azúcar, lácteos, ni grasas trans (en esta otra receta podéis ver la marca que suelo utilizar).

  • Melaza de arroz al gusto.

Elaboración:

Primero, vamos a preparar la natilla de vainilla.

1. Ponemos la mitad de la leche de arroz, reservando una poca, junto con la vainilla en polvo y la canela, calentamos. Dejamos que la leche se vaya impregnando del aroma y sabor.

2. Mientras tanto, en la poca leche que hemos reservado, diluimos bien el arruruz o la maicena, pero siempre en frio para que no forme grumos. Una vez bien disuelto, añadimos la mitad de una cucharadita de café del agar agar en polvo (si se quiere con una consistencia más dura, añadir un poco más, pero a mi me gusta que quede blandito). Mezclamos bien. Sacamos la rama de canela de la leche que tenemos al fuego, y añadimos la mezcla removiendo constantemente para que no forme grumos. En poco tiempo verás que empieza a espesar, y cuando quiera la consistencia deseada retiramos del fuego. Añadir melaza de arroz si se desea más dulce en este momento.

3. Preparamos un molde con una base de galletas (yo aquí lo hice de manera individual pero también puedes hacerlo en uno gande, aumentando las cantidades de los ingredientes), y volcamos la natilla encima de las galletas, con cuidado para que no se despeguen del fondo.

4. Dejamos enfriar para que cuaje del todo (unos 30" será suficiente).

Para la natilla de algarroba:

1. Procedemos igual que con la natilla de vainilla. Mezclamos en parte de la leche restante (250 ml) y en frio, la algarroba en polvo, algo de canela en polvo si os gusta la mezcla con la algarroba (yo la prefiero sola, es un sabor más intenso), el arruruz y el agar agar. Ponemos a hervir removiendo constantemente. En un par de minutos empezará a espesar, mantenemos un minuto más. Retiramos del fuego, añadimos más melaza si queremos, aunque la algarroba ya es bastante dulce de por si, por lo que no sería necesario. Además, queda muy bien el contraste de la algarroba fuerte con la natilla dulce y suave de vainilla.

2. Volcamos sobre el molde, formando las dos capas, y dejamos enfriar.

Un delicioso placer para degustar como postre o merienda!