Menú equilibrado para llevar

El post de hoy lo quiero dedicar a todas aquellas personas que en muchas ocasiones tenemos que comer en el trabajo... Y quiero demostraros que no es difícil hacerlo, ni mucho menos algo sosoo poco equilibrado.

Así que os propongo lo que hacen en Japón, ese país que tanto me gusta y admiro por su delicadeza y cuidado en hacer las cosas: preparar un Bento, para llevar la comida al trabajo, al parque o donde se os ocurra! Básicamente, es como el "taper" que nosotros utilizamos, pero en el que se pone toda una comida completa, a base de cereal, algo de proteína, verdura dulce y algo de verdura fresca o ensalada prensada, por ejemplo. A mi me encanta acompañarlo de una sopa de miso (donde podéis ver la receta aquí) y de postre, un poco de calabaza o manzana asada, por ejemplo.

Y ya tenéis una comida completa, equilibrada, y que os dará la suficiente energía para continuar con vuestra jornada.

Mi bento de hoy llevaba:

  • ensalada de quinoa, cebolla, shitakes y calabaza.
  • estofado de azukis con tamari.
  • hojas de col rizada escaldadas con pickle rápido de rábano.
  • sopa de miso
  • calabaza asada.

Con esos colores y esa distribución, soy la envidia del trabajo a la hora de comer!

A la rica calabaza! Tres recetas: calabaza rellena, crema de calabaza y canela y Pan de Calabaza.

¡Me encantan todas!

Hoy es día de calabaza! Y no porque sea Halloween ni nada de eso, que desde siempre el otoño nos da la posibilidad de disfrutar de esta maravilla que podemos cocinar de muy diversas formas. Del mismo modo, encontramos buena variedad de ellas, como la calabaza "totanera" que llamamos en Murcia, y que es super dulce (al horno es un vicio para mi), la Potimarrón o de Hokaido (con un agradable sabor que recuerda a la castaña) o la calabaza "pera", que para cremas y cocinados aporta una textura perfecta. Hay muchísimas más, que depende mucho de la zona dónde vivas también, pero éstas son las tres que más suelo utilizar.

Así que hoy, coincidiendo con que todo el mundo estará lleno de calabazas, yo voy a darle mi pequeño homenaje con este post. Os dejo una serie de recetas con ellas para que las disfrutéis.

CALABAZA DE HOKAIDO RELLENA DE AZUKIS

Ingredientes: (para 4 personas)

  • Una calabaza de hokaido mediana.
  • 60 g de Azukis, puestas en remojo la noche anterior con alga kombu (también podéis utilizar soja negra).
  • 50 g de Arroz integral.
  • 2 puerros.
  • Aceite de oliva o sésamo.
  • Sal marina.
  • Tamari
  • Perejil fresco.

Elaboración:

1. Ponemos a asar la calabaza partida en dos de manera vertical, para que queden dos partes lo más "chatas" posible. El horno a unos 180º - 200º durante aproximadamente una hora (dependerá de tu horno). Para saber si está bien cocinada podéis pincharla.

2. Al mismo tiempo, preparamos las azukis que habremos tenido en remojo durante la noche anterior. Primero de todo, picamos el puerro entero, lo blanco y lo que podamos aprovechar del verde también, y lo sofreímos brevemente con una pizca de aceite de oliva o sésamo. Añadimos las azukis, el arroz integral, el alga kombu, agua y una poca sal marina para su cocción (no demasiada ya que añadiremos tamari después). Cocemos durante 45 minutos a fuego suave. Cuando queden 5 minutos para finalizar, añadimos un chorrito de tamari al gusto para dar sabor. Reservar.

3. Vamos a comprobar cómo está nuestra calabaza, y cuando esté lista, le quitamos las pepitas o semillas (que podemos guardar para utilizarlas) y procedemos a rellenarla con el guiso. La metemos unos minutos más al horno para que la calabaza absorba el sabor del guiso también a través del caldito que suelte.

4. Para servir, espolvoreamos con perejil fresco.

CREMA DE CALABAZA Y CANELA

Esta receta suelo hacerla con la calabaza tipo pera, aunque con la "totanera" sale con un dulzor especial.

Ingredientes: (para 4 personas)

  • 500 g de calabaza.
  • Dos cebollas medianas.
  • Aceite de oliva.
  • Sal marina.
  • Una rama de canela.

Elaboración:

1. Pelamos la calabaza y la cortamos en cubos. Troceamos las cebollas.

2. Ponemos en una cazuela un poco de aceite y pochamos a fuego lento las cebollas para ir sacando su dulzor poco a poco. Para esto, las ponemos con el fuego medio y empezamos a sofreírlas, removiendo de abajo a arriba de vez en cuando. Cuándo empiecen a ponerse transparentes añadimos sal marina, tapamos y bajamos el fuego al mínimo para cocinar un poco más unos 10 o 15 minutos, pero con cuidado que no se queme ni se dore.

3. Cuando esté hecha añadimos la calabaza, la rama de canela entera y agua que no cubra del todo. Ponemos otra poca sal marina y cocemos durante unos 20 minutos.

4. Para acabar, sacamos la rama de canela y trituramos todo. Servimos caliente y si os apetece, espolvoreáis una pizca de canela más por encima.

RECETA DE PAN DE CALABAZA

Esta receta la he adaptado de una que encontré buceando por internet en www.hogarutil.com

Ingredientes:

  • 500 gr de calabaza troceada (pelada  y sin semillas)
  • 2 cucharaditas de levadura seca de panadería o 15 gr de levadura fresca.
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz
  • 300 gr de harina integral de espelta
  • 200 gr de harina de manitoba
  • 2 cucharaditas de sal marina

Elaboración:

1. Poner a cocer a fuego suave la calabaza troceada con un poco de sal marina durante 20 minutos. Escurrir muy bien pero reservar el agua de cocción. Tritura la calabaza bien y déjala enfriar.

2. Pon la levadura en 60 ml del agua de cocción reservada, pero cuida que no esté muy caliente sino templada. Deja reposar cinco minutos para que se disuelva bien y añade después las cucharaditas de melaza y mezcla bien.

3. En un bol, pon las harinas y la sal marina, mezcla bien, haz un agujero en el centro, y añade la mezcla anterior y la calabaza triturada. Empieza a mezclar, amasando poco a poco, hasta conseguir una masa espesa y pegajosa (si es necesario, añade alguna cucharada más de agua de la cocción). Continua amasando hasta que puedas conseguir una masa homogénea y elástica, y entonces cúbrela con un paño y déjala reposar en un lugar cálido durante una hora - hora y media, o hasta que doble su volumen.

4. Coge de nuevo la masa, golpéala un poco para sacarle el aire, y da forma al pan sobre la bandeja del horno pincelada con un poco de aceite para que no se pegue la base. Haz algún corte si quieres arriba, y cúbrela de nuevo para reposar otra hora. También puedes esparcir semillas de calabaza por encima antes de hornear.

5. Finalmente, hornea a 220º durante unos 40 minutos, hasta que el pan tenga un color dorado y suene hueco al golpear la base.  

Ensalada de azukis y alpicoz

En la entrada de hoy os estaréis preguntando qué es este misterioso ingrediente que me saco hoy de la manga... Alpicoz... Así, tan raro como suena... Me encantaría saber que posibles cosas se os están pasando por la cabeza en este momento...

Aquí os presento al Alpicoz

Pues bien, el alpicoz es algo muy de mi tierra, Yecla, en la zona del Altiplano al norte de la Región de Murcia. Es muy apreciado en verano, en esos meses de calor seco que tenemos por esta zona, y es que su composición es prácticamente agua. ¿Por qué? Pues porque esta verdura viene de la misma familia que los pepinos, y al igual que estos, refresca que da gusto! La principal diferencia es que el alpicoz es más digestivo (no se repite como el pepino), se come con la piel, y tiene un sabor más dulce y fresco que el pepino. Que os voy a contar yo, a mi me parece mucho más bueno! En los campos de mi tierra es una planta que prácticamente todo el mundo cultiva en sus huertos de verano, y la gran mayoría son ecológicos ya que no necesitan más que agua y sol para crecer estupendamente.

Así que si algún día venís en temporada cálida por estas tierras, no dejéis de probarlo. Creo que en alguna zona de Alicante también se cultiva pero lo llaman Alficoz.

Mi receta de hoy, no es más fácil porque no se puede, pero el sabor dulce del alpicoz con la azuki queda espectacular. Si lo acompañáis con algún cereal (arroz basmati, quinoa...) y algo de verdura os queda un plato equilibrado y completo.

Ingredientes: (para 4 personas)

  • 250 g de azukis, remojadas la noche anterior con alga kombu.
  • Dos alpicoces.
  • Una cebolleta.
  • Hierbabuena fresca.
  • El zumo de medio limón.
  • Aceite de oliva de calidad.
  • Sal marina.
  • Rábano, para acompañar.

Elaboración:

1. Ponemos a cocer las azukis con la kombu y un poco de sal marina, durante aproximadamente 45 minutos, hasta que queden blandas pero no deshechas. Colamos y dejamos enfriar. El caldo de la cocción podéis tomarlo como un té, ya que es excelente para dar un chute de energía a nuestros riñones.

2. Mientras, picamos muy fina la cebolleta, lavamos bien el alpicoz y lo picamos también, y picamos la hierbabuena.

3. Mezclamos todos los ingredientes picados con las azukis, y aliñamos con el aceite de oliva y el zumo de medio limón. Mezclamos bien para que se impregne todo del aliño.

4. Servimos fresquita acompañadas de unos pickles rápidos de rábano.

Boniato relleno

 

Hace unos meses viajé a Irlanda con una beca del trabajo. Allí, pude descubrir la rica gastronomía que tienen en ese maravilloso país, y al mismo tiempo, lo poco adecuada para una persona como yo que lleva una alimentación basada en la cocina macrobiótica y energética. El abuso de grasas, carnes y lácteos, no me dejaron probar y disfrutar de muchas recetas de su cocina, por lo que me traje algunas ideas para ir preparando en casa, adaptándolas a mis ingredientes.

Esta receta que os traigo hoy es una de ellas! Las patatas rellenas son algo que se suele cocinar por países del norte de Europa y también en Inglaterra e Irlanda, pero debido a que en macrobiótica la patata no se usa por ser una solanácea, la he sustituido por el boniato. Este tubérculo aporta un interesante sabor debido a su dulzura natural, que mezclada con las azukis hacen un plato delicioso, a la vez que muy saludable. Os dejo la receta.

Ingredientes: (para un boniato de tamaño mediano)

Mezcla para el relleno

  • Un boniato mediano.
  • 50 grs de azukis (puestas en remojo la noche anterior con el alga kombu)
  • Un manojo de Pak Choi (acelga china), o en su defecto acelga, aunque de ésta conviene no abusar
  • Media cebolla
  • Una chirivía
  • Alga kombu.
  • Romero fresco, perejil fresco y pimienta.
  • Sal marina.

(Estos son los ingredientes que yo utilizo pero podéis poner otras verduras que os gusten también)

Preparación:

1. Primero de todo asamos el boniato a 180º durante aproximadamente una hora. Dejamos enfriar.

2. Preparamos las azukis como si fuera un guiso. A mi me gusta cocinarlas en crudo, con el agua, el alga y las verduras, pero si queréis, podéis sofreir antes en un poco de aceite la cebolla o las verduras (excepto la acelga que la añadiremos casi al final de la cocción ya que se cocina muy rápidamente). Yo las pongo con un dedo por encima de agua, el alga kombu del remojo, las verduras, una pizca de sal, y el romero fresco. Las cueco a fuego lento durante unos 45 minutos, hasta que se queden prácticamente sin caldo, ya que no nos interesa en esta receta que queden caldosas. Cuando faltan unos 10 minutos para que acabe la cocción añado las acelgas, siempre controlando el agua para que no se queden sin líquido y se peguen.

3. Mientras se cocinan las azukis, preparo el boniato. Le hago un corte como si quisiera abrirlo por la mitad, pero no muy profundo, lo suficiente para que cuando lo apriete un poco con las manos se abra el solo. Con una cuchara vacio un poco de boniato y reservo.

4. Una vez cocidas las azukis, compruebo que no tienen caldo y las mezclo con el boniato que he sacado. Añado un poquito de aceite de oliva y rectifico de sal o romero. Añado una pizca de pimienta y procedo a rellenar el boniato con esta mezcla. Lo pongo en el horno unos minutos para que coja temperatura. Cuándo este de nuestro gusto, sacamos, espolvoreamos con un poco perejil fresco y listo para disfrutar!