Curry otoñal con arroz integral

Hola a todos y todas!

Primero de todo, disculparme por estar tanto tiempo sin publicar... Han sido unos meses de muchos cambios, desconexión, profundización y autoconocimiento, pero ahora puedo decir que vuelvo con las pilas cargadas para ofreceros lo mejor de mi que os pueda dar! :)

Parque de Shinjuku, Foto de Irukina en flickr

Y como no, este regreso, sólo podía ocurrir en el inicio del Otoño... Esta estación del año que tanto deseo que llegue, porque me llena de calma, tranquilidad, y me ayuda a ese recogimiento que poco a poco mi cuerpo va pidiéndome después de los meses de desenfreno veraniegos, jejeje. Y es que como buena "Tierra" que soy, el momento del cambio hacia el otoño o lo que en este teoría se conoce como verano tardío, me proporciona estabilidad, me llena de ganas de empezar a gestar proyectos nuevos y seguir en ese proceso de autoconocimiento. Esa conexión con la tierra y con mi energía femenina es vital para mi.

Pero es que además, en lo que a alimentación se refiere, es la época en la que más disfruto de los alimentos que da la tierra y que nutren a mi estómago, mi bazo y mi páncreas. Ese sabor dulce que nos dan las verduras como las calabazas, las cebollas, las chirivías... y que me encanta incorporar en las recetas que hago.

Y sin enrollarme más, que ya hablaremos más sobre los alimentos en cada una de las transformaciones, hoy os dejo con una receta que me encanta, y que dedico a mi hermano Adriano y su gran pasión por las especias!

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1/4 de calabaza redonda o totanera, que sea grande.
  • Un bulbo de hinojo.
  • Una cebolla grande.
  • Un calabacín.
  • Aceite de coco.
  • Sal marina.
  • Curry al gusto: yo utilizo una mezcla que lleva cúrcuma, cilantro en polvo, comino, jengibre, nuez moscada, clavo, ajo en polvo.
  • Crema de arroz para cocinar, o de coco, para ser más original.
  • Arroz integral hervido.

Elaboración (25 - 30 minutos)

1. Troceamos las verduras en trozos no muy pequeños. Ponemos a calentar un recipiente y añadimos un poco de aceite de sésamo para saltear las verduras: primero los trozos de cebolla con una pizca de sal marina para que vayan soltando el agua. Cuando pierdan un poco de intensidad añadimos el hinojo, cocinamos unos minutos a fuego suave y con tapa. Después, añadimos la calabaza y por último el calabacín, rehogamos unos minutos más.

2. Una vez las verduras se han rehogado un poco, añadimos el curry, mezclamos bien, y enseguida echamos el agua mineral sin que llegue a cubrir del todo, otro poco de sal marina, tapamos, y cocinamos durante aproximadamente unos 20 minutos, hasta que veamos que el agua se ha consumido prácticamente.

3. Para terminar, añadimos la crema de arroz o coco, salamos un pelín para que adquiera sabor, y cocinamos un par de minutos más, sin tapa, hasta que vaya espesando y quede meloso.

4. Por último, servimos acompañado de arroz integral, que para mí es la combinación perfecta!

A disfrutar!

P.D.: el olor que queda en la cocina después de esta receta es de lo que más me agrada! :)

Potaje dulce de garbanzos

El otoño comienza a marcar un cambio en los alimentos y en la forma en los que los cocinamos. Las cocciones cortas y frescas dan paso a otras más largas, que nos aportan más calor, concentración y nos refuerzan. De esta forma, podemos empezar ese recogimiento interior que nos prepara para afrontar el invierno.  Así, podemos utilizar salteados largos, estofados, potajes, cocina a presión, brasas y horno, sin abusar mucho de este último en la preparación de productos horneados como galletas o panes muy secos. 

El otoño se relaciona en medicina oriental con el elemento metal, el cual queda representado en nuestro cuerpo por pulmones e intestino grueso. Es importante nutrirlos adecuadamente a través del alimento para mantenerlos estables y fuertes, permitiéndonos por tanto afrontar las situaciones de frío de la próxima estación.

Los alimentos más adecuados para esta época serían cereales integrales, sobre todo arroz integral de grano corto, legumbres como lentejas o garbanzos (verano tardío), sopas, miso, verdura verde e incluso algo picante (rábanos, berros...) y sobre todo dar mucha importancia al dulzor tan delicioso que nos aportan las verduras redondas y de raíz de esta temporada: calabaza, col, cebolla, zanahoria, chirivía...). Con todos estos productos podemos elaborar comidas deliciosas y nutritivas que nos reconforten, nos den centro y estabilidad, y nos refuercen.

La receta que os propongo hoy es tan sencilla de hacer pero a la vez tan dulce y reconstituyente que seguro la incorporaréis a vuestras recetas para utilizar de forma ocasional. Ya me diréis! Espero que os guste y os endulce

Ingredientes (para 4 personas):

  • 250 gr de garbanzos puestos a remojo la noche anterior con un trozo de alga kombu, o un bote de garbanzos cocidos asegurándonos que sean ecológicos y no lleven en su preparación conservantes.
  • Verduras redondas y de raíz: yo he puesto zanahoria, cebolla, calabaza, y también un poco de calabacín.
  • Aceite de oliva virgen extra de 1ª prensión en frío.
  • Sal marina herbamar o añadir hierbas a tu gusto, como cebollino, perejil...
  • Laurel.
  • Comino (si no hay limitaciones de utilizar especias).

Elaboración

1. Preparamos en una olla exprés los garbanzos de la siguiente forma: tiramos el agua de remojo, ponemos el alga kombu en la base de la olla, añadimos los garbanzos y cocinamos hasta que queden tiernos (el tiempo dependerá del tipo de olla que utilices). Reservamos. Podemos cocerlos por la noche y así tenerlos listos para al mediodía poder ir más rápido. Si utilizamos garbanzos de bote sólo habrá que abrir, enjuagar bien y reservar.

2.Partimos las verduras en trozos grandes. Salteamos una cebolla en un poco de aceite, a fuego suave y tapada, y con una pizca de sal marina para que ayude a sacar su dulzor natural. Para restricciones en uso de aceite se pondrá en crudo junto con las otras verduras. Una vez esté bien cocinada, añadiremos el resto de verduras, el laurel, un poco de camino, y las hierbas. Mezclaremos bien y pondremos agua que no llegue a cubrir las verduras. Cocinaremos a fuego suave durante aproximadamente 25 o 30 minutos. En los últimos diez minutos de cocción añadiremos los garbanzos, rectificaremos de sal al gusto, y dejaremos finalizar la cocción. Debemos estar pendiente de que no queden sin agua y se cocinen muy lentamente.

3. Servir caliente y disfrutar.

A la rica calabaza! Tres recetas: calabaza rellena, crema de calabaza y canela y Pan de Calabaza.

¡Me encantan todas!

Hoy es día de calabaza! Y no porque sea Halloween ni nada de eso, que desde siempre el otoño nos da la posibilidad de disfrutar de esta maravilla que podemos cocinar de muy diversas formas. Del mismo modo, encontramos buena variedad de ellas, como la calabaza "totanera" que llamamos en Murcia, y que es super dulce (al horno es un vicio para mi), la Potimarrón o de Hokaido (con un agradable sabor que recuerda a la castaña) o la calabaza "pera", que para cremas y cocinados aporta una textura perfecta. Hay muchísimas más, que depende mucho de la zona dónde vivas también, pero éstas son las tres que más suelo utilizar.

Así que hoy, coincidiendo con que todo el mundo estará lleno de calabazas, yo voy a darle mi pequeño homenaje con este post. Os dejo una serie de recetas con ellas para que las disfrutéis.

CALABAZA DE HOKAIDO RELLENA DE AZUKIS

Ingredientes: (para 4 personas)

  • Una calabaza de hokaido mediana.
  • 60 g de Azukis, puestas en remojo la noche anterior con alga kombu (también podéis utilizar soja negra).
  • 50 g de Arroz integral.
  • 2 puerros.
  • Aceite de oliva o sésamo.
  • Sal marina.
  • Tamari
  • Perejil fresco.

Elaboración:

1. Ponemos a asar la calabaza partida en dos de manera vertical, para que queden dos partes lo más "chatas" posible. El horno a unos 180º - 200º durante aproximadamente una hora (dependerá de tu horno). Para saber si está bien cocinada podéis pincharla.

2. Al mismo tiempo, preparamos las azukis que habremos tenido en remojo durante la noche anterior. Primero de todo, picamos el puerro entero, lo blanco y lo que podamos aprovechar del verde también, y lo sofreímos brevemente con una pizca de aceite de oliva o sésamo. Añadimos las azukis, el arroz integral, el alga kombu, agua y una poca sal marina para su cocción (no demasiada ya que añadiremos tamari después). Cocemos durante 45 minutos a fuego suave. Cuando queden 5 minutos para finalizar, añadimos un chorrito de tamari al gusto para dar sabor. Reservar.

3. Vamos a comprobar cómo está nuestra calabaza, y cuando esté lista, le quitamos las pepitas o semillas (que podemos guardar para utilizarlas) y procedemos a rellenarla con el guiso. La metemos unos minutos más al horno para que la calabaza absorba el sabor del guiso también a través del caldito que suelte.

4. Para servir, espolvoreamos con perejil fresco.

CREMA DE CALABAZA Y CANELA

Esta receta suelo hacerla con la calabaza tipo pera, aunque con la "totanera" sale con un dulzor especial.

Ingredientes: (para 4 personas)

  • 500 g de calabaza.
  • Dos cebollas medianas.
  • Aceite de oliva.
  • Sal marina.
  • Una rama de canela.

Elaboración:

1. Pelamos la calabaza y la cortamos en cubos. Troceamos las cebollas.

2. Ponemos en una cazuela un poco de aceite y pochamos a fuego lento las cebollas para ir sacando su dulzor poco a poco. Para esto, las ponemos con el fuego medio y empezamos a sofreírlas, removiendo de abajo a arriba de vez en cuando. Cuándo empiecen a ponerse transparentes añadimos sal marina, tapamos y bajamos el fuego al mínimo para cocinar un poco más unos 10 o 15 minutos, pero con cuidado que no se queme ni se dore.

3. Cuando esté hecha añadimos la calabaza, la rama de canela entera y agua que no cubra del todo. Ponemos otra poca sal marina y cocemos durante unos 20 minutos.

4. Para acabar, sacamos la rama de canela y trituramos todo. Servimos caliente y si os apetece, espolvoreáis una pizca de canela más por encima.

RECETA DE PAN DE CALABAZA

Esta receta la he adaptado de una que encontré buceando por internet en www.hogarutil.com

Ingredientes:

  • 500 gr de calabaza troceada (pelada  y sin semillas)
  • 2 cucharaditas de levadura seca de panadería o 15 gr de levadura fresca.
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz
  • 300 gr de harina integral de espelta
  • 200 gr de harina de manitoba
  • 2 cucharaditas de sal marina

Elaboración:

1. Poner a cocer a fuego suave la calabaza troceada con un poco de sal marina durante 20 minutos. Escurrir muy bien pero reservar el agua de cocción. Tritura la calabaza bien y déjala enfriar.

2. Pon la levadura en 60 ml del agua de cocción reservada, pero cuida que no esté muy caliente sino templada. Deja reposar cinco minutos para que se disuelva bien y añade después las cucharaditas de melaza y mezcla bien.

3. En un bol, pon las harinas y la sal marina, mezcla bien, haz un agujero en el centro, y añade la mezcla anterior y la calabaza triturada. Empieza a mezclar, amasando poco a poco, hasta conseguir una masa espesa y pegajosa (si es necesario, añade alguna cucharada más de agua de la cocción). Continua amasando hasta que puedas conseguir una masa homogénea y elástica, y entonces cúbrela con un paño y déjala reposar en un lugar cálido durante una hora - hora y media, o hasta que doble su volumen.

4. Coge de nuevo la masa, golpéala un poco para sacarle el aire, y da forma al pan sobre la bandeja del horno pincelada con un poco de aceite para que no se pegue la base. Haz algún corte si quieres arriba, y cúbrela de nuevo para reposar otra hora. También puedes esparcir semillas de calabaza por encima antes de hornear.

5. Finalmente, hornea a 220º durante unos 40 minutos, hasta que el pan tenga un color dorado y suene hueco al golpear la base.