Mi post más personal: a 3 días de cumplir mi embarazo.

Será que se acerca el final de año...

Serán mis hormonas que me tienen hipersensible y conectada a mis sentimientos...

Serán mis emociones a flor de piel...

O será que me quedan a penas 3 días para salir de cuentas...

Pero me apetecía mucho compartir esta experiencia personal contigo. Por eso, voy a intentar abrirte mi corazón en este post, intentar resumir lo que para mí ha llegado para revolver mi vida y dar un giro de 180º. Algo que hacía tiempo pensaba que jamás iba a ocurrir (aunque en cierto modo, nunca tiré la toalla del todo...). 

De 38 semanas

De 38 semanas

No sé si seré capaz de explicar con palabras toda esta oleada de emociones, pero seguro que tú sabrás entenderme, ponerte un poquito en mi lugar, y sobre todo, encontrar ese mensaje que quiero reflejar:

Cuando perseguimos nuestros sueños, nos enfocamos, nos cuidamos, nos amamos, y damos forma a nuestras intenciones, al final, de una manera o de otra, encontramos aquello que tanto deseamos. 

Todo empezó hace mucho tiempo... Si ya has leído el Sobre Mi de la página, sabrás que arrastraba un largo historial de problemas de salud, conflictos internos, falta de confianza y autocuidados... Y claro está, todo mi sistema hormonal también estaba muy dañado. Tenía problemas de tiroides, que tarde mucho tiempo en poder controlar, y mi menstruación se retiró durante un periodo de casi 5 años... Te puedes imaginar cómo me sentía en muchas ocasiones. 

Para mí, encontrar apoyo en mis seres queridos fue fundamental, aunque también me encontré con decepciones de personas que quería...

Con el tiempo comprendí que, no podemos vivir esperando recibir de los demás, y que es mucho mejor dar sin esperar nada a cambio.

Esa fue una de las cosas que empezaron a cambiar en mí y que me hicieron comenzar a ver la vida de otra forma. Y nunca tendré palabras para agradecer a toda esta gente que estuvieran a mi lado:

  • Mi pareja, que siempre ha estado ahí, pasara lo que pasara y viniera lo que viniera, sujetándome, siendo mi gran apoyo (aunque él muchas veces piense que la fuerte soy yo...).
  • Mi madre, que siempre ha creído en mí, ¡por muy locas que parecieran mis ideas! y a la que creo que he contagiado algo de esa locura también.
  • Mi familia, por supuesto, que nunca dejó de confiar en mí y, les gustara más o menos, respetaron todas mis decisiones.
  • Mis verdaderos amigos, y personas muy especiales que han ido apareciendo en mi vida durante estos años, que me aportaron mucho más de lo que quizás ellas se imaginen.
  • Y también, toda esta comunidad de personas que he ido encontrando desde que me metí a fondo en todo el tema de la salud y la nutrición, desde que inicié mi primer blog hasta ahora, de la que tú también formas parte. Personas con una visión del mundo como un lugar maravilloso y lleno de amor, dónde poder compartir sin necesidad de competir, que tienen ganas de cambiarse a sí mismas para cambiar su entorno más cercano, y que aportan su granito de arena a esta revolución saludable que ha comenzado. Por eso, agradezco siempre todos vuestros mensajes, vuestros comentarios, sugerencias, opiniones... Porque creo que somos una maravillosa comunidad que está consiguiendo un efecto llamada para lograr un mundo mejor. 

Creo que ¡podría seguir agradeciendo eternamente! Porque es otra de las cosas que me ayudo a levantarme cada día con ilusión y con ganas de seguir trabajando por mis propósitos

Embarazo consciente

Pero quería contarte como, finalmente, un día, el milagro llegó. Contra todo pronóstico, ya que mis análisis decían que mi reserva ovárica era prácticamente nula y que tendría que ir a donación de óvulos para poder quedarme embarazada algún día. Pero llegó... Después de muchos años pensando que nunca podría experimentar esa maravillosa virtud que la naturaleza nos ha regalado a las mujeres, la de poder crear y dar vida. De repente, ahí estaba. 

Desde el momento que vi aquel positivo en el test de embarazo, pude sentir la vida dentro de mí. Incluso si lo pienso, creo que antes también podía sentirlo, pero mi mente "racional" que me decía que era imposible, era más fuerte que los mensajes de mi cuerpo y no me dejaba verlo. ¡Qué importante es sentir y escuchar lo que el cuerpo nos tiene que decir!. Esa sensación no se olvida en la vida. Creo que ese momento, junto con la primera vez que escuchamos su corazón, han sido dos de los momentos más especiales de todo el embarazo.

Pero ¡qué digo! ¡Han habido muchos más momentos especiales también!. Pero es cierto que hay cosas que se quedan grabadas en tu memoria y que nunca podrás olvidar. Supongo que será lo que ocurra en el momento de poder tener aquí a nuestro pequeño. Y aunque afronto la llegada del parto con una mezcla de emociones y sentimientos a cual más contradictorio, sé que será un momento súper especial, que nunca podré olvidar. Creo que es el mayor acto de amor que puede hacerse, y será especial poder hacerlo juntos: mamá y bebé en conexión, trabajando unidos con la misma energía, con papá al lado transmitiéndonos toda su fuerza, apoyo y amor.

También, soy muy consciente de estar abierta a la experiencia, y de aceptar lo que venga. Está claro que todas las mujeres soñamos con un parto ideal, con cómo nos gustaría que fuera, además de que fuera rápido y no nos doliera, ¡claro!. Pero el otro día me quedé con una frase que decía una madre en un vídeo que vimos en el Círculo Maternal al que he estado acudiendo. Tampoco tendría palabras para agradecerle a Alicia de Espacio Luna Roja todo lo que nos ha enseñado y regalado, las vivencias que hemos compartido, y la oportunidad de haber creado un círculo de mamás maravilloso. Esta madre, venía a decir algo así como que no hay que enfrentarse a ese dolor, sino transformarlo en sensación, en conectar con tu cuerpo y con tu bebé, aceptar lo que viene y dejarte llevar, porque somos un milagro de la naturaleza, de Dios o del Universo, llámalo como quieras, pero está en nuestro instinto más puro y en nuestra propia naturaleza. 

Y bueno, ¡no sé que pasará!. Pero mi mayor certeza es que será inolvidable. Como me dijo una vez una persona muy especial:

"el momento de tener a tu niño en brazos es sentir como Dios te toma de la mano y te dice: Aquí está tu mayor regalo de vida"

Espero poder contarte muy pronto esta experiencia. Aunque ahora afronto el nuevo año de una manera diferente. Mis prioridades durante estos primeros meses van a cambiar y además, estaremos viviendo un periodo de adaptación que pienso que necesita de toda mi conexión y atención

Pasaré a saludarte, eso seguro, pero no con la misma intensidad que en estos últimos meses. Aunque no quiero adelantar nada, sólo decirte que, si me ves un poco desaparecida, o echas de menos mis cosas por las redes, ya sabes que es porque estaré trabajando en otro proyecto de mi vida, que para mí, ¡va a ser muy grande!

Te deseo una feliz salida de año y una maravillosa entrada en el 2017. Y también, que sigas luchando por tus sueños, que sigas trabajando por lo que crees, y no te dejes vencer pensando que algo es imposible. Quizás, sólo tengas que cambiar de perspectiva y seguir adelante.

Muchas gracias por estar ahí.

¡Un fuerte abrazo con todo mi corazón!

7 razones sorprendentes para practicar mindfulness y Primeros pasos para la práctica

El concepto de mindfulness, podemos traducirlo como un proceso de atención y conciencia plena. Tiene su origen en la meditación budista aunque hoy en día se utiliza también separado del budismo como un simple proceso de conciencia y presencia en el aquí y el ahora. Se ha demostrado científicamente que aporta a nuestro organismo múltiples beneficios:

  • Es una terapia eficaz para reducir la ansiedad, la depresión y el estrés. 
  • Ayuda en los problemas de insomnio.
  • Protege a nuestro cerebro del envejecimiento prematuro y puede modificar su estructura neuronal.
  • Ayuda en nuestro desarrollo personal, mejorando nuestro autoconocimiento y autoconciencia.
  • Mejora nuestra memoria y aumenta nuestra capacidad de concentración.
  • Favorece la creatividad, ya que ésta surge en estados de relajación. 
  • Al trabajar la aceptación, nos ayuda a tener relaciones sociales más saludables y a relacionarnos mejor con nuestro entorno.
  • Nos ayuda a responder de manera más consciente y calmada, a no reaccionar sin tener en cuenta las consecuencias. 
"Tu cuerpo está en el presente. ¿Y tu mente?". Gráfico de Doug Neill http://www.dougneill.com/

"Tu cuerpo está en el presente. ¿Y tu mente?". Gráfico de Doug Neill http://www.dougneill.com/

La técnica consiste en prestar atención a emociones o sensaciones de nuestro cuerpo, pero centrándonos en su aceptación, sin juzgarlos, sin decidir si son buenas o malas, sólo observándolas. De esta manera, estamos haciendo que nuestro cerebro se centre en esas sensaciones que percibimos, ayudándolo a desconectar de ese bombardeo constante de pensamientos y cosas que hacer al que lo tenemos acostumbrado. 

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En mi experiencia, puedo deciros que incorporar esta práctica en mi día a día, junto a la meditación a través de otras técnicas como la visualización (de las que os hablaré en otros posts), ha cambiado mi vida y mi manera de ver las cosas. Yo suelo realizarla por la mañana, después de mi paseo mañanero con mi perrita Haru, y de verdad, que me hace empezar el día de una manera totalmente distinta. Si en ocasiones no hago esta práctica por la mañana, lo noto, así que intento buscar unos pocos minutos de desconexión que me ayuden a volver al presente: en el autobús hacia el trabajo, en un parque sentada en un banco unos minutos... Cualquier lugar puede servirnos. 

Bueno, y ahora te estarás preguntando: ¿cómo puedo ponerla en práctica?. Por eso te dejo unos primeros pasos para empezar a practicarla y beneficiarte de sus beneficios. 

PRIMEROS PASOS PARA PONER EN PRÁCTICA MINDFULNESS

Lo ideal, sería encontrar un hueco de tu tiempo todos los días de la semana, mejor si es siempre en el mismo momento del día: en la mañana al despertarte, o por la tarde, después de la jornada de trabajo, incluso antes de irte a la cama. 

  1. Comienza por sentarte en el suelo, en posición de meditación, con la espalda erguida pero sin tensión, relajada. Puedes apoyarte en una pared si estás más cómoda, o ponerte un cojín de meditación. También puedes sentarte en una silla, con los pies apoyados en el suelo y la espalda apoyada en el respaldo. Si quieres hacerla tumbada, hazlo boca arriba, con los brazos separados del cuerpo y las palmas hacia arriba, las piernas relajadas, nunca cruzadas, dejando caer los pies hacia los lados. Recuerda que debes mantenerte consciente por lo que si ves que te quedas dormida, cambia a la postura sentada.
  2. Intenta permanecer lo más quieta posible. Cada vez que nos movemos, nuestro cerebro se pone alerta por lo que perdemos la concentración y nos distraemos. Es normal que, al principio de la práctica, nos den picores o molestias en distintas partes de nuestro cuerpo. Es la forma en la que nuestra mente se "queja por no prestarle atención" y tener esos minutos de desconexión. Poco a poco, con la práctica, estas molestias irán desapareciendo. 
  3. Céntrate en la respiración. No la fuerces, sólo inhala y exhala, a tu ritmo. Intenta llevar el aire hacia la zona baja de tu abdomen, nota como se hincha tu vientre y tus costillas se espanden hacia los lados. Esta respiración nos ayuda a relajarnos, a conectarnos con nuestro cuerpo y nuestro interior. Al principio también puede costar, pero con la práctica aprenderás a aplicarla también en muchas situaciones de tu vida, no sólo en el momento de la meditación.
  4. Cierra los ojos y lleva tu atención hacia tu cuerpo, hacia las sensaciones que tienes y sientes en él: tensión en alguna parte de tu espalda, en tu rostro, dolor, o relajación y bienestar. Nota esas sensaciones pero no las juzgues, sólo obsérvalas. Ves pasando por todo tu cuerpo, comenzando por los dedos de los pies y acabando en la cabeza, como si estuvieras escaneando cada parte de tu cuerpo.
  5. No te olvides de la respiración consciente. Intenta sólo sentir las sensaciones que produce en tu cuerpo, sin tener que controlarlas o cambiarlas. Sólo sentir cómo entra el aire y como sale. Estás ofreciendo al mismo tiempo un fantástico masaje a muchos órganos de tu cuerpo, que se benefician de este tipo de respiración y del estado de relajación que produce.
  6. Si en algún momento, notas que tu mente se distrae, no te preocupes, Sólo vuelve a concéntrate en la respiración y en las sensaciones de tu cuerpo. Deja que tus pensamientos se vayan como si cayeran en un río que desciende de las montañas. Los recuerdos, proyectos por hacer, tareas cotidianas, nos bombardean constantemente durante todo el día. Pero este momento es para ti, es tu momento para la desconexión, para estar presente en el aquí y en el ahora. Déjalos marchar y vuelve a dirigir la atención a tu conciencia. El objetivo no es conseguir no distraerse nunca, sino ser consciente de cuando esto ocurre y volver a centrar tu mente en tu respiración, una y otra vez. 
  7. Una vez que sientas que puedes dejar la práctica, haz un par de respiraciones profundas y poco a poco ves abriendo los ojos para volver a la realidad.
  8. Chequea como te sientes, a nivel físico, a nivel mental, a nivel emocional. Intenta que esta sensación te acompañe durante el resto de tu día, recuérdala y piensa que siempre puedes pararte a respirar de manera consciente en las situaciones cotidianas del día a día. 

Si empiezas a poner en práctica estos sencillos pasos, durante unos pocos minutos al día, notarás una gran diferencia. Así que si te animas, puedes compartir tus experiencias en comentarios, estaré encantada de leerte. Y también, si tienes alguna duda o inquietud sobre el proceso o no sabes cuál sería la mejor manera de empezar, estoy aquí para ayudarte

Que tengas un feliz día, lleno de presencia y conexión contigo misma.

Namasté.