Cómo utilizar la alimentación para mejorar la salud femenina + Receta Hamburguesa para la mujer

De sobra es conocido que, en temas de alimentación, los hombres y las mujeres tenemos necesidades diferentes, tanto en nutrientes como en la cantidad de alimentos que consumimos. Generalmente, la alimentación de la mujer es más liviana, y con más requerimientos nutricionales que la de los hombres, con menos necesidades de proteína animal, pero más necesidades de sabor dulce natural en los alimentos (cocciones largas, verduras de raíz como la zanahoria o la remolacha, la calabaza, el boniato...) y sin olvidar la importancia de la frescura de las hojas verdes. Éstas últimas nos ayudan además a eliminar toxinas, ayudando al hígado en su función de depuración y limpieza del organismo, por lo que es fundamental que nunca falten en nuestro día a día.

Si nos notamos más hinchadas o con sobrepeso, con muchos antojos, falta de energía y cansancio, y a eso sumamos un síndrome premenstrual muy fuerte, con desajustes hormonales y emocionales, problemas de dismenorreas o amenorreas, puede ser que estemos necesitando incluir ciertos cambios en nuestra alimentación que puedan ir ayudando a nuestro cuerpo a sentirse mejor y estar bien nutrido. Para esto, podremos empezar a seguir los siguientes pasos:

  1. Disminuye todo lo que puedas, el consumo de productos que puedan estar afectando a la salud de tus hormonas, como son las carnes y embutidos, (si la consumes que sea ecológica o de la mayor calidad posible y no más de cuatro veces por semana), pescado en latas de conserva, los lácteos y derivados, el exceso de grasas, sal y alimentos salados como los snacks o las patatas fritas, y también el consumo de azúcar o edulcorantes artificiales, y todos los refinados (harinas blancas, arroz blanco...).

  2. Incluye gran variedad de cereales integrales, como el arroz integral, el maíz, el mijo, el amaranto, la quinoa, o el trigo sarraceno; y si no tienes problemas con el gluten, también la espelta, la cebada, la avena o el trigo integral. Piensa que son una de las fuentes principales de energía para nuestro organismo, y que además continenen muchísimos nutrientes y fibra. Puedes consumirlos en el desayuno, en forma de cremas de cereales tanto frías como calientes, acompañadas de frutos secos, frutas deshidratadas, melaza, dátiles... Puedes ver muchas ideas en el blog, en mi cuenta de Instagram o de Facebook, donde publico ideas todas las semanas. Pero también, como plato principal en la comida, una paella de verduras, pastel de mijo, croquetas de quinoa...

  3. Las legumbres, son una de las fuentes principales de proteínas para el organismo, por lo que si además sigues una dieta vegetariana, vegana, o estás limitando el consumo de carnes y pescado, formarán una parte muy importante también en tu dieta. Para la mujer, son ideales las alubias azukis, que fortalecen nuestro riñón dónde según la Medicina Oriental residen nuestra energía vital, y también las lentejas y la soja negra. Con ésta última, os dejo más abajo una receta super rica que espero que probéis.

  4. Las algas, que contienen gran cantidad de minerales esenciales (hierro, calcio, fósforo, yodo...). Aunque no serán todas recomendables en caso de padecer hipotiroidismo. El alga arame y la hijiki, son especialmente recomendades para la mujer.

  5. Verduras y hortalizas: inclúyelas en todas las comidas, las verduras de raíz en estofados largos, que saquen todo su dulzor, y nos ayuden a nutrir los órganos de nuestro vientre. Las hortalizas en salteados, picadas en ensaladas, acompañando a cerelaes y legumbres, como snacks...

  6. Hojas verdes: son otros de los alimentos imprescindibles para la mujer, y su consumo debe incluirse en todas las comidas. En ensaladas, batidos o zumos verdes, escaldadas, nos ayudan a relajar el higado, a desintoxicarnos y depurar. Puedes concontrar muchas ideas de cómo introducirlas en tu día a día en el blog.

  7. Frutas de temporada, repletas de vitaminas, enzimas y nutrientes. Para digerirlas de manera adecuada, es mejor consumirlas solas, con el estómago vacío, ya que su digestión es más rápida y sencilla, por lo que evitaremos malas digestiones, hinchazón, gases o problemas digestivos. Para la salud femenina son ideales los arándanos, frambuesas, bayas... Pero intenta conseguirlos ecológicos siempre que puedas. 

  8. Frutos secos y semillas, aguacate, aceites vegetales de primera presión en frío, como el de oliva, linaza, coco o sésamo, pero en pequeñas cantidades. Recuerda que las grasas son fundamentales también para nuestro cuerpo.

Todo esto, podría resumirse fácilmente en llevar una dieta lo menos artificial posible, donde la base de nuestra alimentación sean los alimentos en su forma más natural, sin tratamientos, sin envasados y sin aditivos, como las frutas, verduras, semillas y frutos secos, legumbres y algas.

Pero además de todo lo citado, no debemos olvidar la importancia de lo que sentimos, pensamos y vivimos cada día, puesto que también influye mucho en nuestra salud y puede estar afectando a nuestras menstruaciones o ciclos hormonales. Para nutrirnos adecuadamente, es tan importante lo que comemos, que las acciones, pensamientos y emociones que gestionamos a lo largo del día. Es decir, si comemos muy saludable, pero no prestamos atención a los aspectos que nos nutren emocionalmente como: las relaciones con nuestra pareja, familia, amigos o compañeros de trabajo; o la practica de ejercicio; el autocuidado de nuestro cuerpo; la práctica espiritual o meditación que nos ayude a trabajar nuestro yo interior; y tener un trabajo y modo de vida alineado con nuestros valores y creencias, y orientado a poder desarrollar nuestros talentos naturales, no podremos conseguir un estado de bienestar o felicidad pleno ni construir la vida que deseamos.

Y llegados a este punto, si lo que de verdad te interesa, es conocer una dieta para la fertilidad que sea natural y saludable, no te puedes perder los posts que ha escrito una persona increíble, que gracias a su constancia y empeño por mejorar su salud, ha conseguido grandes cambios en su salud y su vida. Puedes leer aquí los artículos de “Mi dieta para la fertilidad I” y “Mi dieta para la fertilidad II” del blog Úteros de Guerrilla, dónde además encontraréis información muy útil, interesante y sanadora sobre la salud femenina. Si navegas por su página te enganchará, ya verás!

Yo os dejo que en esta receta que ideé para uno de sus posts, utilizando la soja negra como base. Espero que os guste y os animéis a probarla, a compartirla, y a comentarme que os parece. 

HAMBURGUESAS DE SOJA NEGRA

Ingredientes (para unas 9 hamburguesas):

  • 400 gr de soja negra, remojada en agua y un trocito de alga kombu durante toda la noche.

  • Un pimiento rojo.

  • Una zanahoria grande.

  • Una cebolla.

  • Ajo .

  • Perejil fresco.

  • Orégano.

  • Pimentón dulce.

  • Sal y pimienta.

Preparación: (Remojo de la soja la noche anterior + cocción 30" + elaboración de hamburguesas 15"). 

1. Escurrimos la soja negra, tiramos el agua de remojo, y ponemos en una olla a cocer junto al alga kombu y un poco de sal marina. El tiempo de cocción dependerá de si utilizas olla normal (alrededor de una hora y media) o la olla exprés (unos 30 minutos). Queremos que quede bien cocinada para que puedan triturarse bien después. Una vez cocinadas, escurrir bien para que queden sin caldo y reservar.

2. Por otro lado, picar finamente las verduras que queráis poner. Yo suelo poner cebolla, zanahoria y un poco pimiento rojo, muy picado, pero podeís probar también con calabacín, setas, champiñones...

3. Ponemos una pizca de aceite en una sartén y ponemos la cebolla a pochar. Añadimos también el ajo picado. Cuando empiecen a dorarse añadimos el resto de verduras y cocinamos un poco más. Dejamos enfriar.

4. Una vez enfriada la soja, la vamos triturando con una batidora de mano o un tenedor, hasta que consigamos una pasta. A mi no me importa si quedan algunos trozos, por eso lo hago a mano, pero eso ya a vuestro gusto. Mezclamos la soja con la verdura pochada, y añadimos perejil fresco picado, un poco de orégano, una cucharada de pimentón dulce, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta. Ésta es la mezcla que suelo usar, pero podéis probar a darle otros sabores, añadiendo curry por ejemplo, o comino, o cualquier otra mezcla de especias que os guste. Es importante que la masa quede bien ligada y espesa para que podamos darle forma. Si ves que tiene mucho líquido tendrás que añadir algún alimento que lo absorba, como copos de avena o algún tipo de harina. Pero yo prefiero no añadir nada para favorecer la digestión de la legumbre, por eso es importante escurrir muy bien la soja una vez cocinada.

5. Y ahora es momento de poner las manos en la masa. Vamos haciendo bolas con las manos y dándole formas a las hamburguesas. El grosor podéis hacerlo como queráis, a nosotros nos gustan más gorditas, como veís en las fotos.

6. Y para acabar, podéis hornearlas, sobre papel vegetal, a unos 180º y durante aproximadamente unos 10 minutos por cada lado. O también, podéis hacerlas en una sartén que no se pegue con una pizca de aceite hasta que se doren.

Espero que os gusten! Y si es así, la compartáis para que más gente pueda disfrutarlas. 

Cómo hacer Hamburguesas Veganas (de lentejas) en 5 minutos.

Hola a todos y todas!

Como lo prometido es deuda, hoy os traigo la receta que os compartí desde mi página de Instagram, y que parece que tuvo bastante éxito.

Aunque ya tengo otra receta parecida en el blog, esa concretamente estaba hecha con lentejas rojas y preparada con la finalidad de convertirse exclusivamente en hamburguesas (podéis ver la receta aquí).

Así que, lo que hoy os propongo es que podamos aprovechar esas sobras que nos pueden quedar después de preparar un delicioso guiso de lentejas. Vamos, que se puede hacer con cualquier receta que hayáis preparado de lentejas o alubias (incluidas las azukis que tanto me gustan... ).

Así que aquí os dejo la receta base, pero os invito a que compartáis esas deliciosas "sobras" con las que habéis preparado vuestras ricas hamburguesas!

Ingredientes (dependiendo de las sobras habrá para más personas o menos):

  • "Sobras" de un guiso de lentejas o alubias: las de ésta receta en concreto, fueron unas lentejas preparadas conzanahoria, chirivía, puerro, apio, una hoja de laurel, un diente de ajo entero, alga kombu, comino, anís en grano y una pizca de clavo molido, y sal marina sin refinar. Todo eso cocinado a fuego lento durante unos 40 minutos, sin aceite ni sofrito inicial.  
  • Harina de arroz.
  • Perejil fresco.
  • Un poco de aceite de oliva eco de primera prensión en frío.

Elaboración:

1. Primero de todo, con las lentejas que nos sobren, tendremos que escurrirlas bien para que queden con el menor líquido posible de la cocción. Yo suelo hacerlo y dejarlas mientras me siento a comer mi estupendo guiso... :)  Luego las conservo en un tarro o recipiente de cristal hasta que las preparo para el día siguiente.

2. En un bol, ponemos las lentejas bien escurridas, y vamos añadiendo harina de arroz poco a poco, a la vez que vamos mezclando, hasta conseguir una masa que vaya quedando más compacta y fácil de manejar sin que se pegue (no os puedo decir cantidad de harina ya que dependerá de la cantidad de lentejas que tengáis, pero podéis fijaron en la textura que aparece en la foto).

3. Una vez conseguida la textura deseada, añadimos el perejil picado, integramos bien en la masa, y la dejamos reposar unos minutos para que compacte. Mientras tanto podéis preparar la verdura que acompañará este plato.

4. Por último, cogemos nuestra masa y damos formas a las hamburguesas, primero haciendo una bola y aplastándola después, dándole el tamaño que queráis. Para esta parte, os digo un truco por si veis que la masa no os ha quedado muy compacta (por falta de harina o cereal que ayude a secar la mezcla): las ponéis sobre papel vegetal y horneáis durante unos 10 o 15 minutos, hasta que empiecen a agrietarse un poco. Así, se quedarán compactas. Ésta es una forma en la que las podéis comer también directamente, aliñadas con un poco de aceite de oliva en crudo al servirlas.

La forma de esta receta está hecha en sartén, con unas gotas de aceite para que no se peguen.

También, otra forma, aunque menos recomendable para personas que estén en proceso de limpieza y tengan limitadas las grasas, sería empanarlas en un pan rallado eco que tengáis y freírlas a fuego suave. Quedan crujientes y deliciosas también.

Y nada más! Os invito a que probéis... y me contéis después!

Feliz viernes!!

Hamburguesas de lentejas rojas

Sopa de miso y col, arroz rojo y basmati con

gomashio y hamburguesas de lenteja roja

La lenteja roja, es una variedad de cocción fácil, rápida y muy digeribles, por lo que para personas que no toleren muy bien ciertas legumbres, éstas son ideales. Normalmente se cuecen en unos 10 o 20 minutos, y si las dejas unos 30 minutos quedan como una especie de puré muy rico, que se puede acompañar con verduras para dar más dulzor e incluso con arroz, convirtiéndose en un plato muy completo.

Para la cocción de estas lentejas si tenemos que tener en cuenta que absorben mucha agua, por lo que para una cocción normal suelen utilizarse una parte de lentejas por tres de agua.

Con esta variedad podemos realizar numerosas recetas, así que en este post de hoy os propongo una sencilla y original manera de cocinarlas. Espero que os gusten!

Hamburguesas de lentejas rojas

Ingredientes: (para unas 6 hamburguesas)

- Unas pocas algas hiziki.

- 125 g de lentejas rojas.

- Media cebolla y medio calabacín (aunque podéis utilizar cualquier verdura que os guste).

- Ajo (opcional).

- Sal de hierbas.

- Una cucharadita de jengibre en polvo.

- Harina integral de espelta o de arroz, o también podéis utilizar copos de avena o pan rallado.

- Aceite de oliva o sésamo.

Preparación:

Hamburguesa al horno

1. Hidratamos las algas durante unos minutos para luego picarlas con un cuchillo.

2. Picamos la cebolla, el calabacín y el ajo (si ponéis) muy finamente, en trocitos muy pequeños.

3. Lavamos bien las lentejas, y las ponemos en un cazo con el doble de volumen de agua, las verduras picadas y las algas. Cocemos al mínimo tapadas durante unos 15 minutos, hasta que estén tiernas y vigilando que no se peguen, ya que se irán quedando sin agua y es necesario para poder luego formar las hamburguesas.

4. Cuando esté acabando el tiempo de cocción, añadimos el jengibre, la sal y una de las cucharadas de harina. Removemos un par de minutos y retiramos ya del fuego. Dejamos enfriar para poder trabajar la masa después. Si vemos que queda la masa muy líquida, podemos añadir un poco más de harina o copos de avena, hasta que se pueda dar forma.

5. Una vez fría, hacemos las hamburguesas. Tenéis varias opciones: las rebozáis en harina o pan rallado y las pasáis por la sartén con un poco de aceite de oliva o sésamo hasta que se doren, o hacerlas directamente en la sartén sin rebozado, o también al horno a 180º durante unos 10 minutos, para que no se resequen mucho.

Hamburguesas a la plancha