La guía minimalista para alimentarte en otoño + la guía definitiva para saber todo de un detox (ebook gratis).

¡Hola lovers!

Aunque parecía que se quería resistir, el otoño ya está aquí. Los días son más cortos, hace más frío en la mañana y las noches, y poco a poco, casi sin darnos cuenta, vamos sintiéndonos con más ganas de iniciar algún proyecto nuevo y de pasar más tiempo en conexión con nosotros mismos. Incluso, algunas veces, sentimos también esa necesidad de recogimiento después de los días de verano llenos de diversión y actividades a diario.

Nuestro cuerpo (físico, mental y espiritual) nos va pidiendo un cambio, ir parando ese ritmo acelerado y disperso, para centrarnos en actividades más conectadas con nuestros sueños y deseos. Parece que nos pide parar para la reflexión interna, para conectar con nuestra esencia más pura, descubrir qué necesitamos verdaderamente y conectarnos con la manera de hacerlo realidad. Poner los pies en la tierra, aterrizar nuestra mente en el aquí y el ahora, y planificar cómo queremos que nuestra vida se desarrolle. 

Alimentación en otoño

Como puedes ver, es un momento de enorme cambio, dónde se mueven muchas cosas a nivel energético. Por eso, es fundamental que conozcamos qué podemos hacer para sentirnos bien en esta época del año y también, para prepararnos adecuadamente para afrontar la siguiente estación, el invierno, con la mejor energía posible. 

Ya hablamos en mi anterior post "La Alimentación en cada Estación" como, dependiendo de la época del año, nos influían de una manera más adecuada determinados alimentos, estilos de cocción, sabores... y también, qué órganos de nuestro cuerpo necesitaban de mayor ayuda o energía en cada estación para poder realizar sus funciones adecuadamente y mantener un equilibrio en nuestro organismo. En el post de hoy, nos vamos a centrar en la alimentación de esta época del año, que curiosamente, en Medicina Tradicional China, se divide en dos: el verano tardío y el otoño

En el último apartado del post, que ha quedado algo largo debido a la cantidad de información recopilada por los dos elementos que tratamos en este época, os dejo una recopilación de recetas que podéis poner en práctica en esta temporada. Espero que las disfrutéis. 

Y al final del todo, os tengo preparada una pequeña sorpresa que me hace mucha ilusión, ya que he invertido mucho tiempo y cariño en prepararla. Ya me diréis que os parece! 

Ahora sí, vamos con el post. 

El verano tardío

El verano tardío, que coincide con el final de nuestro verano y el inicio de nuestro otoño, se relaciona con el elemento Tierra. Si lo pensamos, la tierra es la que nos sostiene, la que nos nutre y nos da estabilidad. nos conecta con nosotros mismos. Por esto, si el elemento tierra se encuentra en equilibrio nos sentiremos seguros, centrados, y con confianza. Por el contrario, si este elemento está en desequilibrio pueden aparecer sentimientos de preocupación, falta de estabilidad emocional y de autoconfianza. 

Los órganos que se corresponden con este elemento son el estómago, y el bazo-páncreas. 

El estómago es un órgano muy importante en el proceso de digestión. Si existe algún desorden en él, no sólo afectará a nivel de digestión y apetito, sino también a la hora de digerir nuestras emociones y en otras emociones negativas.
El páncreas, es una glándula situada hoy en día como foco de muchas enfermedades actuales: diabetes, ansiedad, hipoglucemias... Los problemas en esta glándula están directamente relacionados con los desequilibrios de azúcar en sangre y con problemas digestivos. 
El bazo, es el mayor órgano del sistema linfático. Ayuda a filtrar sustancias y a crear linfocitos que ayudan a protegernos de infecciones. También contribuye a la formación de bilis, tan necesaria en el proceso digestivo. Si está sano, nos ayuda a tener vitalidad y mantener una resistencia natural ante posibles enfermedades, además de ayudar a que nos encontremos en equilibrio, seamos más comprensivos y compasivos. 

Veamos ahora cuáles son los principales alimentos que dañan o benefician a estos órganos:

ALIMENTOS BENEFICIOSOS PARA EL EQUILIBRIO EN EL ELEMENTO TIERRA Generalmente, todos aquellos que tienen un dulzor natural, que potenciaremos con los estilos de cocción que veremos más abajo. Como son:

  • El mijo.
  • Los garbanzos.
  • Los boniatos, o batata/camote.
  • Verduras redondas, como la calabaza, la cebolla, las coles...
  • Verduras de raíz: zanahoria, chirivía, remolacha, nabo...
  • El alga arame.
  • Frutas de la estación y de proximidad, sin abusar.

ALIMENTOS QUE CAUSAN DAÑO

  • Frutas, tropicales o de fuera de la estación.
  • Leche y productos lácteos.
  • Dulces, azúcar y los productos que la llevan como zumos industriales, refrescos, etc.
  • Productos refinados, como harinas, sal refinada...
  • Alimentos con un alto contenido en grasa animal.
La alimentación en otoño

Por último, y en relación con los estilos de cocción de los alimentos, en esta época dejamos las preparaciones más refrescantes del verano, como ensaladas, crudos o gazpachos, para dar paso a las cocciones suaves como hervidos y salteados ligeros, sopas y cremas de verduras, estofados, y postres dulces equilibrados, como puré de castañas, compota de manzana, mermeladas de verduras dulces...

El otoño

Esta estación está unida al elemento Metal. Si hablamos a un nivel energético, vemos que es un momento donde la naturaleza empieza en un estado de interiorización y conservación. Los árboles van perdiendo sus hojas, perdiendo la energía característica del verano concentrada en sus hojas y ramas, que va desplazándose hacia las raíces, donde es una energía más profunda y lenta. Al igual nos ocurre a nosotros, debe ser un momento dónde aprovechemos para el recogimiento y para nutrirnos de una manera profunda, que refuerce, que nos genere más calor y concentración. 

Los órganos que se activan en otoño son los pulmones y el intestino grueso. Si nos fijamos bien, es el momento ideal para reforzarlos y así poder evitar complicaciones comunes en estos órganos cuando llegue el invierno. Unos pulmones y un intestino que realiza sus adecuadas funciones, contribuirán al mantenimiento de un sistema inmunológico fuerte, lo que nos ayudará a prevenir enfermedades como resfriados frecuentes, problemas de asma, bronquitis, estreñimiento...

Los principales alimentos que contribuyen a mejorar o empeorar su situación, y dónde predominará el sabor picante, son:

ALIMENTOS EQUILIBRADOES

  • El arroz.
  • La alubia (frijol) negra o blanca.
  • Las verduras de raíz y redondas (al igual que en el elemento tierra).
  • Verduras de hojas verdes, ligeramente escaldadas.
  • El alga hijiki.
  • El sabor picante de alimentos como rábanitos, daikon, jengibre, canela, nuez moscada o clavo.

ALIMENTOS QUE CAUSAN DAÑO

  • Alimentos de naturaleza fría: crudos, ensaladas, zumos, bebidas frías...
  • Alimentos que generan mucosidad en estos órganos, como los lácteos, los horneados, harinas...

La mejor manera de cocinar estos alimentos, serán aquellas que nos generen esos estados de concentración, profundidad y reforzamiento, con tiempos más largos de cocción (estofados largos, fritos, salteados largos, olla a presión...). Las sopas y cremas siguen siendo una excelente opción para comenzar la comida o la cena. Podemos seguir preparando las frutas de la estación en compotas, purés, horneadas... y también tomar frutas secas, como pasas, orejones...

RECETAS PARA EL OTOÑO

A continuación os dejo una selección de recetas del blog que podéis poner en práctica en esta estación. Son recetas sin lácteos, sin azúcares refinados, y la mayoría son sin gluten y veganas (algunas recetas de dulces pueden tener huevo, pero siempre os dejo la opción vegana también). 

Curry Otoñal con arroz  

Pan de Especias 

Pakoras veganas

Cupcakes de calabaza

Crema de chirivía y jengibre 

Galletas con especias 

Potaje vegano de garbanzos 

Tres recetas con calabaza 

Boniato relleno 

Croquetas de garbanzos no fritas 

Paella de seitán y alga wakame 

Desayuno energético 

 

SORPRESA FINAL

Si habéis llegado hasta aquí, leyendo todo el post, tendréis una idea mejor de cómo puede ser nuestra alimentación en otoño para que sea energética y saludable.

También, de lo importante que es prepararnos adecuadamente para esta época y de empezarla de la mejor manera posible, para poder estar al 100% y sentirnos equilibrados, sanos y felices, con nuestros proyectos y con nosotros mismos. 

Por esto mismo, y después de los excesos del verano (que seguro que algunos han habido porque es una estación de apertura y que invita a eso, ¡sin ningún remordimiento ni sentimiento de culpa!), el otoño es un momento ideal para hacer un detox de nuestro organismo. Darle un respiro a nuestra digestión, expulsar todas esas toxinas acumuladas durante el verano, y ayudar nuestros pulmones, intestino, estómago, bazo y páncreas a que puedan realizar sus funciones de digestión y asimilación de nutrientes, así como favorecer la eliminación de los deshechos de nuestro organismo.

Pero si nunca has hecho o has oído hablar de lo que es un detox, puede que no conozcas la importancia de depurar nuestro organismo. O no sabes cuáles son los beneficios de hacer uno, los tipos de detox que puedes realizar, o si es algo adecuado para ti.

Por esto, quiero regalarte la "Guía definitiva y consejos para saber todo de un detox".

En ella, vas a encontrar información muy útil para que conozcas todos aquellos aspectos que son muy importantes antes de empezar con un detox. Porque estar bien informados y saber lo que queremos es fundamental para decidir si es un camino que queremos iniciar en este momento o, por el contrario, todavía no es nuestro momento. 

Para descargar tu guía, sólo has de hacer click en el título rosa de abajo, poner el email dónde quieres recibirla, confirmar la recepción y ¡empezar a disfrutar de su lectura!

A cambio, sólo te pido que me ayudes a compartir este post para que llegue a mucha mucha gente.

 

GUÍA DEFINITIVA PARA SABER TODO DE UN DETOX

 

Espero de corazón que te sea muy útil, y si tienes cualquier duda o cosa que me quieras preguntar, abajo en comentarios, o a través del formulario de contacto, estaré encantada de poder ayudarte. 

Muchas gracias por leerme, por estar ahí y ¡por formar parte de esta comunidad de lovers!

Con cariño,

Carmen Muñoz, tu Health Coach. 

 

 

 

Pan de especias vegano

¡Hola lovers!

Hoy paso por aquí para dejaros esta rica receta que compartí en las redes sociales hace una semana y que al parecer os gustó bastante.

Pan de especias vegano

Es un pan de especias, no un bizcocho, y lo comento porque a veces nos choca eso de que: ¡un pan nos sepa dulce!. Pero está riquísimo para tomar en el desayuno o la merienda, así sin más, o acompañado de un poco de mermelada casera, o de tu crema favorita de frutos secos o, por qué no, de una rica crema casera de chocolate. 

Además, para esta época del año, el otoño, es ideal, porque ya nos apetecen cosas que den más calor al cuerpo, y las especias que lleva la receta nos ayudan con esto. Podéis modificarlas y variarlas a vuestro gusto, como siempre os digo, ¡es cuestión de experimentar!.

Y lo mejor, es que es un pan muy rico y saludable, porque todos los ingredientes que lleva son naturales y no refinados. Además, tenéis la opción sin gluten y vegana. 

No me enrollo más, aquí te dejo con la receta. ¡Espero que te guste! Y si te apetece, puedes dejarme un comentario para qué me digas qué te parece, si cambiarías algo de la receta, o cualquier duda o pregunta que tengas. Y para hacerme más feliz, puedes compartirla en redes sociales, como facebook, instagram, twitter o pinterest. ¡Muchas gracias por tu ayuda y por leerme!

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Ingredientes (para un molde de plumpcake)

  • 120 gr de azúcar de coco o melaza de arroz (podéis añadir más si os gusta más dulce, para mí, así es suficiente).
  • 130 gr de bebida vegetal (utilicé soja que quería gastar).
  • 50 gr de miel orgánica sin refinar.
  • Opción vegana: Un plátano grande, machacado, o dos cucharadas soperas de lino molido con agua, para que sustituya al huevo. / Si comes huevo, entonces pon 2 unidades. 
  • 300 gr de harina semi-integral de espelta / Opción sin gluten: 300 gr de mezcla de harinas sin gluten, yo suelo utilizar harina de arroz, maicena o almidón de patata, y trigo sarraceno + 1 cucharada sopera de psyllum en polvo.
  • 1 sobre de levadura química.
  • Especias: 1 cucharadita de anís molido en mortero, 1/4 cucharadita de clavo en polvo, 2 cucharaditas de canela molida, 1 y 1/2 cucharadita de jengibre en polvo, 1/4 cucharadita de pimienta molida, las semillas de dos vainas de cardamomo molidas en mortero.

Preparación (10' minutos para la mezcla y unos 35 - 40' de cocción en el horno).

  1. Precalienta el horno a 170º.
  2. Muele las especias en un mortero o batidora potente, y mézclalas con las que ya tenías molidas. Reserva.
  3. Pon en un bol el azúcar o melaza, la bebida vegetal un poco caliente y la miel, y mezcla bien para que se deshaga todo. Deja enfriar.
  4. Mezcla las harinas, con la levadura química y las especias. Reserva,
  5. Bate en un bol los huevos o tu mezcla vegana con la bebida vegetal endulzada, hasta que quede una mezcla espumosa. Ve añadiendo poco a poco la mezcla de harina y especias mientras sigues batiendo. Queda con una textura parecida a la masa de un bizcocho, pero un poquito más espesa (no demasiado).
  6. Forra un molde de plumcake grande con papel de hornear o píntalo bien con aceite de oliva o de coco para que no cueste luego desmoldar. Añade la masa.
  7. Hornea durante unos 35 o 40 minutos a 170º. Vigila que no se queme por arriba y pínchalo en el centro para comprobar que esté cocido por dentro (el palo debe salir limpio).
  8. Una vez esté listo, desmóldalo con cuidado y déjalo enfriar en una rejilla. 

La alimentación en cada estación

Dentro de la filosofía oriental, los procesos que ocurren en la naturaleza siguen un orden establecido: tanto el nacimiento de una planta, como el de un ser humano, o el curso de los ríos. Este orden es de tipo evolutivo, es decir, cada proceso tiene que pasar por una serie de fases energéticas. Para los orientales, estas fases vienen representadas por los 5 elementos, que a su vez se identifican con un símbolo: el agua, la madera, la tierra, el fuego y el metal. De esta forma, la teoría dice que todo en la naturaleza es dinámico, nada permanece inmóvil, y va cambiando a su propio ritmo.

En el caso de las estaciones del año, es un ejemplo que podemos ver muy claramente. Y de esta forma, podemos decir que cada estación del año se corresponde con un elemento:

  • El invierno, con el elemento agua.
  • La primavera, con el elemento madera.
  • El verano, con el fuego.
  • El verano tardío, con la tierra.
  • Y el otoño, con el metal.

De igual manera, podemos observar una relación entre los 5 elementos y los alimentos. Cada elemento se verá estimulado y equilibrado con un sabor, una energía y un color característico de cada alimento. Además, solemos encontrarnos con la coincidencia de que los alimentos que son adecuados para cada elemento, suelen crecer y desarrollarse en la estación que corresponde a ese elemento. Por ejemplo, el elemento fuego, se estimula con el color rojo y se equilibra con aquellos alimentos de energía más expansiva y refrescante (energía yin). ¿En qué alimentos estás pensando?. Pues, ¡seguro que en los tomates y en la sandía!

Imágen obtenida de  fremontcommunityacupuncture.org

Pero además, estos 5 elementos, también podemos relacionarnos con un sabor (salado, ácido, amargo, dulce y picante); con su aporte nutricional al organismo (sales minerales, lípidos, vitaminas, carbohidratos y proteínas); y con unos estilos de cocción de los alimentos (por ejemplo, en verano buscamos alimentos más crudos y en invierno cocciones más largas y a presión). 

Por último, cada elemento se relaciona también con órganos y vísceras de nuestro cuerpo, lo que significa que los alimentos que pertenecen a un determinado elemento, ayudarán a equilibrar y a estimular al órgano correspondiente, al igual que un exceso lo podrá desequilibrar. Para que nuestro cuerpo pueda absorber adecuadamente los nutrientes de cada alimento, el elemento correspondiente debe estar con la energía adecuada.

Por ejemplo, para absorber adecuadamente las grasas (elemento madera), nuestro hígado y vesícula han de estar en condiciones, siendo el mejor momento para desintoxicarlos la primavera. 

Como puedes ver, todo tiene sus ciclos, su movimiento, y sigue un orden cíclico. Por eso, a la hora de alimentarnos adecuadamente, es muy útil tener este conocimiento de base, elegir los alimentos adecuados a cada elemento y estación, y llevar una dieta lo más equilibrada posible. 

En posts siguientes, hablaré de la alimentación específica para cada estación del año, con ejemplos prácticos y algunas ideas de recetas que puedes realizar. Aunque si te dejas guiar por tu intuición, escuchas lo que verdaderamente te pide el cuerpo (dentro de un equilibrio, en verano mejor fruta fresca que un helado industrial, jeje) y vuelves un poco atrás la vista a la cocina de nuestros abuelos, ya tienes mucho terreno ganado. 

Muchas gracias por leerme y ya sabes, si tienes cualquier duda, puedes dejar tu comentario aquí abajo. 

Con mucho cariño, 

Carmen. 

Quinoa con brócoli y pasas

¡Hola!

La receta que os traigo hoy es una de mis básicas en el día a día por varias razones.

La primera de ellas es que la quinoa es considerada un  verdadero súper alimento por su gran aporte nutricional, 

ya que contiene todos los aminoácidos esenciales, un buen aporte de vitaminas (sobre todo del grupo B y C) y minerales, fibra y grasas saludables. Y además, es un pseudocereal que no contiene gluten, por lo que puede ser consumida sin ningún problema por celiacos e intolerantes al gluten. Si queréis mas información nutricional, podéis ir a este enlace

La segunda razón, es lo fácil que es cocinarla y que prácticamente acompaña bien con cualquier tipo de verduras (cocinadas, crudas, crucíferas, verduras dulces...), además de poder consumirse de múltiples formas: caliente, fría en ensalada, sofrita, en hamburguesas o tipo croquetas, guisada, en porridge o crema para desayunar... ¡Imaginación al poder! 

Y la última de ellas, ¡que está deliciosa! Así que si todavía no la has probado, creo que te he dado buenas razones para hacerlo ya, ¿no?. 

De momento aquí te dejo una receta sencilla y muy sabrosa, pero también puedes probar con esta entrada del blog en la que te enseño dos maneras de comer quinoa con una sola receta

Espero que te guste y te animes a experimentar con este regalo de la naturaleza. 

Ingredientes (para 4 raciones)

  • 320 gr de quinoa (puede ser blanca, roja o mezcla)
  • El doble de volumen de quinoa en agua de calidad para la cocción
  • Sal marina sin refinar,
  • Aceite de oliva virgen extra primera prensión en frío.
  • Una cebolla grande.
  • Dos dientes de ajo o si no te sienta bien dos cucharadas soperas de ajo en polvo.
  • Pasas, al gusto.
  • Piñones o pipas de girasol tostadas.
  • Un brócoli mediano.

Elaboración: 10' de preparado, 15' minutos de cocción.

1. Calentamos el aceite en una olla o sartén. Mientras cortamos la cebolla en medias lunas y picamos el ajo, si vamos a utilizarlo.

2. Cuando el aceite esté caliente, pero con cuidado de que no se queme demasiado, añadimos las cebollas y el ajo, una pizca de sal marina, y vamos pochando poco a poco, para que la cebolla vaya soltando su jugo y saque todo su dulzor.

3. Mientras, lavamos la quinoa, escurrimos y reservamos.

4. Añadimos a la sartén un par de puñados de pasas (a mi me gusta que lleve bastante), las pipas o piñones, removemos para mezclar bien, y seguidamente añadimos la quinoa ya escurrida. Volvemos a mezclar bien y añadimos el agua para la cocción, junto a otra pizca de sal marina. Lo llevamos a ebullición, tapamos y dejamos cocer durante 10 minutos.

5. Mientras tanto, lavamos y picamos el brócoli en trozos no muy grandes.

6. Al pasar los 10 minutos, destapamos la sartén, añadimos el brócoli por encima, y volvemos a tapar, dejándolo cocer unos 5 minutos más o hasta que veamos que se ha absorbido todo el agua. De esta forma, el brócoli se va cociendo al vapor, y conserva estupendamente todas sus propiedades, y la quinoa mientras tanto se acaba de cocer.

7. Una vez acabe el tiempo de cocción, mezclamos bien el brócoli con la quinoa y servimos.

8. Y a comer calentito que ahora apetece mucho más.

Si os gusta la receta, no olvidéis darle un me gusta en la página de Facebook o Instagram, y  a compartir con más gente. Y si hacéis una foto estaré encantada de que me etiquetéis como @lovinglavidasana

Muchas gracias por leerme, por estar ahí y por querer alimentarte con más consciencia.