Tarta de cumpleaños Loving. Vegana, sin gluten y sin azúcares refinados.

¡Hola lovers!

Mi cara de felicidad lo dice todo

Mi cara de felicidad lo dice todo

El pasado domingo 5 de marzo ¡fue mi cumpleaños!. Y he de decir que fue uno de los más especiales que he vivido.. Supongo que el nuevo miembro de la familia ha tenido mucho que ver en esto, pero también, porque me sentí muy acompañada por personas importantes y muy queridas. Además, tenía la sensación de que no necesitaba nada más en mi vida. Que todo lo que podía querer o desear ya lo tenía conmigo. Fue una sensación que me llenó el alma y que hizo que abriera más los ojos a lo importante que son los pequeños detalles en nuestras vidas y estar rodeado de las personas a las que queremos.

Muchas veces, nos preocupamos por tener y tener y tener (ropa nueva, el último móvil, un coche mejor, más trabajo, más comida...) cuando en realidad, con muy poco seríamos felices. Si lo pensamos, esto provoca en nosotros un sentimiento de escasez, ya que nos parece que nunca tenemos suficientes cosas. Pero si nos paramos a observar con unas "gafas de abundancia", nos daremos cuenta que somos afortunados por lo que tenemos y que cuanto menos atados estemos a las cosas, menos necesitaremos para ser felices. 

Pero bueno, a lo que iba. Os lanzaba en redes sociales un pequeño reto: si adivinabais dos de los ingredientes especiales que llevaba mi tarta de cumpleaños, compartía la receta. Y como era de esperar, ¡hicisteis muy bien los deberes! Esos ingredientes eran:

  • El aguacate, con el que hice una rica mousse para el interior de la tarta.
  • El té verde matcha, del que si me sigues desde hace tiempo, sabes que soy muy fan, tanto por sus propiedades, como por su delicioso sabor. Si me sigues en instagram o facebook podrás ver muchas recetas que comparto con este rico ingrediente. 

Y ahora si, ¡vamos con la receta!

Tarta de cumpleaños vegana

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

  • 100 gr de harina de arroz.
  • 100 gr de maicena.
  • 50 gr de harina de coco (puedes utilizar almendra también).
  • 3 o 4 cucharadas de té matcha
  • Aceite de coco para engrasar el molde.
  • 1/2 sobre de levadura química en polvo.
  • 4 cucharadas soperas de chía molida en 12 cucharadas soperas de agua o 4 huevos de gallinas felices.
  • 150 gr de melaza de arroz o azúcar de coco o panela.
  • Vainilla (opcional)
  • Almíbar: melaza de arroz o sirope de ágave + agua mineral caliente. 

Para la mousse de chocolate:

  • 1/2 aguacate maduro.
  • 2 cucharadas soperas de cacao en polvo, sin azúcares añadidos.
  • Melaza de arroz o sirope de ágave al gusto (ir probando hasta conseguir el sabor dulce que te guste)

Para la cobertura de chocolate:

  • Una tableta de chocolate puro, endulzado con azúcar de coco, o sirope, o estevia...

ELABORACIÓN:

1º. El bizcocho. Lo elaboramos con antelación para que pueda enfriarse bien antes de montar la tarta. Yo lo preparé la tarde de antes. 

  • Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde redondo desmontable con el aceite de coco. 
  • Preparamos el "huevo" vegano, triturando las semillas de chía y mezclándolas con el agua. Las dejamos reposar para que adquieran la consistencia de huevo. 
  • Mezclamos los ingredientes secos (harinas, maicena, levadura química y té matcha). Reservamos.
  • Ponemos en un bol el azúcar de coco o el endulzante elegido, añadimos el huevo, la vainilla si la utilizamos, y batimos bien. Añadimos la mezcla anterior de harinas, poco a poco, y vamos mezclando hasta obtener una masa como la de bizcocho. Si dejamos reposar esta masa en el frigorífico, durante al menos 30 minutos, mejor.
  • Añadimos al molde y horneamos durante aproximadamente unos 25 o 30 minutos.
  • Sabremos que está hecha al pincharla y que salga el palo limpio. 
  • Dejamos enfriar y desmoldamos. 

2º: La mousse de chocolate:

Mezclamos todos los ingredientes en una batidora, hasta que adquiera consistencia de mousse. Vamos rectificando de dulce hasta que tengamos el sabor que nos guste. Reservamos.

3º. El almíbar:

Ponemos en un bol una taza de melaza de arroz o sirope de ágave y vamos añadiendo el agua caliente para hacer un almíbar ligero. 

Tarta de cumpleaños vegana

4º. El montaje de la tarta:

  • Cogemos el bizcocho, y con cuidado de hacerlo simétrico y sin romper, vamos cortándolo por la mitad. 
  • Empapamos cada mitad del bizcocho con el almíbar.
  • En la parte de bizcocho que queda como base, vamos poniendo nuestra mousse de chocolate. Repartimos una buena cantidad para que quede jugosa (como de un dedo de grosor).
  • Ponemos la parte de arriba del bizcocho.
  • Por último, ponemos a derretir la tableta de chocolate al baño maría, con fuego suave y removiendo bien para que no se pegue. Lleva cuidado de que no le salpique agua o se estropeará.
  • Una vez bien deshecho, volcamos con cuidado sobre la tarta y vamos aplanando con un cuchillo o paleta de cocina. 
  • Dejamos enfriar y listo.

¡En casa fue todo un éxito!

Así que, si te animas a probarla, estaré encantada de que me cuentes si te ha gustado y me la enseñes en redes sociales con el hashtag #lovinglavidasana

Y si me ayudas a compartir la receta, me harás un gran regalo de cumpleaños a mí y a la gente que le llegue y pueda tener su tarta saludable para celebrar sin culpa y de una manera sana. 

 

Trufas raw de cacao o arañas dulces para Halloween. Sin gluten y sin azúcares.

Esta noche, noche de Halloween, de brujillas y fantasmas, o víspera del día de difuntos, celebres lo que celebres, es una fecha especial. Y claro, los dulces, en ocasiones especiales, ¡siempre hacen acto de presencia! Pero ya sabéis que esto para mí no es renunciar a comer saludable, por eso os escribo este post. Para dejaros con una receta rápida, saludable, sin gluten, sin lácteos, sin azúcares refinados o procesados, vegana. Vamos, ¡más saludable y nutritiva imposible!.

Así que sin más explicación, y por si os han invitado a una cena de Halloween de esas en las que todo el mundo se curra un plato o tapa especial, os dejo esta receta dulce que podéis hacer en tan solo 10 minutos y que está rica no, ¡lo siguiente!.

Así que venga, que los más retardados no tenéis excusa, ¡todavía llegáis a tiempo!

Que tengáis una maravillosa noche y un bonito día de todos los Santos mañana. Que mezclar tradiciones tampoco es todo lo malo.

Un súper abrazo terrorífico!

Ingredientes: para unas 8 arañas

  • 1 taza de copos de avena triturados
  • 1 cucharada de cacao en polvo puro (también podéis usar algarroba)
  • 6 o 7 dátiles medjool remojados unos minutos antes
  • Espirales de regaliz bio y veganas, sin azúcares.
  • Bolitas dulces o cualquier otra cosa para la decoración (más abajo os doy ideas).

Preparación: 1 minuto mezcla + 5 minutos enfriado + 4 minutos montaje

1. Poner la avena en copos en la batidora o procesador y triturar bien.

2. Añadir el cacao en polvo y los dátiles remojados y sin hueso. Volver a triturar bien para que quede una masa bien integrada.

3. Poner la masa en un recipiente y meter al congelador durante 5 minutos para que endurezca un poco y se pueda trabajar mejor después.

4. Pasado el tiempo, sacar del congelador, formar bolas para hacer el cuerpo, e ir decorando con la regaliz y las bolitas dulces, o con otras cosas que tengáis por casa: podéis poner de ojos semillas de lino, de girasol, trocitos de almendra o avellana, también decorar la mitad del cuerpo con coco rallado, como si fuera el pelillo de la araña... ¡Imaginación al poder!

5. Por último, dejar en el frigorífico hasta la hora de comerlas, que así estarán un poquito más compactas.

Espero que os gusten mucho, mucho.

Brownies veganos y sin gluten

Hoy quiero enseñaros una de las últimas recetas que llevaba tiempo rondándome por la cabeza. Y es que soy una amante del brownie, no puedo evitarlo! Y claro, me propuse además de veganizar la receta, intentar encontrar ingredientes con los que el resultado no tuviera tanta harina ni endulzante procesado. Y la verdad, he de decir que el resultado ha sido fantástico!

No contiene huevo, lácteos, trigo, ni gluten, y está endulzado con dátiles y amasake de arroz, que además de ser un dulce natural y fantástico, tiene muchísimas propiedades. Una verdadera delicia.

Además, no es complicada de realizar, y de verdad que el resultado es espectacular, os va a encantar!

Así que no me enrollo y os comparto la receta del mejor brownie vegano y sin gluten que he probado en mucho tiempo. Espero que os guste! Y si es así, no olvidéis compartir vuestra foto del resultado en mi perfil de Instagram o Facebook, y de compartir esta delicia para que pueda disfrutarla todo el mundo!

Ingredientes (para unas 9 porciones).

  • 150 gr de dátiles triturados (poner primero en remojo unos minutos con un poco de agua caliente para que se trituren mejor).
  • 15 gr de tahini tostado.
  • 25 gr de aceite de coco (si no os gusta el sabor a coco podéis poner más cantidad de tahini).
  • 90 gr de amazake de arroz
  • 40 gr de harina de arroz
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (gasificante)
  • 2 cucharadas soperas de cacao eco en polvo, sin azúcar, o de algarroba (así sale bien con mucho sabor a chocolate, porque a mi me encanta! Pero podéis poner 1 y 1/2 si no lo queréis tan fuerte).

Preparación: (5" de elaboración y entre 20 - 25" de cocción).

1. Tritura bien los dátiles, con una pizca del agua de remojo si ves que todavía están un poco duros. Esto dependerá de la variedad de dátil de que utilices.

2. Precalienta el horno a 180º.

3. En un bol, mezcla bien los dátiles, el tahini, el aceite de coco y el amazake de arroz. Lo mejor es que lo hagas con una cuchara o una espátula, ya que si utilizas una batidora eléctrica se puede quedar todo pegado a las varillas y se complica la cosa.

4. Cuando tengas una masa homogénea, mezcla en un bol la harina de arroz, el cacao (o algarroba) y el polvo de hornear, y ves añadiéndola poco a poco a la mezcla, mientras vas mezclando bien para que se integren todos los ingredientes.

5. Prepara una bandeja para horno con papel de hornear, o engrásala con una pizca de aceite y espolvorea con un poco más de harina de arroz para que no cueste desmoldar después. Yo prefiero utilizar el papel de horno. Vierte la mezcla sobre el molde, y repártela bien. Selecciona un molde donde puedas extender la mezcla bien y que no quede no gruesa, ya que no sube mucho al hornear y es mejor que se quede un brownie finito, de un par de dedos de grosor. Esto es porque llena bastante, ya lo veréis!

6. Pon al horno durante unos 20 o 25 minutos. No es un dulce que quede seco por dentro, ya sabéis que el brownie tiene una textura muy jugosa, por lo que para saber si está hecho si lo pincháis con un palo saldrá un poco húmedo. Lo mejor es que probéis un par de veces, ya que cada horno es un mundo.

Consejos:

* Podéis poner unas nueces picadas también en la mezcla, yo no las pongo porque si recordáis soy alérgica a frutos secos.

* Podéis servirlo acompañado de una bola de helado vegano de vainilla, ya que la combinación es perfecta!.

Espero que lo disfrutéis, le deis un me gusta en las redes y lo compartáis. Gracias!

Torrijas veganas, sin azúcares refinados y sin gluten

¡Hola lovers!

Estamos en Semana Santa y no quería dejar de compartir con vosotros esta sencilla receta de torrijas veganas (o lo que es lo mismo, sin huevo ni lácteos), sin azúcares refinados, ya que están endulzadas con melaza de arroz, y además con opción sin gluten para aquellos que no podéis con el trigo, la espelta, la avena o el kamut...

Son súper fáciles de hacer, o bueno, más bien, igual de fáciles que en la receta tradicional. Y aunque no lleven huevo ni lácteos, ¡están buenísimas!

No me enrollo más. Si os decidís a poner en práctica la receta ya sabéis que me encanta ver vuestras fotos, así que etiquetarme en ellas @lovinglavidasana

¡Que disfrutéis de las fiestas y las vacaciones!  

Tiempo:

15 minutos de cocción del preparado de leche de arroz + 15 minutos de elaboración

Ingredientes: (no pongo cantidades exactas porque ya sabéis que dependerá de las rebanadas de pan que cortéis)

  • Pan sin gluten (receta para hacerlo casero aquí) cortado a rebanadas de unos 1 o 2 dedos de espesor aproximadamente, o si te gustan más finas, como prefieras. También podéis hacerlas con pan ecológico de espelta, kamut...
  • Leche de arroz.
  • Corteza de limón ecológico (porque en la piel es dónde se encuentran más tóxicos si no es eco).
  • Canela en rama y/o en polvo.
  • 4 cucharadas soperas de harina de garbanzo.
  • 4 cucharadas soperas de agua (o un poquito más, se verá más adelante)
  • Una cucharada de vinagre de manzana (para quitar el sabor a garbanzo)
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír).
  • Melaza de arroz, al gusto, disuelta con un poco de agua caliente para hacerla menos espesa.

Preparación:

1. Preparar con anterioridad una mezcla de leche de arroz, la corteza de limón y una ramita de canela. Llevar al fuego y dejar cocinar un ratito para que la leche se impregne del sabor (unos 15 minutos es más que suficiente). Si os gusta muy dulce podéis añadir también melaza de arroz, para mí con el dulzor de la leche y el almíbar que pondremos después es suficiente. Reservar y dejar enfriar un poco.

2. Cortar el pan elegido en rebanadas, a mi me gusta que queden anchitas, para que luego estén jugosas pero no demasiado blandas. Esto ya va en gustos.

3. Hacer el preparado sustituto del huevo para rebozar, mezclando las 4 cucharadas de harina de garbanzo con las 4 cucharadas de agua y la de vinagre de manzana. Mezclar muy bien, que no queden grumos y adquiera consistencia de huevo batido (si necesitáis añadir un pelín más de agua, hacerlo).

4. Una vez todo listo, cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en el preparado de leche de arroz. Si no queréis que se os rompa el pan, no las tengáis mucho tiempo. Darles la vuelta para que empapen por ambos lados. Ir sacándolas, rebozándolas en el preparado de harina de garbanzo, y las freís en aceite de oliva bien caliente. Las vais sacando y dejándolas sobre papel absorbente, para que escurran el exceso de aceite.

5. Una vez estén todas fritas, preparáis un almíbar mezclando melaza de arroz, canela en polvo y agua caliente, de manera que la melaza vaya adquiriendo una consistencia más líquida. Verter ese delicioso almíbar por encima de las torrijas y listas para servir.

Las torrijas se pueden tomar tanto frías como calientes, aunque éstas frías no he llegado a probarlas... ¡Han caído todas en el desayuno!

Tiramisú vegano y sin gluten

La receta que os traigo hoy es una de mis favoritas, no sólo porque es una de esas que se hacen en poco tiempo, sino porque además, este Tiramisú está especialmente bueno! Nada que envidiar a la receta original, que aporta muchísima grasa animal por el queso mascarpone con el que se hace. Por eso, esta receta es completamente apta para personas intolerantes a la lactosa, con alergia a la proteína de la vaca o que simplemente ha decidido desterrar los lácteos de su dieta por la cantidad de problemas que provocan en nuestro organismo. Pero si además eres de esas personas que estás cuidando tu alimentación, quieres comer más equilibradamente, y buscas recetas de postres saludables y libres de crueldad animal, ésta receta te va a encantar.

Si también eres una persona con celiaquía o intolerante al gluten, esta receta también es adecuada para ti. Y la vas a disfrutar un montón! Y si además, has decidido desterrar de tu vida el azúcar blanco o cualquier tipo de edulcorante sintético, que aunque no aportan calorías son igual de perjudiciales, esta también es tu receta! He transformado este maravilloso postre en un tiramisú vegano, sin huevo, sin lácteos, sin gluten y sin azucares simples o edulcorantes. Así que vamos, tienes que animarte a probarla!! Y sobre todo, tengo especial interés en que la pruebe mi querida Esther Tejedor, que me consta que es una especialista en tiramisú (tu opinión será fundamental para saber si debo hacer alguna modificación en la receta! jeje).

Espero vuestros comentarios, aquí en el blog, y vuestras opiniones y fotos de la receta a través de mi página de Facebook o en Instagram etiquetándome en ellas con el hastag @Carmen_chimpunkan.

Un abrazo!

Tiempo de elaboración: 10 minutos + tiempo de reposo (recomendado 6 horas)

Ingredientes (para un molde de unos 20x20 cms)

Para el "mascarpone":

  • Un yogur de soja sin azúcares añadidos (500 ml).
  • Vainilla en polvo.
  • Melaza de arroz (al gusto).

Para el bizcocho:

  • Soletillas sin gluten (podéis utilizar una marca que conozcáis, yo los compro en una panadería que me los hacen sin productos animales ni azúcares simples).
  • Ó también podéis utilizar restos de algún bizcocho que tengáis hecho.

Para mojar el bizcocho:

  • 3 tazas (de 200 ml) de café normal o descafeinado.
  • Ó 3 tazas de café de cereales.
  • Un chorrito de ron o esencia de ron.

Para decorar:

  • Cacao en polvo puro, sin azúcar ni gluten.

Preparación (más rápido imposible!)

1. Primero de todo, cogemos el yogur de soja, lo ponemos en un saquito o tela doble de escurrir (pueden servir las que venden para hacer leches vegetales, tofu, o para las papillas de niños), y lo dejamos escurrir para que vaya soltando el líquido. Cuanto más tiempo tengáis para escurrirlo mejor.

2. Preparamos el café para que vaya enfriándose un poco, si no al mojar las soletillas se nos romperán.

3. Mientras se va enfriando el café, mezclamos el yogur escurrido con la melaza de arroz y la vainilla en polvo. Vamos probando hasta dar con nuestro punto de dulzor adecuado. Reservamos.

4. Vamos con el montaje! Se van poniendo las soletillas en la base del molde elegido, intentando que no queden muchos huecos (podéis cortar o romper algún trozo para que ajuste mejor). Una vez puestas, se van bañando con la mezcla de café y ron, hasta que veáis que han absorbido todo el líquido y han quedado bien empapadas. Entonces, pasamos a poner una capa de nuestro "mascarpone", cubriendo bien las soletillas pero sin que quede muy gruesa (un dedo de espesor para mi es lo adecuado, aunque hay personas que les gusta más cantidad de crema que de bizcocho). Después de esto, continuáis de la misma manera haciendo otra capa más, primero soletillas, las empapamos del café y cubrimos con la crema. Para que quede bien, no os recomiendo hacer más de tres capas, si no queda demasiado pesado. Para mí dos capas son suficientes. La última capa que pongamos siempre será de mascarpone.  

5. Ahora, lo mejor es dejarlo reposar en nevera, un mínimo de 6 horas sería lo ideal. De verdad que merece la pena la espera porque los sabores se integran mucho mejor. Yo lo hago por la noche y así al día siguiente lo tengo listo ya.

6. Por último, antes de servir, espolvoreamos por encima con el cacao en polvo, que ya le aporta el toque 10 a este magnífico postre. Y a disfrutar!!