La clave para encontrar de una vez tu verdadero proposito

Hola lover,

Como sabrás, últimamente he estado trabajando mucho en ser más suave conmigo misma. en darme más espacio, permitirme ir más lento… ¿Por qué? Pues primero de todo, ¡porque me sienta y me hace tanto bien!, pero también porque a menudo me suelo sentir ansiosa cada comienzo de un nuevo año.

Es posible que te sientas de la misma manera. Hay mucha presión hoy en día para establecer las intenciones correctas, seguir nuestras resoluciones, acabar con el desorden y trazar un nuevo año perfecto. Y no nos olvidemos de la persistente presión de deshacernos de lo viejo, tirar a la basura cosas, poner orden en nuestros armarios, nuestras casas, incluso también ¡es el momento de perder peso! Hay muchísimas personas que, en estos días, escriben soluciones para todos estos problemas. Y aunque yo tengo mis propios consejos, que podría compartir contigo, no vamos a hacer esto hoy. No quiero hablarte sobre estrategias que, posiblemente, lo único que hagan sea saturarte de más información y faenas por hacer. Hoy, sólo quiero plantearte una pregunta más grande, que a menudo nos lleva a la crisis espiritual definitiva:

¿cómo encontrar tu propósito?.

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Solo pensar en encontrar tu propósito puede literalmente hacernos sudar y sentirnos ansiosas. Nos guste o no, estamos en un precipicio, en un final de “etapa”. Por todos lados, nos invitan a dar un salto hacia nuevos comienzos y todo ese rollo. Tal vez te encuentras ahora reflexionando sobre los últimos 365 días y diciendo: "Bueno, estoy segura de que hice mucho, pero ¿para qué sirve? ¿Cuál es mi vocación más alta? ¿Cómo dejo de hacer girar mi cabeza y me pongo a trabajar en ello? Y además, te preguntas algo más contundente todavía: ¿¡qué demonios se supone que debo hacer con mi vida !?

Durante toda mi vida, he estado luchando con todo esto también, hasta que finalmente creí que había encontrado mis propósitos: en primer lugar, poder convertirme en madre y traer a este mundo a un niño al que daría todo mi amor, y en segundo lugar, Loving la Vida Sana y todo lo que conlleva para mí. Al principio me sentí muy fuerte y orgullosa de mi misma. Con ganas de comerme el mundo, me sentía muy llena espiritualmente. Ya no iba a tener que preocuparme por seguir pensando en la fastidiosa pregunta que tanto me hacía una y otra vez ("¿cuál es mi propósito?").

Solía decirme a mí misma: "Bueno Carmen, al final, lo bueno de todos estos años de padecer problemas de salud y demás han tenido su lado positivo”. Parecía todo bastante claro: mi propósito era ayudar a las personas a ser más saludables, enseñarles cómo podían curarse a través de la alimentación y crear conciencia sobre la necesidad de todo esto. Todo increíble, ¿verdad?. Pero sobre el papel…

Porque aquí es dónde está el problema: cuando nuestro propósito es externo, es posible que nunca lo encontremos. Si unimos nuestro propósito o significado a nuestra vocación, nuestros objetivos o metas, o nuestra actividad, probablemente nos sentiremos incómodos e incluso con la sensación de haber fracasado.

Tu propósito no tiene nada que ver con lo que haces.

Ahí está, ya lo he dicho. Tu propósito es bastante simple… es DESPERTAR:

  • Para descubrir y nutrir lo que realmente eres.

  • Para conocerte y amarte en el nivel más profundo.

  • Y para guiarte a casa cuando pierdes el rumbo.

Cuanto más hagas todo esto, más consciente y presente te vuelves, lo que automáticamente crea más armonía en tu vida. Todo lo demás son cosas relacionadas con tus pasiones, tu misión o inspiraciones, tu trabajo, tus aficiones alimentadas por el amor, etc. Y si, todas estas cosas son poderosas y muy valiosas, pero no son tu propósito. Tu propósito es mucho, mucho más grande que todo eso.

Mi comprensión más profunda de cuál es mi propósito, la siento mucho más profundamente en mi interior. Se separa de cualquier dolor o malestar que puedo experimentar cuando mi trabajo no es apreciado, o cuando mis esfuerzos son pasados por alto o criticados. A veces las personas atesorarán tu trabajo, pero otras veces no lo harán, incluso serás criticada (como madre, como esposa, como hija, como mujer trabajadora…). A veces obtendrás alago, apoyos y palmaditas en la espalda, pero otras veces no los tendrás. En ocasiones estarás en la cresta de la ola y, en otras, estarás hundida en un pozo. Se te dará las gracias y se te dará por hecho. Darás y no obtendrás nada a cambio. Así es la vida. Pero, entonces, ¿qué? ¿Todo esto quiere decir que tú no tienes ningún propósito o significado? Clara y absolutamente, NO. ¿Puedes ver ahora cómo atar tu valía y propósito a este vaivén de circunstancias solo te hará sentir agotada, deprimida e incluso resentida? Ancla tu propósito dentro de ti querida amiga, de lo contrario, te encontrarás a la deriva en el mar una y otra vez.

Y ahora, yo quiero decirte…

  • ¿Qué pasa si tu propósito es muy diferente de lo que te han enseñado a creer?

  • ¿Qué pasa si tu propósito es construir una relación eterna y valiosa contigo misma? ¿Enamorarte profundamente de ti? Esto no es ser egocéntrico o egoísta, es ser auto expansiva, estar interconectada con quién eres realmente, ser consciente.

  • ¿Qué pasa si tu propósito es perdonarte a ti misma y a los demás? Y al hacerlo, permites además que oleadas cálidas de compasión inunden todo el planeta (incluida tú misma).

  • ¿Qué pasa si su propósito es aprender a curar suavemente todas las autolesiones que llevas tiempo haciéndote? Y al hacerlo, te conviertes en un modelo a seguir para quienes te rodean (incluidos tus hijos, parejas, familia, compañeros de trabajo, amigos…).

  • ¿Qué pasa si tu propósito es liberar toda vergüenza y sentimientos de indignación? ¿Adivinas qué encontrarás detrás de todos esos sentimientos? Vulnerabilidad: donde reside tu verdadera fuerza y gloria.

  • ¿Hablamos de la perfección? Sí, creo que debemos hablar de ella también. ¿Qué pasa si tu propósito es enseñarte a ti misma que no existe la perfección y que tu incesante búsqueda de ella está destruyendo tu vida y tus relaciones? ¡Déjala ir!.

  • ¿Qué pasa si tu propósito es hablar amablemente contigo misma para que eleves tu energía y la del mundo que te rodea?

  • ¿Qué pasa si tu propósito es desarrollar una fe eterna en ti misma y en tu capacidad? Que recuerde que eres un ser divino y así puedas tratarte en consecuencia. Cuanto más profunda es tu fe, más fuerte es tu conexión con un poder superior (llámalo Dios, universo, destino o como quieras hacerlo, pero esa conexión ahí está para que la descubras).

  • ¿Qué pasa si tu propósito es cuidarte de manera impecable para que tengas la energía y la alegría de poder servir y ser útil a los demás?

  • ¿Qué pasa si tu propósito es quedarte quieta y escuchar la voz sabia de tu interior que siempre te habla?

Para mí, plantearme todas estas cuestiones en este año que acaba, son mi verdadera “tarea” para arrancar este nuevo año.

Todas tenemos la opción de sumarnos o no a este loco movimiento de sentar nuevas intenciones y alcanzar nuestros propósitos. metas y objetivos para el 2019. Pero el mejor consejo que puedo dejarte hoy es que te mantengas abierta a tu guía interna y elijas lo que necesitas y lo que tu alma te susurra en cada momento, cuando sea necesario. Cambiar la perspectiva de cómo ves las cosas, y simplemente dejarte más llevar y sentir en este nuevo año.

Con todo mi cariño y mis mejores deseos para ti.

Yoga y ayurveda, dos caras de una misma moneda

yoga y ayurveda

El yoga y el ayurveda están estrechamente relacionados. Ambas palabras provienen del sánscrito y se llevan practicando desde hace miles de años. Se complementan una a la otra, enfocándose en encontrar el bienestar físico, mental y espiritual.

Hoy en día, son muchas las personas que practican y utilizan el yoga para estirar sus músculos y practicar algo de ejercicio. Pero en realidad, estas posturas o asanas que se practican en yoga, van más allá. No son sólo ejercicios físicos, sino que también trabajamos nuestra mente, aportando claridad y tranquilidad. Y al tener esa claridad y paz mental podemos ser más conscientes de nuestra naturaleza y trabajar nuestra espiritualidad. De esta forma, las asanas de yoga serían uno de los caminos que hemos de recorrer para alcanzar el bienestar, y junto con una alimentación y estilo de vida adecuados, van a sentar las bases para alcanzar ese equilibrio.

Por su parte, el Ayurveda es una de las medicinas más antiguas que se conocen. Significa “el conocimiento de la vida” y trata sobre esto. Está muy relacionada con la alimentación porque entiende que el alimento es nuestra principal medicina o la mejor forma de prevenir y tratar las enfermedades, junto a otras técnicas (como masajes, meditación...). Los alimentos, nos proporcionan energía y nutrientes, pero hemos de entender que no todos estos tipos de energías o de nutrición son adecuados para todo el mundo. “Lo que para una persona es alimento, para otra puede ser un veneno”.

Por esto, el Ayurveda considera a cada persona como un ser único, con unas necesidades individuales tanto a nivel físico, como emocional, espiritual... y también dependiendo de sus gustos, aficiones, historial, lugar de residencia... Es un todo global y único que hemos de tener en cuenta. Para encontrar el equilibrio tenemos que observar al individuo en concreto, y huir de dietas uniformes para todo el mundo.

yoga y ayurveda

Podemos decir entonces que el yoga es el lado espiritual del Ayurveda, y el Ayurveda, el lado curativo del Yoga. Ambas disciplinas se van a combinar para conducirnos hacia un estado de armonía, equilibrio y salud.

Y para alcanzar este equilibrio, tendremos que entender que estará totalmente unido a los alimentos que tomemos y que nos nutren, no sólo de manera física (como la comida) sino también de manera espiritual, energética y emocional (meditación, relajación, yoga, ejercicio físico, relaciones, carrera profesional...). En definitiva, tener una visión holística de la persona y entender que si sólo tratamos un síntoma y nos centramos en esa parte nada más, no estamos llegando a la verdadera raíz del problema.

Si decidimos comenzar a recorrer este camino tenemos que saber que es un proceso de cambio, que a cada persona le lleva un tiempo determinado ya que es muy personal y nos permiten trabajar a un nivel de nuestra consciencia única e individual. A medida que las practicamos, vamos creciendo y evolucionando como personas.

ENTENDER LA NATURALEZA DE NUESTRO CUERPO

Ayurveda nos ayudará a entender y conocer mejor la naturaleza de nuestro cuerpo, sus necesidades únicas, sin compararnos con las de los demás. Conectaremos con qué tipo de alimentos nos sientan mejor, y que estilo de vida es el más apropiado para cada uno de nosotros.

Si además, entendemos que la alimentación que llevamos también afecta a nuestra mente y a nuestra percepción de lo que nos rodea, entenderemos que una alimentación adecuada nos acerca más a los caminos del yoga, teniendo un cuerpo sano en una mente saludable y equilibrada “Mens sana in corpore sano”, te suena, ¿verdad?.

Según el Ayurveda, nuestro cuerpo se sostiene sobre tres elementos (Dosha): Vata, Pitta y Kapha. Si nos encontramos en un estado de equilibrio, estos elementos funcionan como los ladrillos de una casa, manteniendo nuestra estructura. Si ocurre algún desequilibrio en alguno de ellos, nuestro cuerpo se verá dañado. Cuando esto ocurre, en Ayurveda encontramos dos maneras de sanar el cuerpo: a través de hierbas medicinales y a través de la alimentación.

¿Quieres conocer que tipo dosha eres? Descarga este test que puede orientarte a que conozcas cuál es tu dosha dominante.

Si quieres tener un organismo equilibrado, en base al tipo Dosha que eres, tienes que prestar atención al tipo de alimentos que comes, cuándo lo haces, y también tus rutinas y tu estilo de vida.

Pero de manera general, puedes seguir algunas rutinas básicas que te ayuden.

yoga y ayurveda
  • Acuéstate temprano, y madruga un poco más. Al irte a dormir pronto, ayudas a que tu cuerpo cumpla con sus funciones de restauración y desintoxicación de forma natural. Además, así puedes asegurarte dormir entre 7 y 8 horas, para levantarte descansada y con más energía por la mañana. Si madrugas, puedes aprovechar ese momento de calma para meditar un poco, hacer algunos estiramientos o alguna de las asanas de yoga que te propone María en este reto. Verás como empiezas el día de una manera totalmente distinta.

  • Al levantarte, cepilla tu lengua o haz enjuagues con aceite de coco, para eliminar lo que en ayurveda se denomina “ama”, que son las toxinas que nuestro cuerpo elimina de forma natural mientras dormimos. Así evitarás volver a introducirlas en tu cuerpo cuando bebas o tomes algo de desayuno. Si quieres saber cómo hacerla pincha en el siguiente enlace 

  • Después de esta rutina, bebe un vaso de agua tibia con el zumo de medio limón o con una cucharada de vinagre de manzana. Procura que el agua no esté muy caliente o destruirás la vitamina C del limón. Esto es ideal para ayudar a nuestro hígado, para mover grasa estancada y si sufres de estreñimiento. Puedes tomarlo con una pajita para que el ácido no dañe el esmalte dental.

  • Siéntate unos minutos a meditar o simplemente en silencio, tomando consciencia de tu respiración y de las sensaciones de tu cuerpo. Si nunca has meditado o no sabes cómo hacerlo, puedes leer este post que escribí sobre la meditación mindfulness y que te ayudará a iniciarte en la práctica

Además, te ofrezco algunos consejos que puedes aplicar también.

  • Sigue una alimentación básicamente vegetariana, donde abunden los alimentos como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, grasas de calidad...

  • Limita el consumo de carne y evita los procesados, como embutidos y platos preparados. Son mucho más los daños que producen en nuestro organismo que los valores nutricionales que poseen.

  • No comas nada después de las 21.00 horas, ni antes del amanecer, en la medida de lo posible.

  • Bebe agua o infusiones. Mantenerte hidratada será fundamental también para tu organismo. Hazlo entre comidas, o media hora antes de comer, procurando no hacerlo mientras comes ya que diluye los ácidos gástricos y nos costará más digerir el alimento. Ayurveda nos indica que si ingerimos mucho líquido al comer, apaga nuestro fuego digestivo, que es lo que nos hace digerir adecuadamente los alimentos y sus nutrientes. Si quieres ideas de infusiones y bebidas ayurvedas para tu tipo de dosha, házmelo saber en comentarios. 

  • Practica ejercicio, ya sea yoga, pilates o salir a caminar (mejor si puedes hacerlo en la naturaleza). Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán enormemente.

  • Se disciplinada, pero flexible. Está bien que nos interesemos por nuestro cuidado, pero sin llegar a obsesionarnos. Siempre puedes encontrar opciones saludables cuando sales de casa, y no pasa nada por permitirte algún capricho. Lo importante es que adoptes esos cambios como algo que quieres en tu vida, o no como una dieta pasajera o una limitación. Piensa por qué quieres cambiar, y ten en mente ese objetivo para que se convierta en parte de tu vida, de tu estilo de vida, y no en algo impuesto que estás deseando finalizar.

Si quieres profundizar más en tu tipo ayurvédico, así como realizar cambios en tu alimentación y estilo de vida para gozar de mayor salud y bienestar, estaré encantada de guiarte y orientarte a través de mi trabajo.

Además, estoy preparando otro post dónde podrás tener más información sobre cómo alimentarte según tu dosha dominante. 

Namasté

 

Proteínas vegetales completas y altamente disponibles

  • ¿Te gustaría conocer más a fondo que son las proteínas y su función en nuestro cuerpo?
  • ¿Quieres saber cuáles son las que más te benefician a ti?
  • ¿Estás llevando una alimentación vegetariana o vegana y te preocupa el aporte diario de proteína en tu alimentación?

Si has respondido que si a alguna de estas preguntas, quédate por aquí porque este post te va a interesar, ¡y mucho!

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Comencemos con una breve introducción.

¿QUÉ SON LAS PROTEÍNAS?

Las proteínas pertenecen al grupo de alimentos de los macronutrientes, que como su propio nombre indica, son alimentos que debemos tomar en mayores cantidades en nuestra alimentación. Otros macronutrientes son los carbohidratos y las grasas, pero de éstos ya hablaremos en otros posts. Por otro lado, nos encontramos con el grupo de los micronutrientes, que estará formado por las vitaminas y minerales, y que se necesitan en pequeñas cantidades por nuestro organismo. La finalidad de todos es común: conseguir que nuestro organismo pueda realizar todas sus funciones de una manera óptima

Vamos con las proteínas. Son básicamente cadenas de aminoácidos que nuestro cuerpo necesita para realizar funciones como la construcción y reparación de los tejidos, o la regulación de varias funciones de nuestro organismo, entre otras. Estos aminoácidos son como los eslabones de las cadenas que forman las proteínas, y encontramos diferentes combinaciones. Así, hay un total de 20 aminoácidos que, mediante su unión, dan lugar a otras proteínas en nuestro organismo. Por eso, son la parte esencial de las proteínas y nosotros debemos de proveer a nuestro organismo de ellas.

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Dentro de estos 20 tipos de aminoácidos, podemos diferenciar entre: los aminoácidos sintetizados en el cuerpo, es decir, nuestro cuerpo es capaz de producirlos; y los aminoácidos que no podemos producir y que, por tanto, debemos conseguir a través de los alimentos. Éstos últimos, son los llamados AMINOÁCIDOS ESENCIALES, y son un total de 8. Pero no se encuentran en todas las proteínas. 

Por esto, vamos a ver qué ocurre con algunas proteínas y su disponibilidad. en nuestro organismo.

¿QUÉ OCURRE CON LAS PROTEÍNAS VEGETALES?

Dentro de las proteínas animales, nos encontramos con que esos 8 aminoácidos que hemos dicho que eran esenciales, están disponibles y en las cantidades adecuadas. Por eso, es muy fácil conseguir este aporte cuando consumimos proteínas de origen animal (carne, huevos, lácteos, pescado...). Hoy en día, existe mucha controversia sobre si el consumo de carne roja puede aumentar el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares.  Sin embargo, el problema no parece estar en las proteínas, sino en la composición de la grasa que tiene este tipo de proteína.

Al igual que ocurre en el caso de las grasas, el tipo y la calidad de la proteína que elegimos es fundamental. Si decidimos alimentarnos de proteínas animales procedentes de la ganadería ecológica, animales de pasto, pescado salvaje, huevos ecológicos de gallinas en libertad, estaremos obteniendo proteínas de calidad sin los inconvenientes de los alimentos procesados a base de carnes (como los embutidos) o los procesados de pescado (como el surimi o bocas de mar), además de evitando consumir una grasa de peor calidad y que si puede ser perjudicial para nuestra salud.

Por otro lado, si decidimos consumir proteínas vegetales, puede ser una excelente opción si sabemos como consumirlas adecuadamente. Y esto es porque, aunque hay muchas opciones de proteínas vegetales que si tienen todos los aminoácidos esenciales, no todos están disponibles para nuestro cuerpo, es decir, nuestro cuerpo no los puede absorber. No tener este conocimiento puede llevar a muchas personas a pensar que están consumiendo las proteínas adecuadas y necesarias para su organismo, cuando no es así. Debido a las posibles dificultades para absorber la cantidad total de proteína de las fuentes vegetales, es importante prestar atención a llevar una alimentación equilibrada, variada y con abundantes fuentes proteicas de alta calidad

Entonces, ¿cómo puedes obtener el máximo beneficio de tus proteínas vegetales? 

Hay muchas proteínas vegetales diferentes, que varían tanto en la composición de aminoácidos como en la biodisponibilidad para nuestro organismo (que es la cantidad de proteína que realmente se puede digerir y procesar en nuestro cuerpo). Las mejores fuentes de proteínas vegetales, que son completas y altamente biodisponibles son: 

Proteínas vegetales completas y salud hormonal

También, es importante tener en cuenta otros dos factores:

  1. Hay otras proteínas vegetales que aunque no son completas, si pueden proporcionar una nutrición adecuada cuando se combinan con otras, como son: el arroz integral, las alubias, los garbanzos, los guisantes y el tahini. Si hacemos caso a la sabiduría ancestral y de nuestras abuelas, veremos que muchas comidas tradicionales ya juegan con estas combinaciones, como por ejemplo en un guiso de lentejas con arroz y verduras, el popular Humms que se hace a base de garbanzos y tahini. 
  2. No será necesario comer proteínas vegetales completas en cada una de las comidas del día para favorecer la absorción, siempre y cuando obtengamos todos los aminoácidos en el transcurso del día. 

¿QUÉ RELACIÓN HAY ENTRE LAS PROTEÍNAS Y MIS HORMONAS?

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Las proteínas son un componente estructural esencial en nuestras hormonas, lo que quiere decir que debes consumir suficientes proteínas para producir suficientes hormonas. Muchas de las hormonas que actúan como mensajeras en nuestro cuerpo, nos encontramos con que son proteínas. Un ejemplo, si aumenta nuestro nivel de glucosa en sangre, el páncreas genera insulina que estimula las proteínas de transporte de los músculos y del tejido adiposo para que puedan llevar la glucosa a las células más rápido de lo normal.  

Otras hormonas de naturaleza proteica son el glucagón (que regula los niveles de azúcar en sangre), o las hormonas segregadas por la hipófisis (la hormona del crecimiento o la calcitonina, que regula el metabolismo del calcio).

Una alimentación baja en proteína (menos del 15% del total de la ingesta calórica o unos 50 gr al día) disminuye los niveles de prolactina, de la hormona de crecimiento, estrógenos, hormonas tiroideas e insulina, y estimula una respuesta de estrés que impulsa a que almacenemos grasa en nuestro hígado y en diversas partes del cuerpo. 

Por otro lado, un consumo excesivo de proteína puede provocar daños en nuestros riñones, al igual que aumentar la grasa corporal. 

Será fundamental equilibrar el consumo de proteínas basándonos en las necesidades específicas e individuales de cada persona (por ejemplo, los niños y deportistas necesitan más cantidad de proteína).

Por esto, para poder producir suficientes hormonas en nuestro organismo, debemos asegurarnos de consumir suficiente proteína. Pero atención, también de que se encuentre disponible para que nuestro organismo la pueda utilizar. Por ejemplo, en casos de amenorreas (ausencia de menstruación) será muy importante aumentar el consumo de proteínas y asegurarnos de que sean disponibles para nuestro organismo. 

 

Por último, cabe señalar que también hay otros beneficios en las proteínas vegetales como son la cantidad de Fitoquímicos que nos ofrecen, pero también, una desventaja, referida a los antinutrientes que podemos encontrar en ellos y que también afectan la salud hormonal. Pero esto, te lo cuento muy pronto en otro post. 

 

¿Te ha gustado el post? ¡Pues ayúdame a compartirlo!

¿Tienes alguna duda más sobre las proteínas y tu alimentación? Déjame un comentario y hablamos 

Mi post más personal: a 3 días de cumplir mi embarazo.

Será que se acerca el final de año...

Serán mis hormonas que me tienen hipersensible y conectada a mis sentimientos...

Serán mis emociones a flor de piel...

O será que me quedan a penas 3 días para salir de cuentas...

Pero me apetecía mucho compartir esta experiencia personal contigo. Por eso, voy a intentar abrirte mi corazón en este post, intentar resumir lo que para mí ha llegado para revolver mi vida y dar un giro de 180º. Algo que hacía tiempo pensaba que jamás iba a ocurrir (aunque en cierto modo, nunca tiré la toalla del todo...). 

De 38 semanas

De 38 semanas

No sé si seré capaz de explicar con palabras toda esta oleada de emociones, pero seguro que tú sabrás entenderme, ponerte un poquito en mi lugar, y sobre todo, encontrar ese mensaje que quiero reflejar:

Cuando perseguimos nuestros sueños, nos enfocamos, nos cuidamos, nos amamos, y damos forma a nuestras intenciones, al final, de una manera o de otra, encontramos aquello que tanto deseamos. 

Todo empezó hace mucho tiempo... Si ya has leído el Sobre Mi de la página, sabrás que arrastraba un largo historial de problemas de salud, conflictos internos, falta de confianza y autocuidados... Y claro está, todo mi sistema hormonal también estaba muy dañado. Tenía problemas de tiroides, que tarde mucho tiempo en poder controlar, y mi menstruación se retiró durante un periodo de casi 5 años... Te puedes imaginar cómo me sentía en muchas ocasiones. 

Para mí, encontrar apoyo en mis seres queridos fue fundamental, aunque también me encontré con decepciones de personas que quería...

Con el tiempo comprendí que, no podemos vivir esperando recibir de los demás, y que es mucho mejor dar sin esperar nada a cambio.

Esa fue una de las cosas que empezaron a cambiar en mí y que me hicieron comenzar a ver la vida de otra forma. Y nunca tendré palabras para agradecer a toda esta gente que estuvieran a mi lado:

  • Mi pareja, que siempre ha estado ahí, pasara lo que pasara y viniera lo que viniera, sujetándome, siendo mi gran apoyo (aunque él muchas veces piense que la fuerte soy yo...).
  • Mi madre, que siempre ha creído en mí, ¡por muy locas que parecieran mis ideas! y a la que creo que he contagiado algo de esa locura también.
  • Mi familia, por supuesto, que nunca dejó de confiar en mí y, les gustara más o menos, respetaron todas mis decisiones.
  • Mis verdaderos amigos, y personas muy especiales que han ido apareciendo en mi vida durante estos años, que me aportaron mucho más de lo que quizás ellas se imaginen.
  • Y también, toda esta comunidad de personas que he ido encontrando desde que me metí a fondo en todo el tema de la salud y la nutrición, desde que inicié mi primer blog hasta ahora, de la que tú también formas parte. Personas con una visión del mundo como un lugar maravilloso y lleno de amor, dónde poder compartir sin necesidad de competir, que tienen ganas de cambiarse a sí mismas para cambiar su entorno más cercano, y que aportan su granito de arena a esta revolución saludable que ha comenzado. Por eso, agradezco siempre todos vuestros mensajes, vuestros comentarios, sugerencias, opiniones... Porque creo que somos una maravillosa comunidad que está consiguiendo un efecto llamada para lograr un mundo mejor. 

Creo que ¡podría seguir agradeciendo eternamente! Porque es otra de las cosas que me ayudo a levantarme cada día con ilusión y con ganas de seguir trabajando por mis propósitos

Embarazo consciente

Pero quería contarte como, finalmente, un día, el milagro llegó. Contra todo pronóstico, ya que mis análisis decían que mi reserva ovárica era prácticamente nula y que tendría que ir a donación de óvulos para poder quedarme embarazada algún día. Pero llegó... Después de muchos años pensando que nunca podría experimentar esa maravillosa virtud que la naturaleza nos ha regalado a las mujeres, la de poder crear y dar vida. De repente, ahí estaba. 

Desde el momento que vi aquel positivo en el test de embarazo, pude sentir la vida dentro de mí. Incluso si lo pienso, creo que antes también podía sentirlo, pero mi mente "racional" que me decía que era imposible, era más fuerte que los mensajes de mi cuerpo y no me dejaba verlo. ¡Qué importante es sentir y escuchar lo que el cuerpo nos tiene que decir!. Esa sensación no se olvida en la vida. Creo que ese momento, junto con la primera vez que escuchamos su corazón, han sido dos de los momentos más especiales de todo el embarazo.

Pero ¡qué digo! ¡Han habido muchos más momentos especiales también!. Pero es cierto que hay cosas que se quedan grabadas en tu memoria y que nunca podrás olvidar. Supongo que será lo que ocurra en el momento de poder tener aquí a nuestro pequeño. Y aunque afronto la llegada del parto con una mezcla de emociones y sentimientos a cual más contradictorio, sé que será un momento súper especial, que nunca podré olvidar. Creo que es el mayor acto de amor que puede hacerse, y será especial poder hacerlo juntos: mamá y bebé en conexión, trabajando unidos con la misma energía, con papá al lado transmitiéndonos toda su fuerza, apoyo y amor.

También, soy muy consciente de estar abierta a la experiencia, y de aceptar lo que venga. Está claro que todas las mujeres soñamos con un parto ideal, con cómo nos gustaría que fuera, además de que fuera rápido y no nos doliera, ¡claro!. Pero el otro día me quedé con una frase que decía una madre en un vídeo que vimos en el Círculo Maternal al que he estado acudiendo. Tampoco tendría palabras para agradecerle a Alicia de Espacio Luna Roja todo lo que nos ha enseñado y regalado, las vivencias que hemos compartido, y la oportunidad de haber creado un círculo de mamás maravilloso. Esta madre, venía a decir algo así como que no hay que enfrentarse a ese dolor, sino transformarlo en sensación, en conectar con tu cuerpo y con tu bebé, aceptar lo que viene y dejarte llevar, porque somos un milagro de la naturaleza, de Dios o del Universo, llámalo como quieras, pero está en nuestro instinto más puro y en nuestra propia naturaleza. 

Y bueno, ¡no sé que pasará!. Pero mi mayor certeza es que será inolvidable. Como me dijo una vez una persona muy especial:

"el momento de tener a tu niño en brazos es sentir como Dios te toma de la mano y te dice: Aquí está tu mayor regalo de vida"

Espero poder contarte muy pronto esta experiencia. Aunque ahora afronto el nuevo año de una manera diferente. Mis prioridades durante estos primeros meses van a cambiar y además, estaremos viviendo un periodo de adaptación que pienso que necesita de toda mi conexión y atención

Pasaré a saludarte, eso seguro, pero no con la misma intensidad que en estos últimos meses. Aunque no quiero adelantar nada, sólo decirte que, si me ves un poco desaparecida, o echas de menos mis cosas por las redes, ya sabes que es porque estaré trabajando en otro proyecto de mi vida, que para mí, ¡va a ser muy grande!

Te deseo una feliz salida de año y una maravillosa entrada en el 2017. Y también, que sigas luchando por tus sueños, que sigas trabajando por lo que crees, y no te dejes vencer pensando que algo es imposible. Quizás, sólo tengas que cambiar de perspectiva y seguir adelante.

Muchas gracias por estar ahí.

¡Un fuerte abrazo con todo mi corazón!