Recetario vegano y saludable para sorprender a tus invitados

Y es que ya está aquí el verano, y una de las cosas que me gustan de este época es compartir mi mesa con amigos y familia.

recetario vegano y saludable cena de verano

¿Te gusta este menú que ves?

Pues continúa leyendo porque este post te va a encantar,

¡y viene con regalo INCLUIDO!

Una cena vegana y saludable para sorprender a tus invitados

Muchas veces te hablo de la importancia de nutrirnos también de otras cosas que no son sólo la comida, como por ejemplo, nuestras amistades.

cena saludable y vegana con amigos

Somos algo más que nuestro cuerpo físico, al que alimentamos con nutrientes equilibrados para que funcione correctamente. Nuestro cuerpo emocional y mental también necesita alimentarse de manera adecuada: a través de nuestros pensamientos, de nuestra relación con nosotras mismas y de las relaciones que tenemos y cultivamos con los demás.

Es por esto que el momento en el que nos sentamos a comer, puede convertirse en algo estupendo para ayudar a equilibrar nuestro cuerpo físico (escogiendo alimentos que nos nutren adecuadamente) y nuestras emociones (sintiéndonos relajados, alegres y con una buena compañía).

 

Y en esto es dónde hoy quiero echarte una mano.

Te traigo 6 ideas para organizar una mesa saludable, con recetas veganas y deliciosas, llenas de color, que encantarán a tus INVITADOS.

Y, ¿por qué sé que les gustarán? Porque ya lo he probado con mis seres queridos y ¡ha sido todo un éxito!.

Así, además de pasar un buen rato, estarás compartiendo con los tuyos que comer saludable no está reñido con disfrutar de sabores y texturas, que no es algo aburrido, y que es mucho más que comer lechuga o verduras a la plancha.

Pero es que además, voy a compartir también en este post la manera en la que yo me planifico para preparar esta magnífica mesa sin agobios ni estrés y la lista de la compra de todo lo que necesitas para preparar este menú.

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Sigue leyendo y encontrarás DÓNDE DESCARGARLO GRATUITAMENTE.

Verás que planificar con un poquito de antelación lo que necesitas y algunas de las recetas te ayudarán a que no se convierta en algo agotador y puedas disfrutar de la compañía.

¡Vamos a ello!

 

PIENSA Y PLANIFICA LOS PLATOS QUE VAS A PREPARAR

Este es el primer paso para que no te pille el toro y puedas planificarte bien. En mi caso, me gusta hacer un listado – dibujo con lo que quiero preparar y cómo quedará en la mesa (soy una persona muy visual, a lo mejor para tí esto no es necesario).

Organizador de Mr. Wonderful que me encanta

Organizador de Mr. Wonderful que me encanta

También, has de pensar en este momento si hay algún ingrediente que no puedes utilizar por motivos de alergias o intolerancias, o porque sabes que no va a gustar. Pero si es por esto último, que no te de miedo experimentar con ingredientes que son poco comunes, te aseguro que la gente se queda alucinada cuando prueban unas croquetas de lentejas.

Una vez tengas claro todo esto, siéntate y prepara la lista de la compra para aquellos productos que no tengas por casa.

Para esta idea de menú que te dejo, puedes descargar la lista de la compra junto al recetario de los platos más abajo.

 

 

SELECCIONA RECETAS QUE PUEDAS DEJAR PREPARADAS EL DÍA DE ANTES

Esto es súper importante para que, llegado el día de la cena, no te sientas agobiada. En el menú de hoy, concretamente vamos a preparar con antelación:

  • el hummus

  • el “queso” vegano para las bolitas (necesitan un mínimo de 4 horas de remojo, así que tenlo en cuenta)

  • el paté de aceitunas

  • la salsa de “yogur” y hierbabuena

Conforme los vayas preparando, los pones en recipientes de cristal y al frigorífico hasta mañana.

 

EL TOQUE FINAL

El día de la cena, preparas las recetas que quedan, siguiendo este orden para ahorrar el máximo de tiempo posible:

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Recetario gratuito

  1. Precalienta el horno a 180º – 200º. Mientras tanto, pela y trocea las patatas, ponlas en una bandeja de horno, ocupando sólo la mitad, con un poco de sal y aceite de oliva virgen extra. Estarán listas en una hora aproximadamente, cuando las veas bien doradas.

  2. Prepara la ensalada pico de gallo.

  3. Trocea las verduras para los crudités.

  4. Ves preparando los panes de pita (dales un golpe de calor en el horno antes de servirlos cortados a triángulos) y las tortillas de maíz.

  5. Cuando las patatas lleven una media hora, prepara los Paninis de calabacín y ponlos en la otra mitad de la bandeja. Estarán listos en unos 30 – 45 minutos.

  6. Por último, preparar las bolitas de queso vegano y a la mesa.

Todas las recetas que te propongo, y la lista de la compra, puedes descargarlas en el Recetario de cena vegana y saludable para sorprender a tus invitados.

Sólo pincha en la imagen de al lado y podrás descargar tu recetario gratuitamente.

 

Y hasta aquí por hoy.

Sólo déjame pedirte que si te ha gustado me ayudes a compartirlo para que seamos muchos los que podamos compartir mesas saludables este verano en la mejor compañía posible.

 

Un fuerte abrazo

 

 

 

 

 

 

    La alimentación en cada estación

    Dentro de la filosofía oriental, los procesos que ocurren en la naturaleza siguen un orden establecido: tanto el nacimiento de una planta, como el de un ser humano, o el curso de los ríos. Este orden es de tipo evolutivo, es decir, cada proceso tiene que pasar por una serie de fases energéticas. Para los orientales, estas fases vienen representadas por los 5 elementos, que a su vez se identifican con un símbolo: el agua, la madera, la tierra, el fuego y el metal. De esta forma, la teoría dice que todo en la naturaleza es dinámico, nada permanece inmóvil, y va cambiando a su propio ritmo.

    En el caso de las estaciones del año, es un ejemplo que podemos ver muy claramente. Y de esta forma, podemos decir que cada estación del año se corresponde con un elemento:

    • El invierno, con el elemento agua.
    • La primavera, con el elemento madera.
    • El verano, con el fuego.
    • El verano tardío, con la tierra.
    • Y el otoño, con el metal.

    De igual manera, podemos observar una relación entre los 5 elementos y los alimentos. Cada elemento se verá estimulado y equilibrado con un sabor, una energía y un color característico de cada alimento. Además, solemos encontrarnos con la coincidencia de que los alimentos que son adecuados para cada elemento, suelen crecer y desarrollarse en la estación que corresponde a ese elemento. Por ejemplo, el elemento fuego, se estimula con el color rojo y se equilibra con aquellos alimentos de energía más expansiva y refrescante (energía yin). ¿En qué alimentos estás pensando?. Pues, ¡seguro que en los tomates y en la sandía!

    Imágen obtenida de  fremontcommunityacupuncture.org

    Pero además, estos 5 elementos, también podemos relacionarnos con un sabor (salado, ácido, amargo, dulce y picante); con su aporte nutricional al organismo (sales minerales, lípidos, vitaminas, carbohidratos y proteínas); y con unos estilos de cocción de los alimentos (por ejemplo, en verano buscamos alimentos más crudos y en invierno cocciones más largas y a presión). 

    Por último, cada elemento se relaciona también con órganos y vísceras de nuestro cuerpo, lo que significa que los alimentos que pertenecen a un determinado elemento, ayudarán a equilibrar y a estimular al órgano correspondiente, al igual que un exceso lo podrá desequilibrar. Para que nuestro cuerpo pueda absorber adecuadamente los nutrientes de cada alimento, el elemento correspondiente debe estar con la energía adecuada.

    Por ejemplo, para absorber adecuadamente las grasas (elemento madera), nuestro hígado y vesícula han de estar en condiciones, siendo el mejor momento para desintoxicarlos la primavera. 

    Como puedes ver, todo tiene sus ciclos, su movimiento, y sigue un orden cíclico. Por eso, a la hora de alimentarnos adecuadamente, es muy útil tener este conocimiento de base, elegir los alimentos adecuados a cada elemento y estación, y llevar una dieta lo más equilibrada posible. 

    En posts siguientes, hablaré de la alimentación específica para cada estación del año, con ejemplos prácticos y algunas ideas de recetas que puedes realizar. Aunque si te dejas guiar por tu intuición, escuchas lo que verdaderamente te pide el cuerpo (dentro de un equilibrio, en verano mejor fruta fresca que un helado industrial, jeje) y vuelves un poco atrás la vista a la cocina de nuestros abuelos, ya tienes mucho terreno ganado. 

    Muchas gracias por leerme y ya sabes, si tienes cualquier duda, puedes dejar tu comentario aquí abajo. 

    Con mucho cariño, 

    Carmen. 

    Gazpacho de pepino con cremoso de tofu y albahaca

    Receta muy apropiada para el verano, que a la vez que enfría profundamente nos ayuda a relajar el hígado. Es muy sencilla, y la combinación entre el estilo de cocción y la naturaleza energética más yin de los alimentos que se utilizan, la hacen perfecta para tomar como entrante en la comida principal o para un plato ligero en la cena. 

    Ingredientes para 4 personas

    Para la crema: 

    • 4 pepinos
    • 2 cebollas medianas
    • Una cucharada de shiro miso o miso blanco
    • Sal marina
    • Aceite de sésamo 
    • Un vasito de caldo de verdura que tengáis

    Para el cremoso de tofu:

    • Un bloque de tofu (hervido previamente en agua durante unos 10 minutos)
    • Aceite de oliva virgen extra primera prensión en frío
    • Zumo de limón, para dar un toque ácido
    • Albahaca fresca 
    • Pimienta
    • Sal marina 

    Elaboración: 5" para el cremoso y 15" el gazpacho. Total 20" 

    Comenzaremos primero con el cremoso de tofu para qué pueda ir cogiendo el sabor de la albahaca. Podéis hacerla incluso el día de antes y aprovechar una poca para untarla como si fuera un queso cremoso en tortitas, pan de calidad...

    Simplemente desmigamos bien el bloque de tofu, picamos la albahaca, ponemos un chorrito de aceite para que puedan unirse correctamente, el zumo de limón al gusto (recordar que es para dar un toque ácido), y batimos manualmente para que coja esa textura cremosa.Podéis  añadir un poquito de agua también si lo consideráis necesario. Si lo hacemos con la batidora puede quedar demasiado líquido. Cuando quiera la consistencia deseada, salpimentamos al gusto y dejamos reposar. 

    Para la crema, cortamos las cebollas a medias lunas y las ponemos a saltear en una sartén caliente con una pizca de aceite de sésamo y sal marina, para que suelten toda su agua y queden dulces. Las dejamos a fuego suave, removiendo de vez en cuando, hasta que queden transparentes. Mientras, picamos los pepinos en trozos y cuando las cebollas estén listas, los añadimos a la sartén. Si, si! Lo que oís! No os asustéis que quedan deliciosos, ya veréis. 

    Damos un par de vueltas para que se cocinen un poquito y ya retiramos del fuego. Los ponemos en un recipiente junto al caldo de verdura (o en su defecto agua), que habremos calentado para diluir en él el shiro miso. Trituramos bien con la batidora. 

    Dejamos enfriar para tomar a temperatura ambiente, y lo servimos junto al cremoso que podremos poner por encima de la crema. 

    Sencillo, sano y equilibrado.