Kanelbullar - Dulce típico sueco

 
 
La receta que os traigo hoy es de un dulce que me enamoró hace unos veranos cuando tuve la oportunidad de viajar a Estocolmo. En ese viaje no podría deciros la cantidad de estos dulces que pude llegar a comerme, eso si, todos hechos con mucha azúcar, lácteos, mantequilla... Por eso, llevaba tiempo detrás de poder hacer esta receta de una manera saludable, y aquí tenéis el resultado!

Está bastante conseguida, ya que el ingrediente principal es el que le da ese sabor tan rico y específico... Como bien indica su propio nombre, Kanel - buller, no hay que saber mucho sueco para deducir que es un dulce que tiene como base la canela!.

Así que no te hagas más el sueco (o la sueca) y prueba esta receta, porque te va a encantar! Ya me diréis qué os parece.
  
Ingredientes: (para unos 20 rollos)

  • 200 g de harina integral de espelta.
  • 100 g de harina de trigo manitoba (es como si fuera harina de fuerza, pero si no encontráis podéis ponerla toda integral).
  • 30 ml de leche de arroz o vegetal.
  • 90 g de sirope de ágave o melaza de arroz.
  • 1 huevo de gallina feliz o el sustituto equivalente con lino triturado y agua.
  • Una pizca de sal.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 30 ml de agua tibia.
  • 60 ml de aceite de oliva o girasol ecológicos

Para el relleno: melaza de arroz y canela (en cantidad!)

Preparación: 

1. Vamos a empezar amasando! Ponemos la mezcla de harinas en un bol. Hacemos un agujero en el centro y añadimos la leche de arroz o vegetal, el sirope, el huevo y la pizca de sal. Diluimos la levadura fresca en el agua templada y añadimos también a la mezcla anterior. Comenzamos a amasarlo todo junto mientras vamos añadiendo el aceite poco a poco. Tenemos que conseguir que quede una masa manejable, elástica y que no se peque a las manos. Quizás tengáis que añadir algo más de harina o líquido (las masas muchas veces admiten más o menos), así que si es líquido mejor que pongáis un poco más de aceite de buena calidad. Una vez tengamos una bola suave de masa, dejamos reposar en lugar cálido durante aproximadamente 30 minutos o hasta que haya doblado su volumen. Crece mucho!

2. Cuando volvamos y veamos que tenemos una super bola de masa el doble de grande que la anterior, ya podemos empezar a darle forma. Dividimos la masa en dos, enharinamos un poco la superficie dónde queramos extenderla, y con la ayuda de un rodillo vamos aplanando y haciendo una forma de rectángulo con una de ellas. Una vez bien extendida, la vamos a pintar como si fuera una tostada con la melaza, yo lo hago con la ayuda de un cuchillo. Debe quedar bien cubierta pero bien extendida también. Y después, toca la lluvia de canela! Es verdad que lleva bastante cantidad, así que poner sin miedo, aunque también dependerá de vuestro gusto... Los originales, saben muchísimo a canela! En la foto que os pongo podéis ver la que yo pongo. Aquí, también podéis añadir más cosas, como almendra laminada, o incluso, hacer la mezcla de otra cosa. La de crema de algarroba está de morirse (os podéis imaginar) y también con mermeladas o confituras caseras con frutos rojos o fresa salen muy ricos.

3. Bien, después de esto, pasamos a enrollar la masa por la parte más larga, hasta conseguir hacer un rulo. Es mejor que no lo apretéis. Preparamos una bandeja de horno forrada de papel vegetal, y con un cuchillo bien afilado, vamos cortando el rollo. Podéis hacerlo de dos formas, o con el corte rodado que se aplica a las verduras también (para dar esa forma de triángulos) o también simplemente cortarlos rectos para que queden como rollitos y luego ponerlos sobre papel de magdalena. Vais cortando y poniendo en la bandeja, bien separados, ya que luego crecen bastante.
Hacemos lo mismo con la otra masa que quedaba y dejamos reposar unos 20 minutos más para que vuelva a crecer la masa.


4. Cuándo volváis y veáis que ya han subido bastante, los pintáis con un poco de huevo o zumo de manzana (también podéis espolvorear con sésamo tostado), y horneáis a 180º durante unos 15 minutos, aproximadamente, o hasta que se doren al gusto.


 
5. Dejar enfriar antes de probar, que os pueden sentar mal! Aunque con ese olor que inunda la casa sé que es difícil... jejeje.

Acompañados de un té kukicha, para mi, es una merienda perfecta!

Espero que os gusten.