Crema de chirivía y jengibre

La receta que os propongo hoy es una de mis favoritas! La verdad es que soy adicta a las cremas... (podéis comprobar que en la etiqueta "cremas" ya hay unas cuantas publicadas...). Son tan fáciles de hacer pero a la ve están tan ricas que no puedo resistirme. Y en invierno, cuando llegas a casa después de un largo día, me encanta tener una para cenar bien calentita. Y este es el caso de la crema que hoy os traigo.

Esta crema, se compone fundamentalmente de verduras de raíz, por lo que ayuda mucho a relajar, reconfortar, y nutre los órganos relacionados con el elemento tierra (estómago, bazo, páncreas). El toque de jengibre le da ese pequeño picante para "polarizar" y que al mismo tiempo nos creará calor interno. Como véis, son todo beneficios! Así que os dejo la receta.

Ingredientes: (para 4 raciones grandes)
  • 1 kg de chirivía aproximadamente.
  • 500 gr de zanhoria.
  • 2 cebollas grandes.
  • Un trozo de jengibre fresco (el tamaño que consideréis dependiendo del gusto, yo pongo un buen trozo).
  • Caldo de verdura o agua (yo normalmente utilizo agua y sale muy sabrosa).
  • Sal marina.
  • Aceite de oliva virgen extra ecológico.

Preparación:
Esta receta admite dos posibilidades: sofriendo ligeramente la verdura o si estáis en proceso de curación simplemente sin ese pochado inicial, os aseguro que sale igual de buena!
 
1. Pelamos la chirivia, limpiamos bien la zanahoria y las picamos junto a la cebolla. Si vamos a sofréir la verdura, ponemos primero la cebolla en una cazuela con un poco de aceite de oliva y pochamos con una pizca de sal marina a fuego suave para que vaya soltando todo su dulzor. Cuando empiece a quedar transparente, añadimos la chirivía y zanahoria picadas rehogando durante unos minutos más.
 
2. Una vez tenemos el rehogado, cubrir con el caldo o el agua hasta un par de dedos por encima, rectificamos de sal y cocemos a fuego suave y tapado durante unos 20 minutos. Si no vamos a añadir sofrito, simplemente ponemos la verdura igual de troceada directamente sobre el agua de cocción, añadimos la sal y hervimos durante el mismo tiempo.
 
3. Y bueno, sólo queda retirar del fuego y triturar, dejando la mezcla más o menos espesa a vuestro gusto. Yo siempre suelo quitar bastante caldo, y a medida que voy batiendo, voy añadiendo hasta conseguir la consistencia que me gusta.
 
Como véis, es "pan comido"!. A mi me encanta acompañarla con unas chips de remolacha deshidratada.. Mmmm.... Espero que os guste!


Crema de chirivía y jengibre con chips de remolacha deshidratada