Gazpacho de pepino con cremoso de tofu y albahaca

Receta muy apropiada para el verano, que a la vez que enfría profundamente nos ayuda a relajar el hígado. Es muy sencilla, y la combinación entre el estilo de cocción y la naturaleza energética más yin de los alimentos que se utilizan, la hacen perfecta para tomar como entrante en la comida principal o para un plato ligero en la cena. 


Ingredientes para 4 personas
Para la crema: 
  • 4 pepinos
  • 2 cebollas medianas
  • Una cucharada de shiro miso o miso blanco
  • Sal marina
  • Aceite de sésamo 
  • Un vasito de caldo de verdura que tengáis
Para el cremoso de tofu:
  • Un bloque de tofu (hervido previamente en agua durante unos 10 minutos)
  • Aceite de oliva virgen extra primera prensión en frío
  • Zumo de limón, para dar un toque ácido
  • Albahaca fresca 
  • Pimienta
  • Sal marina 

Elaboración: 5" para el cremoso y 15" el gazpacho. Total 20" 

Comenzaremos primero con el cremoso de tofu para qué pueda ir cogiendo el sabor de la albahaca. Podéis hacerla incluso el día de antes y aprovechar una poca para untarla como si fuera un queso cremoso en tortitas, pan de calidad...
Simplemente desmigamos bien el bloque de tofu, picamos la albahaca, ponemos un chorrito de aceite para que puedan unirse correctamente, el zumo de limón al gusto (recordar que es para dar un toque ácido), y batimos manualmente para que coja esa textura cremosa.Podéis  añadir un poquito de agua también si lo consideráis necesario. Si lo hacemos con la batidora puede quedar demasiado líquido. Cuando quiera la consistencia deseada, salpimentamos al gusto y dejamos reposar. 

Para la crema, cortamos las cebollas a medias lunas y las ponemos a saltear en una sartén caliente con una pizca de aceite de sésamo y sal marina, para que suelten toda su agua y queden dulces. Las dejamos a fuego suave, removiendo de vez en cuando, hasta que queden transparentes. Mientras, picamos los pepinos en trozos y cuando las cebollas estén listas, los añadimos a la sartén. Si, si! Lo que oís! No os asustéis que quedan deliciosos, ya veréis. 
Damos un par de vueltas para que se cocinen un poquito y ya retiramos del fuego. Los ponemos en un recipiente junto al caldo de verdura (o en su defecto agua), que habremos calentado para diluir en él el shiro miso. Trituramos bien con la batidora. 

Dejamos enfriar para tomar a temperatura ambiente, y lo servimos junto al cremoso que podremos poner por encima de la crema. 

Sencillo, sano y equilibrado.