Brownies veganos y sin gluten

Hoy quiero enseñaros una de las últimas recetas que llevaba tiempo rondándome por la cabeza. Y es que soy una amante del brownie, no puedo evitarlo! Y claro, me propuse además de veganizar la receta, intentar encontrar ingredientes con los que el resultado no tuviera tanta harina ni endulzante procesado. Y la verdad, he de decir que el resultado ha sido fantástico!

No contiene huevo, lácteos, trigo, ni gluten, y está endulzado con dátiles y amasake de arroz, que además de ser un dulce natural y fantástico, tiene muchísimas propiedades. Una verdadera delicia.

Además, no es complicada de realizar, y de verdad que el resultado es espectacular, os va a encantar!

Así que no me enrollo y os comparto la receta del mejor brownie vegano y sin gluten que he probado en mucho tiempo. Espero que os guste! Y si es así, no olvidéis compartir vuestra foto del resultado en mi perfil de Instagram o Facebook, y de compartir esta delicia para que pueda disfrutarla todo el mundo!





Ingredientes (para unas 9 porciones).
  • 150 gr de dátiles triturados (poner primero en remojo unos minutos con un poco de agua caliente para que se trituren mejor).
  • 15 gr de tahini tostado.
  • 25 gr de aceite de coco (si no os gusta el sabor a coco podéis poner más cantidad de tahini).
  • 90 gr de amazake de arroz
  • 40 gr de harina de arroz
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (gasificante)
  • 2 cucharadas soperas de cacao eco en polvo, sin azúcar, o de algarroba (así sale bien con mucho sabor a chocolate, porque a mi me encanta! Pero podéis poner 1 y 1/2 si no lo queréis tan fuerte).

Preparación: (5" de elaboración y entre 20 - 25" de cocción).

1. Tritura bien los dátiles, con una pizca del agua de remojo si ves que todavía están un poco duros. Esto dependerá de la variedad de dátil de que utilices.

2. Precalienta el horno a 180º.

3. En un bol, mezcla bien los dátiles, el tahini, el aceite de coco y el amazake de arroz. Lo mejor es que lo hagas con una cuchara o una espátula, ya que si utilizas una batidora eléctrica se puede quedar todo pegado a las varillas y se complica la cosa.

4. Cuando tengas una masa homogénea, mezcla en un bol la harina de arroz, el cacao (o algarroba) y el polvo de hornear, y ves añadiéndola poco a poco a la mezcla, mientras vas mezclando bien para que se integren todos los ingredientes.

5. Prepara una bandeja para horno con papel de hornear, o engrásala con una pizca de aceite y espolvorea con un poco más de harina de arroz para que no cueste desmoldar después. Yo prefiero utilizar el papel de horno. Vierte la mezcla sobre el molde, y repártela bien. Selecciona un molde donde puedas extender la mezcla bien y que no quede no gruesa, ya que no sube mucho al hornear y es mejor que se quede un brownie finito, de un par de dedos de grosor. Esto es porque llena bastante, ya lo veréis!

6. Pon al horno durante unos 20 o 25 minutos. No es un dulce que quede seco por dentro, ya sabéis que el brownie tiene una textura muy jugosa, por lo que para saber si está hecho si lo pincháis con un palo saldrá un poco húmedo. Lo mejor es que probéis un par de veces, ya que cada horno es un mundo.


Consejos:
* Podéis poner unas nueces picadas también en la mezcla, yo no las pongo porque si recordáis soy alérgica a frutos secos.
* Podéis servirlo acompañado de una bola de helado vegano de vainilla, ya que la combinación es perfecta!.

Espero que lo disfrutéis, le deis un me gusta en las redes y lo compartáis. Gracias!



Banana Bread o pan de plátano, vegano y sin gluten

Hola a todos y todas!
 
Los que me seguís por las redes, concretamente en Instagram y Facebook, vistéis este estupendo pan de plátano (banana bread) que compartí con vosotros el pasado fin de semana. Y es que está tan rico, es tan fácil de hacer, y a la vez es tan saludable, que no puedo esperar ni un minuto más a compartirlo con todos vosotros!
 
Y si, digo saludable, porque a pesar de estar hecho con harinas, de las que ya sabéis que no es bueno abusar, son harinas sin gluten, integrales y ecológicas, o lo que es lo mismo, con todos los nutrientes que este tipo de alimento puede tener ya que no se han sometido al proceso de refinado.
 
Si además de esto, le sumas que no lleva azúcares simples y refinados, no lleva lactosa, ni tampoco huevo, se convierte en una verdadera opción saludable para el desayuno, la merienda, o para llevar a cualquier lado! Y por supuesto, 100% libre de crueldad animal.
 
Así que vamos, anímate a probarlo y a contarme qué te parece! Y si lo haces, acuérdate de compartir y etiquetarme en las fotos con el resultado!
 
Que tengáis un maravilloso inicio de semana!
 

 
Ingredientes:
  • 300 gr de harina sin gluten: 50 gr de harina de arroz, 140 gr trigo sarraceno, 60 quinoa y 40 maicena (yo he utilizado estas medidas pero las puedes combinar a tu gusto o incluso no ponerlas todas).
  • 2 cs de lino molido + 6 cs de agua colmadas.
  • 2 plátanos grandes maduros.
  • 118 ml de aceite de oliva.
  • 1 sobre de gasificante.
  • 175 gr de melaza.
  • Vainilla en polvo.
  • Chips de chocolate al gusto (opcional). También podéis ponerle una cucharada de cacao en polvo a la mezcla de harinas.
Preparación: 15' de elaboración y 40 - 45' de horneado
1.Precalentar horno a 190º
2. Preparar la mezcla de lino y agua, mezclar bien, y dejarla reposar hasta que adquiera consistencia espesa, parecida al huevo. Reservar.
 
3. Aplastar los plátanos con un tenedor. Reservar.
4. Batir la mezcla de lino reposada unos 10 minutos con la melaza. Añadir el aceite y la vainilla y batir de nuevo.
5. Mezclar las harinas con el gasificante. Tamizar e ir añadiendo a la mezcla anterior. Veréis que queda espesa, pero no os preocupéis, debe quedar así (recordar que es un "bread" (pan) no un bizcocho).
6. Añadir los plátanos y batir bien, hasta que quede una masa suave.
7. Por último, añadir los chips de chocolate y mezclar bien.
8. Verter la mezcla en un molde tipo plum cake, engrasado con un poco de aceite para que no se pegue, y decorar con unos chips más. Yo además he puesto unas rodajas de plátano deshidratado que tenía.
9. Meter al horno y cocer durante aproximadamente unos 45 minutos, o hasta que esté dorado por arriba y bien cocido por dentro (pinchar con un palillo para saber si está hecho por dentro).

A disfrutar!!

Panettone de espelta, sin lácteos y sin azúcares refinados

Hoy quiero compartir con vosotros y vosotras esta receta que preparé para Fin de Año. Lo único que puedo deciros sobre este panettone es que salió espectacular!
 
Me quedo con ganas de repetirlo, porque su sabor ha sido especial. Y la sensación de saber que estás comiéndote un panettone sin lácteos, sin grasas perjudiciales y sin azúcares refinados, es todavía mejor!
 
Pero bueno, ahora no es momento de repetir, ya que en los últimos días de estas fiestas toca ponerse manos a la obra con el Roscón de Reyes. Esta receta es del año pasado, y salió espectacular! Aunque últimamente he notado que no tolero muy bien el gluten, por lo que este año intentaré ponerme con una versión sin gluten.
 
Y bueno, volviendo a la receta de hoy, ya sabéis que el panettone es una especie de bollo italiano, que se come mucho en estas fiestas y en algunas regiones es típico la noche de Fin de Año. Podéis encontrar muchas versiones, pero a mi en particular la que más me gusta es la que va rellena de pepitas de chocolate y pasas. Vosotros podéis probar y experimentar con lo que más os guste: frutos secos, fruta escarchada... aunque ésta sería conveniente que la prepararais vosotros mismos, ya que la que venden está repleta de azúcar blanca (así de paso aprovecháis para decorar vuestro Roscón de Reyes).
 
La receta base, es muy parecida a la que utilizo también en otros bollos, cambiando alguna cantidad y añadiendo algún que otro ingrediente. Esta vez, para el amasado, he utilizado la panificadora, y la verdad es que es comodísimo! En ella se hacen las dos primeras levaduras y la verdad es que el resultado queda súper esponjoso. De todas formas, os dejo en la receta la dos formas de hacerlo, con o son panificadora. Y aquí la tenéis!
 
Ingredientes                                                                                              
  • 150 gr de melaza de arroz.
  • 75 gr de leche de arroz.
  • 50 gr de aceite.
  • Zumo de media naranja.
  • 1 cucharada sopera de agua de azahar.
  • 1 huevo ecológico o sustituto vegano (compota de manzana o una cs de lino molido con agua).
  • 25 gr de levadura fresca de panadería.
  • 425 gr de harina semi-integral de espelta.
  • Vainilla en polvo.
  • Una pizca de sal.
  • Pepitas de chocolate bio.
  • Pasas.
*Opcional: el molde de papel específico para panettone, ya que es mucho mejor para conseguir la forma. El mío lo hice en plan casero!


Coste: 5,50 €
 
 
Elaboración: 20' de cocción, más unas 3 horas entre leudados.
 
 
Con panificadora:
1. Ponemos primero todos los ingredientes sólidos en la cubeta, seguidos de los líquidos a excepción de la levadura y la leche de arroz, que añadiremos al final de la siguiente manera: templar la leche de arroz, pero un poquito sólo! (que no llegue a calentarse demasiado o nos destrozará los fermentos de la levadura), y en ella diluimos la levadura fresca con ayuda de una cucharita. Una vez quede bien diluida, la incorporamos a la cubeta y encendemos la panificadora en un programa de pan de leche o mantequilla. En mi panificadora, este programa consta de un precalentamiento de los ingredientes durante unos 20 minutos, y luego realizada un primer amasado con su primera levadura, un segundo amasado, dónde incluimos las pasas y los chips de chocolate (sin miedo! que luego el panettone crece mucho y nos quedamos cortos!) y que también tiene su segunda levadura. En este momento es cuando yo saco la masa, ya que ahora vendría un leve amasado para sacar el aire y lo preparara ya con una tercera levadura para acabar cociéndolo.
 
2. Yo saco la masa, la preparo en el molde para panettone, y la dejo sobre un lugar caliente (como el radiador) para que haga esa tercera levadura ya fuera de la panificadora y coja la forma típica del panettone. Mientras ir poniendo el horno a 170º con calor arriba y abajo.
 
3. Veréis que en unos 15 o 20 minutos la masa ha crecido un montón, y será el momento de pintarla con un poco huevo batido o concentrado de manzana y hornearla a 170º durante unos 25 minutos. Es bueno que comprobéis la cocción, observando que no se os queme por encima y pinchando para saber cómo va de cocido por dentro. Cuando salga el palo limpio es que estará cocido del todo.
 
4. Inmediatamente después de sacarlo, aprovechando que aún está caliente, lo pintamos con una mezcla de melaza de arroz y un poco de agua templada, para que quede brillante.
 
Y esperar a que se enfríe para hincarle el diente!! Esto puede resultar lo más complicado de la receta! ;)
 
Sin panificadora:
Simplemente, vamos mezclando en un bol los ingredientes líquidos en primer lugar: el huevo, el aceite, el sirope, el zumo y el agua de azahar. Batimos todo bien para que quede bien mezclado. Añadimos la leche de arroz templada con la levadura y volvemos a mezclar.
Ponemos la pizca de sal en la harina, la vainilla, y vamos añadiéndola a la mezcla, primero la mitad y comenzamos a amasar y después añadimos la restante. Se tiene que amasar muy bien y durante un largo rato, ya que es una masa que debe quedar muy sobada. Dejamos reposar durante una hora aproximadamente en un lugar muy cálido.
Cuando dobe o triplique el volumen, amasamos para sacar el aire, añadimos las pasas y chips de chocolate, y dejamos reposar durante una o dos horas, el tiempo que necesite para triplicar su volumen.
Después de este paso, procederemos de la misma forma que en el paso 2 anterior.
 
 
Cómo veís, no es complicada, sólo que si lleva algo de tiempo en su preparación. Pero de verdad, que el resultado merece la pena! Ya me contaréis.
 
Os deseo un feliz fin de fiestas, y que si habéis sido buenos y buenas, los Reyes Magos os traigan toda la magia y deseos que hayáis pedido!
 

 
 
 

Coca de Gofio canario

La receta de hoy, para mí, es simplemente deliciosa. El ingrediente base es la harina de gofio, que para quién no la conozca, es una harina que se consume muchísimo en esas maravillosas islas que tenemos el placer de tener en nuestro país: las Canarias. Y ¿por qué es tan deliciosa para mí? Pues porque el olor que simplemente desprende al abrir el paquete, ya me transporta a esos momentos tan buenos que he vivido con mi familia palmera.
Volviendo al gofio, saber que hay distintas variedades, ya que se hace de diferentes cereales (trigo, maíz, espelta, multicereales...) pero con la característica común de que son tostados, lo que hace que
Gofio Eco, marca la Piña
adquiera un sabor fantástico! Se utilizan para diversas recetas, yo incluso alguna mañana que tengo prisa, la utilizo para mi crema de desayuno, por lo que haceros con un paquete que le sacaréis buen provecho! 

Concretamente, a mi la variedad que más me gusta es la de maíz, además de que últimamente he tenido que abandonar el gluten, así que me viene estupendo. Por eso, la receta de hoy está hecha con este tipo de harina, con la particularidad de que una de las principales harineras que produce gofio, ahora también lo distribuye ecológico. Ya sabéis, dos veces bueno! 

Sin más, os dejo con la receta, y en esta ocasión se la dedico a Paula, del estupendo blog Vayamos al grano, por su infinita paciencia y con la que aprendo y me nutro de tantas recetas y pensamientos. Y por supuesto, a mi familia canaria! Espero que os guste!

Coca en molde redondo




Ingredientes:
  • 3 vasos o medidas de gofio de maíz.
  • 2 vasos o medidas de melaza de arroz.
  • 1 vaso o medida de aceite de oliva virgen extra.
  • 3 huevos de gallina feliz o equivalente con semillas de lino (3 cucharadas de lino molido + 9 de agua, dejando reposar unos minutos hasta que adquiera la consistencia parecida a la del huevo). Otra opción super interesante es poner plátano triturado, porque además, el sabor del gofio y el plátano es espectacular (los canarios son muy listos!). Con uno o uno y medio para la receta sería suficiente, aunque la coca subirá menos. 
  • Un yogur de soja o de otro tipo, en mi caso, utilicé uno de la marca Vitariz de vainilla, sin azúcar. 
  • Ralladura de limón.
  • 1 sobre y medio de gasificante para repostería. 

Preparación: 10" de elaboración + 30" de cocción

1. Precalentamos el horno a 170º. Preparamos la bandeja para la coca con papel vegetal, y evitar que se nos pegue. No conviene un recipiente muy hondo, ya que es un tipo de harina que no levanta mucho. Tenerlo en cuenta!
2. Ponemos los ingredientes líquidos en un bol (melaza, lino o huevo, aceite y yogur) y vamos batiendo hasta que queden bien mezclados. Añadimos la ralladura de limón. 
3. Mezclamos la levadura de repostería con la harina tamizada y vamos incorporando poco a poco a la mezcla anterior, mientras batimos para que vaya formándose una deliciosa masa (ya veréis lo bien que huele!). Si la mezcla quedara muy espesa, que a veces ocurre con este tipo de harina, podéis añadir un poco de bebida vegetal. La idea es que quede una masa como la de bizcocho. 
4. Volcamos la mezcla en el molde y ponemos al horno durante aproximadamente 30 minutos, echando un vistazo de vez en cuando para que no se queme. 
5. Sacamos, dejamos enfriar y a disfrutar!

A continuación os muestro varias formas de acompañarlo, aunque sólo también queda perfecto.

Un trocito dispuesto a ser servido con base de
melaza de arroz y natillas de bebida de arroz

Roscón de Reyes

Tal día como hoy, y sin más presentación, os dejo mi receta del roscón de Reyes!. Y como siempre, sin lácteos, sin azúcar, y con opción sin huevo. Esta tarde y mañana me toca disfrutarla. Y si habéis sido buenos... algo encontraréis debajo del árbol! ;)
 
Ingredientes (para un roscón de buenas dimensiones)
  • 80 gr de sirope de ágave o melaza de arroz.
  • Ralladura de un limón y una naranja (ecológicos, que la piel de los cítricos es la que se expone a todos los tóxicos...)
  • 130 gr de leche vegetal (yo utilizo de arroz).
  • 70 gr de aceite de oliva.
  • 2 huevos de gallina feliz o su opción vegana (lino con agua, harina de garbanzo...).
  • 30 gr de levadura fresca.
  • 30 gr de agua de azahar o zumo de naranja.
  • 500 gr de harina, yo pongo mitad de trigo Manitoba (es como harina de fuerza) y mitad de harina semi-integral de espelta.
  • Una pizca de sal.
Preparación:
 
1. Mezclar las ralladuras, el sirope, la leche vegetal y el aceite. Añadir los huevos o el sustituto, el agua de azahar y la levadura diluida en ésta última algo templada. Batir todo bien.
 
2. Echar una pizca de sal en la harina e ir incorporando poco a poco a la mezcla anterior, amasando bien. Veréis que es una masa muy pegajosa, por lo que no tenéis que amasarla mucho, sólo hasta que veáis que adquiere buena consistencia. Dejarla reposar en un bol, en un sitio bastante cálido, cubierto con un par de paños. Hasta que doble su volumen (alrededor de media hora si hace temperatura alta).

3. Preparar una bandeja de horno con papel vegetal. Ahora, antes de sacar la masa, os llenáis las manos de aceite de oliva para que no se os pegue la masa y la sacáis del bol, quitándole el aire y dándole la forma de roscón (recordar que es una masa que no se trabaja muy bien).

4. Decorar el roscón al gusto, yo pongo jengibre confitado, papaya deshidratada y pasas, pero también podéis añadir almendra laminada, sésamo tostado... Lo que se os ocurra! Dejamos reposar de nuevo al calor.

5. Una vez transcurrido el segundo levado, pinceláis con huevo batido o una mezcla de zumo de manzana y melaza de arroz, y horneáis a 180º durante 25 minutos aproximadamente.
 
Que lo disfrutéis! A mi me encanta acompañado de una buena taza de algarroba calentita, como si fuera chocolate. :)

Kanelbullar - Dulce típico sueco

 
 
La receta que os traigo hoy es de un dulce que me enamoró hace unos veranos cuando tuve la oportunidad de viajar a Estocolmo. En ese viaje no podría deciros la cantidad de estos dulces que pude llegar a comerme, eso si, todos hechos con mucha azúcar, lácteos, mantequilla... Por eso, llevaba tiempo detrás de poder hacer esta receta de una manera saludable, y aquí tenéis el resultado!

Está bastante conseguida, ya que el ingrediente principal es el que le da ese sabor tan rico y específico... Como bien indica su propio nombre, Kanel - buller, no hay que saber mucho sueco para deducir que es un dulce que tiene como base la canela!.

Así que no te hagas más el sueco (o la sueca) y prueba esta receta, porque te va a encantar! Ya me diréis qué os parece.
  
Ingredientes: (para unos 20 rollos)

  • 200 g de harina integral de espelta.
  • 100 g de harina de trigo manitoba (es como si fuera harina de fuerza, pero si no encontráis podéis ponerla toda integral).
  • 30 ml de leche de arroz o vegetal.
  • 90 g de sirope de ágave o melaza de arroz.
  • 1 huevo de gallina feliz o el sustituto equivalente con lino triturado y agua.
  • Una pizca de sal.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 30 ml de agua tibia.
  • 60 ml de aceite de oliva o girasol ecológicos

Para el relleno: melaza de arroz y canela (en cantidad!)

Preparación: 

1. Vamos a empezar amasando! Ponemos la mezcla de harinas en un bol. Hacemos un agujero en el centro y añadimos la leche de arroz o vegetal, el sirope, el huevo y la pizca de sal. Diluimos la levadura fresca en el agua templada y añadimos también a la mezcla anterior. Comenzamos a amasarlo todo junto mientras vamos añadiendo el aceite poco a poco. Tenemos que conseguir que quede una masa manejable, elástica y que no se peque a las manos. Quizás tengáis que añadir algo más de harina o líquido (las masas muchas veces admiten más o menos), así que si es líquido mejor que pongáis un poco más de aceite de buena calidad. Una vez tengamos una bola suave de masa, dejamos reposar en lugar cálido durante aproximadamente 30 minutos o hasta que haya doblado su volumen. Crece mucho!

2. Cuando volvamos y veamos que tenemos una super bola de masa el doble de grande que la anterior, ya podemos empezar a darle forma. Dividimos la masa en dos, enharinamos un poco la superficie dónde queramos extenderla, y con la ayuda de un rodillo vamos aplanando y haciendo una forma de rectángulo con una de ellas. Una vez bien extendida, la vamos a pintar como si fuera una tostada con la melaza, yo lo hago con la ayuda de un cuchillo. Debe quedar bien cubierta pero bien extendida también. Y después, toca la lluvia de canela! Es verdad que lleva bastante cantidad, así que poner sin miedo, aunque también dependerá de vuestro gusto... Los originales, saben muchísimo a canela! En la foto que os pongo podéis ver la que yo pongo. Aquí, también podéis añadir más cosas, como almendra laminada, o incluso, hacer la mezcla de otra cosa. La de crema de algarroba está de morirse (os podéis imaginar) y también con mermeladas o confituras caseras con frutos rojos o fresa salen muy ricos.

3. Bien, después de esto, pasamos a enrollar la masa por la parte más larga, hasta conseguir hacer un rulo. Es mejor que no lo apretéis. Preparamos una bandeja de horno forrada de papel vegetal, y con un cuchillo bien afilado, vamos cortando el rollo. Podéis hacerlo de dos formas, o con el corte rodado que se aplica a las verduras también (para dar esa forma de triángulos) o también simplemente cortarlos rectos para que queden como rollitos y luego ponerlos sobre papel de magdalena. Vais cortando y poniendo en la bandeja, bien separados, ya que luego crecen bastante.
Hacemos lo mismo con la otra masa que quedaba y dejamos reposar unos 20 minutos más para que vuelva a crecer la masa.


4. Cuándo volváis y veáis que ya han subido bastante, los pintáis con un poco de huevo o zumo de manzana (también podéis espolvorear con sésamo tostado), y horneáis a 180º durante unos 15 minutos, aproximadamente, o hasta que se doren al gusto.


 
5. Dejar enfriar antes de probar, que os pueden sentar mal! Aunque con ese olor que inunda la casa sé que es difícil... jejeje.

Acompañados de un té kukicha, para mi, es una merienda perfecta!

Espero que os gusten.




Pan Bendito de San Blas



Hoy, en mi querido pueblo de Yecla, siendo víspera de la festividad de San Blas, hay un agradable aroma a Panes Benditos por las casas, lo que supongo que a muchas personas, al igual que a mi, las transportan a recuerdos de la infancia. Entonces, a los niños nos encantaba ayudar a decorar estos panes, ver como se cocían y doraban en los hornos con ese inconfundible aroma a naranja, limón y azahar. Y estábamos deseando sacarlos para poder cuanto antes poder pellizcar todas esas figuricas que tan bien los decoraban: flores, piñas, setas, bolas... y todo aquello que a nuestras madres, abuelas, tías, primas, se les ocurría hacer para decorar los panes. Eso si, había que esperar a que no estuvieran calientes ya que podían sentarnos muy mal y esto, sinceramente, era lo más difícil de conseguir... (a mi sigue pasándome lo mismo ahora). Además, estos panes eran mano de santo (nunca mejor dicho) para curar los temidos dolores de garganta que podían venir en los duros y fríos inviernos de Yecla.


Así que, en honor a esos recuerdos, y para curar nuestros males de garganta, aquí os presento hoy mi primer Pan Bendito Macro! Espero que os animéis a probarlo y me digáis si la garganta mejora.

Ingredientes:

  • 125 g de sirope de ágave.
  • Ralladura de media naranja y medio limón.
  • 75 g de leche de avena.
  • 50 g de aceite.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 1 huevo ecológico o sustituto de huevo vegano.
  • Zumo de media naranja.
  • 425 g de harina integral de espelta.
  • 1 cucharada sopera de agua de azahar.
  • Un pellizco de sal.
Preparación:

Templamos la leche de avena y vamos diluyendo la levadura fresca en ella. 
Añadimos a un bol el huevo, el aceite, el sirope, las ralladuras de cítricos, el zumo y el agua de azahar. Batimos todo bien para que quede bien mezclado. Añadimos la leche con la levadura y volvemos a mezclar.
Ponemos la pizca de sal en la harina y vamos añadiéndola a la mezcla, primero la mitad y comenzamos a amasar y después añadimos la restante. Se tiene que amasar muy bien y durante un largo rato, ya que es una masa que debe quedar muy sobada. Queda algo pegajosa, así que para manejarla bien y ponerla en el bol para que repose, podemos untarnos las manos con un poco de aceite. Dejamos que repose en un lugar muy cálido, al lado de un radiador o pegada a la puerta del horno, porque debe reposar unas dos o tres horas, hasta que doble o triplique su volumen. Esta parte es muy importante y debéis de ser pacientes!
Una vez que la masa haya subido, se da forma a los panes. Esta tarea también es algo costosa, pero cuanto más empeño y cariño pongáis, mejor será el resultado final, así que dejar volar vuestra imaginación. Normalmente, se coge una bola de masa y reserva una cantidad para las figuras. Esta bola la aplanamos y la vamos cortando para hacer las "puntas" del pan (pueden ser cuatro puntas, cinco, seis... como queráis). Una vez hecha la base del pan, comienza la decoración. Para ello, la masa restante, mezclarla con un poco más de harina para que quede algo más compacta y ya podéis empezar a decorar vuestro pan. Una vez formados, se dejan reposar un poco más que crezcan un poquito (unos 10 - 15 minutos). Colocarlos sobre papel vegetal en la bandeja del horno para prepararlos.
Una vez listos, se pintan con huevo batido y se meten con el horno bien caliente a 180º, en la bandeja del medio, y se dejan cocer durante unos 20 - 25 minutos aproximadamente. Podéis ir controlando que se queden bien dorados pero comprobando la cocción pinchándolos en el centro para ver si se han cocido bien. 


Se sacan del horno y los pintamos con un almíbar que habremos hecho mezclando un poco sirope de ágave con agua, para que queden brillantes. Y listos!! 

Muy apetecibles como merienda o desayuno, acompañados de un "chocolate" caliente de algarroba.