Pakoras veganas de trigo sarraceno (sin gluten, sin huevo, sin lácteos)

Hola a todos y todas!!
 
Ya es viernes, y hoy quiero dejaros una receta muy sencilla con la que podéis sorprender a familia o amigos este fin de semana. Las pakoras, son una especie de tortitas o buñuelos hindúes, que normalmente se hacen con verduras de todo tipo. Es más, para esta receta, podréis utilizar cualquier verdura que tengáis por casa, por lo que no hace falta que tengas que comprar los ingredientes aposta para poder hacerla. Como os decía, además de verduras, la masa se hace con harina de garbanzo. Hasta aquí la pakora tradicional, pero resulta que tenía un estupendo guiso de lentejas para comer y me faltaba el acompañamiento de cereal para hacer mi plato completo, equilibrado, nutritivo y saludable.

Por eso, y porque hace un frío que pela, aproveché que tenía harina de sarraceno para sacar esta receta. Por si no lo sabéis, el trigo sarraceno es un cereal de invierno muy apropiado para tiempo tan frío como el de estos días, ya que calienta internamente más que otros cereales. También podéis utilizar el trigo sarraceno en grano, dejándolo en remojo unas horas antes en el doble de su volumen de agua, al día siguiente lo escurrís bien, añadís agua nueva y trituráis.
 
En cuanto a las especias, podéis utilizar éstas, otras que os gusten más como curry, nuez moscada... o no utilizar ninguna directamente, aunque yo entonces os recomendaría poner un poco más de sal.
 
Y ahora si, vamos con la receta!
 
Ingredientes (para unas 10 pakoras)
  • 1/2 taza de Harina de trigo sarraceno.
  • Sal marina.
  • 1/2 cucharada de café de cúrcuma.
  • 1 cucharada de café de comino.
  • Un poco de pimienta negra molida.
  • Una pizca de bicarbonato.
  • Agua mineral, la que admita.
  • Verduras diversas, cortadas en trocitos pequeños y finos. En mi caso, zanahoria cortada en kimpira, puerro muy picado, y perejil.
  • Aceite de oliva virgen extra de primera prensión en frío.

 Elaboración (15 minutos; opción horno 25 minutos)
 
1. Picamos y troceamos bien la verdura que vayamos a utilizar.
2. Preparamos la masa de pakoras, mezclando bien la harina con las especias, la sal y el bicarbonato. Vamos añadiendo el agua poco a poco hasta conseguir una masa que no sea muy líquida, pero tampoco demasiado espesa. Veréis que no es necesaria demasiada agua. Dejamos reposar unos minutos.
3. Mientras tanto, ponemos a calentar una sartén con el aceite de oliva. Mezclamos las verduras bien dentro de la masa. Cuando el aceite haya alcanzado su punto de calor, que podemos saber tirando una gotita de la masa y viendo que sube rápidamente hacia arriba, vamos cogiendo con una cuchara sopera parte de la mezcla y dejándola caer en la sartén. Al principio no tocarlas ya que se os quedarán pegadas, pero al minuto aproximadamente, se despegarán y las tendréis listas para dar la vuelta y acabar de dorarlas. Dejarlas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Hacer este proceso hasta que no quede masa.
 
Otra opción, para quién no quiere o no puede comer fritos, es hacerlas al horno. Para esto, sólo tendréis que engrasar una fuente o utilizar un papel vegetal de horno para que no se os peguen. Hornearlas a 170º durante aproximadamente 10 o 15 minutos, o hasta que veáis que se están dorando.
 
 
Y ahora, a disfrutarlas!! Espero vuestras fotos si os animáis a hacerlas!! Podéis etiquetarme en ellas en instagram (@carmen_chimpunkan) o colgarlas en la página de Facebook (https://www.facebook.com/Chimpunkan)

Boniato relleno


 
Hace unos meses viajé a Irlanda con una beca del trabajo. Allí, pude descubrir la rica gastronomía que tienen en ese maravilloso país, y al mismo tiempo, lo poco adecuada para una persona como yo que lleva una alimentación basada en la cocina macrobiótica y energética. El abuso de grasas, carnes y lácteos, no me dejaron probar y disfrutar de muchas recetas de su cocina, por lo que me traje algunas ideas para ir preparando en casa, adaptándolas a mis ingredientes.
 
Esta receta que os traigo hoy es una de ellas! Las patatas rellenas son algo que se suele cocinar por países del norte de Europa y también en Inglaterra e Irlanda, pero debido a que en macrobiótica la patata no se usa por ser una solanácea, la he sustituido por el boniato. Este tubérculo aporta un interesante sabor debido a su dulzura natural, que mezclada con las azukis hacen un plato delicioso, a la vez que muy saludable. Os dejo la receta.

 
 
 
 
 
Ingredientes: (para un boniato de tamaño mediano)

Mezcla para el relleno

  • Un boniato mediano.
  • 50 grs de azukis (puestas en remojo la noche anterior con el alga kombu)
  • Un manojo de Pak Choi (acelga china), o en su defecto acelga, aunque de ésta conviene no abusar
  • Media cebolla
  • Una chirivía
  • Alga kombu.
  • Romero fresco, perejil fresco y pimienta.
  • Sal marina.
(Estos son los ingredientes que yo utilizo pero podéis poner otras verduras que os gusten también)

Preparación:

1. Primero de todo asamos el boniato a 180º durante aproximadamente una hora. Dejamos enfriar.
2. Preparamos las azukis como si fuera un guiso. A mi me gusta cocinarlas en crudo, con el agua, el alga y las verduras, pero si queréis, podéis sofreir antes en un poco de aceite la cebolla o las verduras (excepto la acelga que la añadiremos casi al final de la cocción ya que se cocina muy rápidamente). Yo las pongo con un dedo por encima de agua, el alga kombu del remojo, las verduras, una pizca de sal, y el romero fresco. Las cueco a fuego lento durante unos 45 minutos, hasta que se queden prácticamente sin caldo, ya que no nos interesa en esta receta que queden caldosas. Cuando faltan unos 10 minutos para que acabe la cocción añado las acelgas, siempre controlando el agua para que no se queden sin líquido y se peguen.

3. Mientras se cocinan las azukis, preparo el boniato. Le hago un corte como si quisiera abrirlo por la mitad, pero no muy profundo, lo suficiente para que cuando lo apriete un poco con las manos se abra el solo. Con una cuchara vacio un poco de boniato y reservo.

4. Una vez cocidas las azukis, compruebo que no tienen caldo y las mezclo con el boniato que he sacado. Añado un poquito de aceite de oliva y rectifico de sal o romero. Añado una pizca de pimienta y procedo a rellenar el boniato con esta mezcla. Lo pongo en el horno unos minutos para que coja temperatura. Cuándo este de nuestro gusto, sacamos, espolvoreamos con un poco perejil fresco y listo para disfrutar!