Trufas raw de cacao o arañas dulces para Halloween. Sin gluten y sin azúcares.

Esta noche, noche de Halloween, de brujillas y fantasmas, o víspera del día de difuntos, celebres lo que celebres, es una fecha especial. Y claro, los dulces, en ocasiones especiales, ¡siempre hacen acto de presencia! Pero ya sabéis que esto para mí no es renunciar a comer saludable, por eso os escribo este post. Para dejaros con una receta rápida, saludable, sin gluten, sin lácteos, sin azúcares refinados o procesados, vegana. Vamos, ¡más saludable y nutritiva imposible!.

Así que sin más explicación, y por si os han invitado a una cena de Halloween de esas en las que todo el mundo se curra un plato o tapa especial, os dejo esta receta dulce que podéis hacer en tan solo 10 minutos y que está rica no, ¡lo siguiente!.

Así que venga, que los más retardados no tenéis excusa, ¡todavía llegáis a tiempo!

Que tengáis una maravillosa noche y un bonito día de todos los Santos mañana. Que mezclar tradiciones tampoco es todo lo malo.


Un súper abrazo terrorífico!




Ingredientes: para unas 8 arañas
  • 1 taza de copos de avena triturados
  • 1 cucharada de cacao en polvo puro (también podéis usar algarroba)
  • 6 o 7 dátiles medjool remojados unos minutos antes
  • Espirales de regaliz bio y veganas, sin azúcares.
  • Bolitas dulces o cualquier otra cosa para la decoración (más abajo os doy ideas).

Preparación: 1 minuto mezcla + 5 minutos enfriado + 4 minutos montaje

1. Poner la avena en copos en la batidora o procesador y triturar bien.

2. Añadir el cacao en polvo y los dátiles remojados y sin hueso. Volver a triturar bien para que quede una masa bien integrada.

3. Poner la masa en un recipiente y meter al congelador durante 5 minutos para que endurezca un poco y se pueda trabajar mejor después.

4. Pasado el tiempo, sacar del congelador, formar bolas para hacer el cuerpo, e ir decorando con la regaliz y las bolitas dulces, o con otras cosas que tengáis por casa: podéis poner de ojos semillas de lino, de girasol, trocitos de almendra o avellana, también decorar la mitad del cuerpo con coco rallado, como si fuera el pelillo de la araña... ¡Imaginación al poder!

5. Por último, dejar en el frigorífico hasta la hora de comerlas, que así estarán un poquito más compactas.

Espero que os gusten mucho, mucho.

Brownies veganos y sin gluten

Hoy quiero enseñaros una de las últimas recetas que llevaba tiempo rondándome por la cabeza. Y es que soy una amante del brownie, no puedo evitarlo! Y claro, me propuse además de veganizar la receta, intentar encontrar ingredientes con los que el resultado no tuviera tanta harina ni endulzante procesado. Y la verdad, he de decir que el resultado ha sido fantástico!

No contiene huevo, lácteos, trigo, ni gluten, y está endulzado con dátiles y amasake de arroz, que además de ser un dulce natural y fantástico, tiene muchísimas propiedades. Una verdadera delicia.

Además, no es complicada de realizar, y de verdad que el resultado es espectacular, os va a encantar!

Así que no me enrollo y os comparto la receta del mejor brownie vegano y sin gluten que he probado en mucho tiempo. Espero que os guste! Y si es así, no olvidéis compartir vuestra foto del resultado en mi perfil de Instagram o Facebook, y de compartir esta delicia para que pueda disfrutarla todo el mundo!





Ingredientes (para unas 9 porciones).
  • 150 gr de dátiles triturados (poner primero en remojo unos minutos con un poco de agua caliente para que se trituren mejor).
  • 15 gr de tahini tostado.
  • 25 gr de aceite de coco (si no os gusta el sabor a coco podéis poner más cantidad de tahini).
  • 90 gr de amazake de arroz
  • 40 gr de harina de arroz
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (gasificante)
  • 2 cucharadas soperas de cacao eco en polvo, sin azúcar, o de algarroba (así sale bien con mucho sabor a chocolate, porque a mi me encanta! Pero podéis poner 1 y 1/2 si no lo queréis tan fuerte).

Preparación: (5" de elaboración y entre 20 - 25" de cocción).

1. Tritura bien los dátiles, con una pizca del agua de remojo si ves que todavía están un poco duros. Esto dependerá de la variedad de dátil de que utilices.

2. Precalienta el horno a 180º.

3. En un bol, mezcla bien los dátiles, el tahini, el aceite de coco y el amazake de arroz. Lo mejor es que lo hagas con una cuchara o una espátula, ya que si utilizas una batidora eléctrica se puede quedar todo pegado a las varillas y se complica la cosa.

4. Cuando tengas una masa homogénea, mezcla en un bol la harina de arroz, el cacao (o algarroba) y el polvo de hornear, y ves añadiéndola poco a poco a la mezcla, mientras vas mezclando bien para que se integren todos los ingredientes.

5. Prepara una bandeja para horno con papel de hornear, o engrásala con una pizca de aceite y espolvorea con un poco más de harina de arroz para que no cueste desmoldar después. Yo prefiero utilizar el papel de horno. Vierte la mezcla sobre el molde, y repártela bien. Selecciona un molde donde puedas extender la mezcla bien y que no quede no gruesa, ya que no sube mucho al hornear y es mejor que se quede un brownie finito, de un par de dedos de grosor. Esto es porque llena bastante, ya lo veréis!

6. Pon al horno durante unos 20 o 25 minutos. No es un dulce que quede seco por dentro, ya sabéis que el brownie tiene una textura muy jugosa, por lo que para saber si está hecho si lo pincháis con un palo saldrá un poco húmedo. Lo mejor es que probéis un par de veces, ya que cada horno es un mundo.


Consejos:
* Podéis poner unas nueces picadas también en la mezcla, yo no las pongo porque si recordáis soy alérgica a frutos secos.
* Podéis servirlo acompañado de una bola de helado vegano de vainilla, ya que la combinación es perfecta!.

Espero que lo disfrutéis, le deis un me gusta en las redes y lo compartáis. Gracias!



Torrijas veganas, sin azúcares simples y sin gluten

Pues si amigos y amigas!
 
Estamos en Semana Santa y no quería dejar de compartir con vosotros esta sencilla receta de torrijas veganas (o lo que es lo mismo, sin huevo ni lácteos), sin azúcares refinados, ya que están endulzadas con melaza de arroz, y además con opción sin gluten para aquellos que no podéis con el trigo, la espelta, la avena o el kamut...
 
 
Es tan fácil que no te creerás que estén tan buena! jejeje. No me enrollo más, pero si os decidís a poner en práctica la receta ya sabéis, me encantaría ver vuestras fotos en las redes sociales, a través de la página de Facebook, o en Instagram etiquetándome en ellas con @Carmen_chimpunkan.
 
Que disfrutéis de las fiestas y las vacaciones!  
 
Tiempo: 15 minutos de cocción del preparado de leche de arroz + 15 minutos de elaboración
 
Ingredientes: (no pongo cantidades exactas porque ya sabéis que dependerá de las rebanadas de pan que cortéis)
  • Pan sin gluten, cortado a rebanadas de unos 1 o 2 dedos de espesor aproximadamente, o si te gustan más finas, como prefieras. También podéis hacerlas con pan ecológico de espelta, kamut...
  • Leche de arroz.
  • Corteza de limón ecológico (porque en la piel es dónde se encuentran más tóxicos si no es eco).
  • Canela en rama y/o en polvo.
  • 4 cucharadas soperas de harina de garbanzo.
  • 4 cucharadas soperas de agua (o un poquito más, se verá más adelante).
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír).
  • Melaza de arroz, al gusto, disuelta con un poco de agua caliente para hacerla menos espesa.
 
Preparación:
 
1. Preparar con anterioridad una mezcla de leche de arroz, la corteza de limón y una ramita de canela. Llevar al fuego y dejar cocinar un ratito para que la leche se impregne del sabor (unos 15 minutos es más que suficiente). Si os gusta muy dulce podéis añadir también melaza de arroz, para mí con el dulzor de la leche y el almíbar que pondremos después es suficiente. Reservar y dejar enfriar un poco.
 
2. Cortar el pan elegido en rebanadas, a mi me gusta que queden anchitas, para que luego estén jugosas pero no demasiado blandas. Esto ya va en gustos.
 
3. Hacer el preparado sustituto del huevo para rebozar, mezclando las 4 cucharadas de harina de garbanzo con las 4 cucharadas de agua. Mezclar muy bien, que no queden grumos y adquiera consistencia de huevo batido (si necesitáis añadir un pelín más de agua, hacerlo).
 
4. Una vez todo listo, cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en el preparado de leche de arroz. Si no queréis que se os rompa el pan, no las tengáis mucho tiempo. Darles la vuelta para que empapen por ambos lados. Ir sacándolas, rebozándolas en el preparado de harina de garbanzo, y las freís en aceite de oliva bien caliente. Las vais sacando y dejándolas sobre papel absorbente, para que escurran el exceso de aceite.
 
5. Una vez estén todas fritas, preparáis un almíbar mezclando melaza de arroz, canela en polvo y agua caliente, de manera que la melaza vaya adquiriendo una consistencia más líquida. Verter ese delicioso almíbar por encima de las torrijas y listas para servir.
 
Las torrijas se pueden tomar tanto frías como calientes, aunque yo éstas frías no he llegado a probarlas... Han caído todas en el desayuno!

Banana Bread o pan de plátano, vegano y sin gluten

Hola a todos y todas!
 
Los que me seguís por las redes, concretamente en Instagram y Facebook, vistéis este estupendo pan de plátano (banana bread) que compartí con vosotros el pasado fin de semana. Y es que está tan rico, es tan fácil de hacer, y a la vez es tan saludable, que no puedo esperar ni un minuto más a compartirlo con todos vosotros!
 
Y si, digo saludable, porque a pesar de estar hecho con harinas, de las que ya sabéis que no es bueno abusar, son harinas sin gluten, integrales y ecológicas, o lo que es lo mismo, con todos los nutrientes que este tipo de alimento puede tener ya que no se han sometido al proceso de refinado.
 
Si además de esto, le sumas que no lleva azúcares simples y refinados, no lleva lactosa, ni tampoco huevo, se convierte en una verdadera opción saludable para el desayuno, la merienda, o para llevar a cualquier lado! Y por supuesto, 100% libre de crueldad animal.
 
Así que vamos, anímate a probarlo y a contarme qué te parece! Y si lo haces, acuérdate de compartir y etiquetarme en las fotos con el resultado!
 
Que tengáis un maravilloso inicio de semana!
 

 
Ingredientes:
  • 300 gr de harina sin gluten: 50 gr de harina de arroz, 140 gr trigo sarraceno, 60 quinoa y 40 maicena (yo he utilizado estas medidas pero las puedes combinar a tu gusto o incluso no ponerlas todas).
  • 2 cs de lino molido + 6 cs de agua colmadas.
  • 2 plátanos grandes maduros.
  • 118 ml de aceite de oliva.
  • 1 sobre de gasificante.
  • 175 gr de melaza.
  • Vainilla en polvo.
  • Chips de chocolate al gusto (opcional). También podéis ponerle una cucharada de cacao en polvo a la mezcla de harinas.
Preparación: 15' de elaboración y 40 - 45' de horneado
1.Precalentar horno a 190º
2. Preparar la mezcla de lino y agua, mezclar bien, y dejarla reposar hasta que adquiera consistencia espesa, parecida al huevo. Reservar.
 
3. Aplastar los plátanos con un tenedor. Reservar.
4. Batir la mezcla de lino reposada unos 10 minutos con la melaza. Añadir el aceite y la vainilla y batir de nuevo.
5. Mezclar las harinas con el gasificante. Tamizar e ir añadiendo a la mezcla anterior. Veréis que queda espesa, pero no os preocupéis, debe quedar así (recordar que es un "bread" (pan) no un bizcocho).
6. Añadir los plátanos y batir bien, hasta que quede una masa suave.
7. Por último, añadir los chips de chocolate y mezclar bien.
8. Verter la mezcla en un molde tipo plum cake, engrasado con un poco de aceite para que no se pegue, y decorar con unos chips más. Yo además he puesto unas rodajas de plátano deshidratado que tenía.
9. Meter al horno y cocer durante aproximadamente unos 45 minutos, o hasta que esté dorado por arriba y bien cocido por dentro (pinchar con un palillo para saber si está hecho por dentro).

A disfrutar!!

Tiramisú vegano y sin gluten

La receta que os traigo hoy es una de mis favoritas, no sólo porque es una de esas que se hacen en poco tiempo, sino porque además, este Tiramisú está especialmente bueno! Nada que envidiar a la receta original, que aporta muchísima grasa animal por el queso mascarpone con el que se hace. Por eso, esta receta es completamente apta para personas intolerantes a la lactosa, con alergia a la proteína de la vaca o que simplemente ha decidido desterrar los lácteos de su dieta por la cantidad de problemas que provocan en nuestro organismo. Pero si además eres de esas personas que estás cuidando tu alimentación, quieres comer más equilibradamente, y buscas recetas de postres saludables y libres de crueldad animal, ésta receta te va a encantar.
 
 

 
 
Si también eres una persona con celiaquía o intolerante al gluten, esta receta también es adecuada para ti. Y la vas a disfrutar un montón! Y si además, has decidido desterrar de tu vida el azúcar blanco o cualquier tipo de edulcorante sintético, que aunque no aportan calorías son igual de perjudiciales, esta también es tu receta! He transformado este maravilloso postre en un tiramisú vegano, sin huevo, sin lácteos, sin gluten y sin azucares simples o edulcorantes. Así que vamos, tienes que animarte a probarla!! Y sobre todo, tengo especial interés en que la pruebe mi querida Esther Tejedor, que me consta que es una especialista en tiramisú (tu opinión será fundamental para saber si debo hacer alguna modificación en la receta! jeje).
 
 
 
 
 
Espero vuestros comentarios, aquí en el blog, y vuestras opiniones y fotos de la receta a través de mi página de Facebook o en Instagram etiquetándome en ellas con el hasta @Carmen_chimpunkan.
 
Un abrazo!
 
Tiempo de elaboración: 10 minutos + tiempo de reposo (recomendado 6 horas)
 
 
Ingredientes (para un molde de unos 20x20 cms)
 
Para el "mascarpone":
  • Un yogur de soja sin azúcares añadidos (500 ml).
  • Vainilla en polvo.
  • Melaza de arroz (al gusto).
Para el bizcocho:
  • Soletillas sin gluten (podéis utilizar una marca que conozcáis, yo los compro en una panadería que me los hacen sin productos animales ni azúcares simples).
  • Ó también podéis utilizar restos de algún bizcocho que tengáis hecho.
Para mojar el bizcocho:
  • 3 tazas (de 200 ml) de café normal o descafeinado.
  • Ó 3 tazas de café de cereales.
  • Un chorrito de ron o esencia de ron.
Para decorar:
  • Cacao en polvo puro, sin azúcar ni gluten.
 
 
Preparación (más rápido imposible!)
 
1. Primero de todo, cogemos el yogur de soja, lo ponemos en un saquito o tela doble de escurrir (pueden servir las que venden para hacer leches vegetales, tofu, o para las papillas de niños), y lo dejamos escurrir para que vaya soltando el líquido. Cuanto más tiempo tengáis para escurrirlo mejor.
2. Preparamos el café para que vaya enfriándose un poco, si no al mojar las soletillas se nos romperán.
3. Mientras se va enfriando el café, mezclamos el yogur escurrido con la melaza de arroz y la vainilla en polvo. Vamos probando hasta dar con nuestro punto de dulzor adecuado. Reservamos.
4. Vamos con el montaje! Se van poniendo las soletillas en la base del molde elegido, intentando que no queden muchos huecos (podéis cortar o romper algún trozo para que ajuste mejor). Una vez puestas, se van bañando con la mezcla de café y ron, hasta que veáis que han absorbido todo el líquido y han quedado bien empapadas. Entonces, pasamos a poner una capa de nuestro "mascarpone", cubriendo bien las soletillas pero sin que quede muy gruesa (un dedo de espesor para mi es lo adecuado, aunque hay personas que les gusta más cantidad de crema que de bizcocho). Después de esto, continuáis de la misma manera haciendo otra capa más, primero soletillas, las empapamos del café y cubrimos con la crema. Para que quede bien, no os recomiendo hacer más de tres capas, si no queda demasiado pesado. Para mí dos capas son suficientes. La última capa que pongamos siempre será de mascarpone.  
5. Ahora, lo mejor es dejarlo reposar en nevera, un mínimo de 6 horas sería lo ideal. De verdad que merece la pena la espera porque los sabores se integran mucho mejor. Yo lo hago por la noche y así al día siguiente lo tengo listo ya.
6. Por último, antes de servir, espolvoreamos por encima con el cacao en polvo, que ya le aporta el toque 10 a este magnífico postre. Y a disfrutar!!
 
 
 

Panettone de espelta, sin lácteos y sin azúcares refinados

Hoy quiero compartir con vosotros y vosotras esta receta que preparé para Fin de Año. Lo único que puedo deciros sobre este panettone es que salió espectacular!
 
Me quedo con ganas de repetirlo, porque su sabor ha sido especial. Y la sensación de saber que estás comiéndote un panettone sin lácteos, sin grasas perjudiciales y sin azúcares refinados, es todavía mejor!
 
Pero bueno, ahora no es momento de repetir, ya que en los últimos días de estas fiestas toca ponerse manos a la obra con el Roscón de Reyes. Esta receta es del año pasado, y salió espectacular! Aunque últimamente he notado que no tolero muy bien el gluten, por lo que este año intentaré ponerme con una versión sin gluten.
 
Y bueno, volviendo a la receta de hoy, ya sabéis que el panettone es una especie de bollo italiano, que se come mucho en estas fiestas y en algunas regiones es típico la noche de Fin de Año. Podéis encontrar muchas versiones, pero a mi en particular la que más me gusta es la que va rellena de pepitas de chocolate y pasas. Vosotros podéis probar y experimentar con lo que más os guste: frutos secos, fruta escarchada... aunque ésta sería conveniente que la prepararais vosotros mismos, ya que la que venden está repleta de azúcar blanca (así de paso aprovecháis para decorar vuestro Roscón de Reyes).
 
La receta base, es muy parecida a la que utilizo también en otros bollos, cambiando alguna cantidad y añadiendo algún que otro ingrediente. Esta vez, para el amasado, he utilizado la panificadora, y la verdad es que es comodísimo! En ella se hacen las dos primeras levaduras y la verdad es que el resultado queda súper esponjoso. De todas formas, os dejo en la receta la dos formas de hacerlo, con o son panificadora. Y aquí la tenéis!
 
Ingredientes                                                                                              
  • 150 gr de melaza de arroz.
  • 75 gr de leche de arroz.
  • 50 gr de aceite.
  • Zumo de media naranja.
  • 1 cucharada sopera de agua de azahar.
  • 1 huevo ecológico o sustituto vegano (compota de manzana o una cs de lino molido con agua).
  • 25 gr de levadura fresca de panadería.
  • 425 gr de harina semi-integral de espelta.
  • Vainilla en polvo.
  • Una pizca de sal.
  • Pepitas de chocolate bio.
  • Pasas.
*Opcional: el molde de papel específico para panettone, ya que es mucho mejor para conseguir la forma. El mío lo hice en plan casero!


Coste: 5,50 €
 
 
Elaboración: 20' de cocción, más unas 3 horas entre leudados.
 
 
Con panificadora:
1. Ponemos primero todos los ingredientes sólidos en la cubeta, seguidos de los líquidos a excepción de la levadura y la leche de arroz, que añadiremos al final de la siguiente manera: templar la leche de arroz, pero un poquito sólo! (que no llegue a calentarse demasiado o nos destrozará los fermentos de la levadura), y en ella diluimos la levadura fresca con ayuda de una cucharita. Una vez quede bien diluida, la incorporamos a la cubeta y encendemos la panificadora en un programa de pan de leche o mantequilla. En mi panificadora, este programa consta de un precalentamiento de los ingredientes durante unos 20 minutos, y luego realizada un primer amasado con su primera levadura, un segundo amasado, dónde incluimos las pasas y los chips de chocolate (sin miedo! que luego el panettone crece mucho y nos quedamos cortos!) y que también tiene su segunda levadura. En este momento es cuando yo saco la masa, ya que ahora vendría un leve amasado para sacar el aire y lo preparara ya con una tercera levadura para acabar cociéndolo.
 
2. Yo saco la masa, la preparo en el molde para panettone, y la dejo sobre un lugar caliente (como el radiador) para que haga esa tercera levadura ya fuera de la panificadora y coja la forma típica del panettone. Mientras ir poniendo el horno a 170º con calor arriba y abajo.
 
3. Veréis que en unos 15 o 20 minutos la masa ha crecido un montón, y será el momento de pintarla con un poco huevo batido o concentrado de manzana y hornearla a 170º durante unos 25 minutos. Es bueno que comprobéis la cocción, observando que no se os queme por encima y pinchando para saber cómo va de cocido por dentro. Cuando salga el palo limpio es que estará cocido del todo.
 
4. Inmediatamente después de sacarlo, aprovechando que aún está caliente, lo pintamos con una mezcla de melaza de arroz y un poco de agua templada, para que quede brillante.
 
Y esperar a que se enfríe para hincarle el diente!! Esto puede resultar lo más complicado de la receta! ;)
 
Sin panificadora:
Simplemente, vamos mezclando en un bol los ingredientes líquidos en primer lugar: el huevo, el aceite, el sirope, el zumo y el agua de azahar. Batimos todo bien para que quede bien mezclado. Añadimos la leche de arroz templada con la levadura y volvemos a mezclar.
Ponemos la pizca de sal en la harina, la vainilla, y vamos añadiéndola a la mezcla, primero la mitad y comenzamos a amasar y después añadimos la restante. Se tiene que amasar muy bien y durante un largo rato, ya que es una masa que debe quedar muy sobada. Dejamos reposar durante una hora aproximadamente en un lugar muy cálido.
Cuando dobe o triplique el volumen, amasamos para sacar el aire, añadimos las pasas y chips de chocolate, y dejamos reposar durante una o dos horas, el tiempo que necesite para triplicar su volumen.
Después de este paso, procederemos de la misma forma que en el paso 2 anterior.
 
 
Cómo veís, no es complicada, sólo que si lleva algo de tiempo en su preparación. Pero de verdad, que el resultado merece la pena! Ya me contaréis.
 
Os deseo un feliz fin de fiestas, y que si habéis sido buenos y buenas, los Reyes Magos os traigan toda la magia y deseos que hayáis pedido!
 

 
 
 

Cupcakes de calabaza



Como no, uno de los primeros vegetales que me vienen a la cabeza cuando oigo la palabra otoño es... CALABAZA!!! Asi, en mayúsculas, porque mira que me gustan y me encantan! Y aunque no soy muy fanática de la fiesta de Halloween, si que me gusta preparar para estas fechas algunas recetas con este fantástico ingrediente.
Así que hoy os dejo esta receta deliciosa, que para los mañosos en repostería y seguidores de detalles macabros en estos días, puede ser perfecta para servir como base a una terrorífica decoración.

 
 
Ingredientes (para 12 cupcakes)
  • 200 gr de harina semintegral de espelta.
  • 1 y ½ cucharadita de levadura química.
  • ¼ de cucharadita de jengibre en polvo.
  • 2 cucharaditas de canela.
  • 180 ml de puré de calabaza (lo podemos hacer asando al horno la calabaza para que saque todo su dulzor).
  • 3 huevos eco (de gallina feliz).
  • 100 ml de aceite de oliva primera prensión en frío.
  • 160 gr de melaza de arroz.
Elaboración (10” para la mezcla y 20” de cocción)
1. Precalentar el horno a 170º grados.
2. Ponemos los ingredientes líquidos en un bol (huevos, melaza de arroz y aceite) y batimos bien. Añadimos el puré de calabaza y seguimos batiendo hasta que la mezcla quede homogénea. Ponemos la canela y el jengibre.
3. Tamizamos la harina junto a la levadura química y la vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior mientras seguimos batiendo.
4. Una vez lista la mezcla, preparamos las cápsulas para magdalenas en un molde específico (es aconsejable ya que si no pueden deformarse en el papel y no quedar bien), y vamos rellenándolas hasta ¾ partes de su capacidad con la ayuda de una cuchara o manga pastelera.
 
5. Horneamos durante unos 20 o 25 minutos, hasta que al pincharlas salga el palillo limpio.
6. Las dejamos enfriar sobre una rejilla, antes de probarlas. Siiii!!! Hay que esperar!!! y os lo digo por experiencia, no sabéis lo indigestas que pueden ser si las comes recién salidas del horno....

 
7. Por último, la decoración final. Si alguien se anima a hacerla, que pase la foto!!
Que paséis una buen festividad de Todos los Santos y/o una espeluznante noche de Halloween!!



Coca de Gofio canario

La receta de hoy, para mí, es simplemente deliciosa. El ingrediente base es la harina de gofio, que para quién no la conozca, es una harina que se consume muchísimo en esas maravillosas islas que tenemos el placer de tener en nuestro país: las Canarias. Y ¿por qué es tan deliciosa para mí? Pues porque el olor que simplemente desprende al abrir el paquete, ya me transporta a esos momentos tan buenos que he vivido con mi familia palmera.
Volviendo al gofio, saber que hay distintas variedades, ya que se hace de diferentes cereales (trigo, maíz, espelta, multicereales...) pero con la característica común de que son tostados, lo que hace que
Gofio Eco, marca la Piña
adquiera un sabor fantástico! Se utilizan para diversas recetas, yo incluso alguna mañana que tengo prisa, la utilizo para mi crema de desayuno, por lo que haceros con un paquete que le sacaréis buen provecho! 

Concretamente, a mi la variedad que más me gusta es la de maíz, además de que últimamente he tenido que abandonar el gluten, así que me viene estupendo. Por eso, la receta de hoy está hecha con este tipo de harina, con la particularidad de que una de las principales harineras que produce gofio, ahora también lo distribuye ecológico. Ya sabéis, dos veces bueno! 

Sin más, os dejo con la receta, y en esta ocasión se la dedico a Paula, del estupendo blog Vayamos al grano, por su infinita paciencia y con la que aprendo y me nutro de tantas recetas y pensamientos. Y por supuesto, a mi familia canaria! Espero que os guste!

Coca en molde redondo




Ingredientes:
  • 3 vasos o medidas de gofio de maíz.
  • 2 vasos o medidas de melaza de arroz.
  • 1 vaso o medida de aceite de oliva virgen extra.
  • 3 huevos de gallina feliz o equivalente con semillas de lino (3 cucharadas de lino molido + 9 de agua, dejando reposar unos minutos hasta que adquiera la consistencia parecida a la del huevo). Otra opción super interesante es poner plátano triturado, porque además, el sabor del gofio y el plátano es espectacular (los canarios son muy listos!). Con uno o uno y medio para la receta sería suficiente, aunque la coca subirá menos. 
  • Un yogur de soja o de otro tipo, en mi caso, utilicé uno de la marca Vitariz de vainilla, sin azúcar. 
  • Ralladura de limón.
  • 1 sobre y medio de gasificante para repostería. 

Preparación: 10" de elaboración + 30" de cocción

1. Precalentamos el horno a 170º. Preparamos la bandeja para la coca con papel vegetal, y evitar que se nos pegue. No conviene un recipiente muy hondo, ya que es un tipo de harina que no levanta mucho. Tenerlo en cuenta!
2. Ponemos los ingredientes líquidos en un bol (melaza, lino o huevo, aceite y yogur) y vamos batiendo hasta que queden bien mezclados. Añadimos la ralladura de limón. 
3. Mezclamos la levadura de repostería con la harina tamizada y vamos incorporando poco a poco a la mezcla anterior, mientras batimos para que vaya formándose una deliciosa masa (ya veréis lo bien que huele!). Si la mezcla quedara muy espesa, que a veces ocurre con este tipo de harina, podéis añadir un poco de bebida vegetal. La idea es que quede una masa como la de bizcocho. 
4. Volcamos la mezcla en el molde y ponemos al horno durante aproximadamente 30 minutos, echando un vistazo de vez en cuando para que no se queme. 
5. Sacamos, dejamos enfriar y a disfrutar!

A continuación os muestro varias formas de acompañarlo, aunque sólo también queda perfecto.

Un trocito dispuesto a ser servido con base de
melaza de arroz y natillas de bebida de arroz

Roscón de Reyes

Tal día como hoy, y sin más presentación, os dejo mi receta del roscón de Reyes!. Y como siempre, sin lácteos, sin azúcar, y con opción sin huevo. Esta tarde y mañana me toca disfrutarla. Y si habéis sido buenos... algo encontraréis debajo del árbol! ;)
 
Ingredientes (para un roscón de buenas dimensiones)
  • 80 gr de sirope de ágave o melaza de arroz.
  • Ralladura de un limón y una naranja (ecológicos, que la piel de los cítricos es la que se expone a todos los tóxicos...)
  • 130 gr de leche vegetal (yo utilizo de arroz).
  • 70 gr de aceite de oliva.
  • 2 huevos de gallina feliz o su opción vegana (lino con agua, harina de garbanzo...).
  • 30 gr de levadura fresca.
  • 30 gr de agua de azahar o zumo de naranja.
  • 500 gr de harina, yo pongo mitad de trigo Manitoba (es como harina de fuerza) y mitad de harina semi-integral de espelta.
  • Una pizca de sal.
Preparación:
 
1. Mezclar las ralladuras, el sirope, la leche vegetal y el aceite. Añadir los huevos o el sustituto, el agua de azahar y la levadura diluida en ésta última algo templada. Batir todo bien.
 
2. Echar una pizca de sal en la harina e ir incorporando poco a poco a la mezcla anterior, amasando bien. Veréis que es una masa muy pegajosa, por lo que no tenéis que amasarla mucho, sólo hasta que veáis que adquiere buena consistencia. Dejarla reposar en un bol, en un sitio bastante cálido, cubierto con un par de paños. Hasta que doble su volumen (alrededor de media hora si hace temperatura alta).

3. Preparar una bandeja de horno con papel vegetal. Ahora, antes de sacar la masa, os llenáis las manos de aceite de oliva para que no se os pegue la masa y la sacáis del bol, quitándole el aire y dándole la forma de roscón (recordar que es una masa que no se trabaja muy bien).

4. Decorar el roscón al gusto, yo pongo jengibre confitado, papaya deshidratada y pasas, pero también podéis añadir almendra laminada, sésamo tostado... Lo que se os ocurra! Dejamos reposar de nuevo al calor.

5. Una vez transcurrido el segundo levado, pinceláis con huevo batido o una mezcla de zumo de manzana y melaza de arroz, y horneáis a 180º durante 25 minutos aproximadamente.
 
Que lo disfrutéis! A mi me encanta acompañado de una buena taza de algarroba calentita, como si fuera chocolate. :)

Turrón de algarroba

Bueno, la receta que os propongo hoy es éxito garantizado! Siempre que la hago en casa y tengo invitados, me toca volver a preparar ya que me dejan sin mi "turrón macrobiótico", como solemos llamarlo.
 
Además, este "turrón" viene muy bien para aquellas personas que tienen alergias a frutos secos (como yo) y que por eso no suelen encontrar alternativas a dulces navideños que puedan ser de ingredientes de calidad (todos llevan almendra...). Lo mejor es la facilidad con la que se hace y el poco tiempo que lleva prepararla, lo que sorprende que finalmente tenga ese sabor tan rico. De verdad, animaos a hacer la receta que os va a encantar!


Ingredientes (para una tableta)
  • 1 taza de cereal hinchado (yo suelo utilizar el Kamut de la marca Celnat, que viene endulzado con melaza de arroz, pero también podéis hacerlo con quinoa hinchada, arroz, o cualquier otro cereal que encontréis).
  • 1/4 de taza de sésamo.
  • 1/2 taza de coco rallado (opcional).
  • 4 cucharadas soperas de melaza de arroz.
  • 2 cucharadas soperas de crema de algarroba (si es casera mejor).
  • 1 cucharada sopera de tahini.
 
Preparación:
 
1. Lavar, escurrir y tostar las semillas de sésamo hasta que se hinchen. Mezclar el sésamo, el coco si ponéis y el cereal hinchado.
 
2. Calentar la melaza en una sartén profunda, tipo wok, dejar que hierva un minuto, y a continuación añadir la cucharada de tahini. Ir mezclando bien y, enseguida, añadir la crema de algarroba, removiendo continuamente para que se disuelva todo. Rápidamente, añadir el resto de ingredientes y mezclar bien con el fuego ya apagado.
 
3. Verter la mezcla en un molde rectangular, forrado previamente en papel vegetal para que no cuesta desmoldar después. Aplastar bien la mezcla y repartirla uniformemente por todo el molde, para que quede lo más compacta posible.
 
4. Dejar enfriar para que solidifique.
 
 
Otras ideas para que mezcléis: sustituir la media taza de coco por avellanas o nueces, o poner media taza de cereal hinchado y otra media de alguna semilla como pipas de girasol o calabaza. Os invito a experimentar! y que luego me contéis resultados ;)
 

Galletas de especias

Hola a todo el mundo! ¿qué tal van estas fiestas?. Yo personalmente disfrutando mucho, de amigos, familia, cocina... pero con poco tiempo para compartir por aquí varias cosas que he ido preparando para acompañar estas fechas con algún dulce sin azúcar, lácteos ni huevos.

Así que hoy os quiero dejar una receta muy sencilla, que a mi me encanta preparar en Navidad porque su sabor ayuda a calentar internamente debido a las especias que llevan. Son galletas de jengibre y canela, que es la mezcla que más me gusta a mi, pero también se pueden añadir otras que os gusten. Lo  mejor, es que podéis prepararlas en familia, con niños pequeños si hay en casa, y cortarlas con diversas formas o decorarlas si sois manitas! Al final, conseguiréis un dulce sano, equilibrado, y que podéis tomar en desayunos, meriendas, sobremesas... Pero con moderación ¿eh?, que con esta receta os salen un montón de galletas!

Ingredientes:
- 100 ml de aceite de oliva.
- 100 ml de leche de arroz, o de almendra, o cualquier otra.
- 1 huevo de gallina feliz o su sustituto vegano (1 cs de lino molido mezclado con 2 cs de agua).
- 100 gr de melaza de arroz.
- 400 o 450 gr de harina integral / SIN GLUTEN: mezclar harina de arroz, trigo sarraceno y maicena.
- 1 cucharadita de impulsor o bicarbonato.
- Un pellizco de sal.
- Dos cucharaditas de canela molida y otras dos de jengibre en polvo ( pero también podéis añadir clavo, nuez moscada, pimienta, vainilla... dependerá de si podéis permitiros tomar más especias o no).
- Jengibre confitado* (opcional)

Preparación:


1. Mezclamos por un lado los ingredientes secos: la harina (poner primero 400 gr y reservar algo más por si tenéis que ir añadiendo después al amasar), el impulsor, la sal y las especias; por el otro, los líquidos: aceite, leche vegetal, el huevo y la melaza. Batimos estos últimos bien hasta que quede todo bien mezclado y, a continuación, vamos incorporando los ingredientes secos poco a poco. Mientras vamos amasando (yo primero me ayudo con una cuchara, y continúo luego con las manos). La masa que debe quedar es muy manejable y se obtiene con bastante facilidad. Si lo veis necesario, incorporar algo más de harina para que quede una masa perfecta. Y si la mezcla es sin gluten, ir añadiendo poco a poco hasta que consigáis una mezcla que se pueda estirar sin romperse.


2. Una vez lista, la dejáis reposar unos 10 minutos en un sitio fresco. Al pasar el tiempo, la estiramos con un rodillo en una superficie enharinada para que no se pegue y ya pasamos a cortarla con diversos moldes (yo esta vez he utilizado un montón que tenía por estrenar!). Vamos colocando las figuras en las bandejas del horno, sobre papel vegetal, y horneamos a 180º en modo aire, durante aproximadamente unos 10 minutos, dependiendo del tamaño de las galletas.

3. Cuando estén bien cocidas, dejarlas enfriar en una superficie y guardarlas después en una lata o caja de galletas. Aguantan bastante tiempo!


* Si queréis incorporar jengibre confitado, lo picáis en trocitos pequeños y lo incorporáis a la masa para que se mezcle bien. Recordar que es mejor que utilicéis uno de calidad, ya que la mayoría llevan azúcar. La verdad es que aporta un sabor delicioso a estas galletas.

Si os ha parecido buena la receta, animaos a probarla, darle un me gusta en las redes sociales y compartirla para que la disfrute más gente!! Feliz Navidad!!




Mantecados de aceite de oliva (made in Yecla)

Buenos y fríos días!

En este puente de Diciembre en Yecla (una ciudad del norte de la provincia de Murcia y que mucha gente no sabe muy bien donde ubicar.. jeje), celebramos nuestras fiestas patronales. Y como bien sabéis, toda fiesta popular, de folclore, o llámala cómo quieras, siempre va unida a esa rica gastronomía característica de una zona. Anteriormente, os presente un dulce típico del mes de febrero, que ya decían las abuelas que curaba el dolor de garganta, por lo que si es sabiduría popular y ancestral, tendréis que probar... Era el Pan Bendito de San Blas por si os animáis o queréis curaros esos males invernales.

Bueno, pues volviendo a esa gastronomía típica de fiestas y tradiciones, hoy os dejo una sencilla de receta de mantecados de aceite de oliva. Sí, sí... Cómo lo leéis! Sin esa manteca animal que tan perjudicial es y que además los convierte en una deliciosa opción 100 % vegana para aquellos/as que no consumen derivados de los animales. Tampoco llevan ni lácteos, ni azúcar refinada.

Aunque es una opción muy saludable por llevar aceite de oliva de calidad, recordar que no debéis daros el gran atracón! Que luego os ponéis malos de tanto comer y para eso no hay pan bendito que lo cure...!

Espero que os animéis a probarlos ya que para las próximas fiestas navideñas que se acercan también son una deliciosa opción.

Ingredientes (para aproximadamente 35 unidades)
  • 250 ml de Aceite de oliva virgen extra de primera prensión en frío.
  • Corteza y ralladura de naranja y limón.
  • Melaza de arroz.
  • 2 cucharadas de postre de canela (opcional).
  • Sésamo, almendra, piñones... para decorar.
  • Harina la que admita. Podéis utilizar diversas, incluso mezclar algunas, yo por ejemplo esta vez he puesto una parte de harina de trigo manitoba (que es una harina de fuerza) y de espelta integral.
Preparación (20 - 25 minutos)

1. Primero de todo, ponemos el aceite de oliva a calentar con un trozo de corteza de naranja y otro de corteza de limón, a fuego muy suave para que lo haga poco a poco y no se llegue a quemar. Cuando veamos que va perdiendo su densidad natural y empieza a estar más líquido, apartamos del fuego y dejamos enfriar.
2. Cuando ya esté a temperatura buena, retiramos las cortezas, añadimos la melaza al gusto (yo pondría aproximadamente unos 125 ml y salen bien dulces para mi) y la mezclamos bien con el aceite hasta que quede todo bien ligado. Incorporamos las ralladuras de naranja y limón, y si queréis la canela también (para mí les da un toque especial, aunque yo siempre pongo sólo en la mitad de la masa para tener más variedad).
3. Ahora es el momento de incorporar la harina poco a poco, mientras vamos amasando, ya que tendréis que ir poniendo la que admita la masa. Es una masa que queda algo arenosa, pero no pegajosa, por lo que se puede trabajar bien. Una vez esté lista (controlar que no quede muy aceitosa), vais cogiendo pegotes y le vais dando forma con vuestras manos, apretándolos para que queden más compactos. Los colocáis en una bandeja de horno con papel vegetal. Antes de hornear, podéis decorarlos con sésamo, la almendra troceada o laminada, o cualquier cosa que se os ocurra.
4. Ponemos en el horno precalentado previamente, a 180º, durante unos 10 - 15 minutos. No los horneéis demasiado que se pueden quedar con una textura un poco más crujiente al llevar la melaza.
5. Sacar y dejar enfriar antes de moverlos porque se pueden romper.

Podéis degustarlos con otro de nuestros dulces típicos, los Libricos, que son unas obleas con miel, así de simples pero deliciosas. Mi próxima idea es hacerlos con melaza... ;)


Tortitas o pancakes de amasake (sin leche, sin huevo, sin azúcar)


Hoy quiero dejaros en el blog esta magnífica receta de pancakes o tortitas, de la Seishoku Macrobiotic Association. Es una receta macrobiótica y vegana, ya que no utiliza ningún alimento derivado de animales y la base es el amasake que tiene muchas propiedades y es muy utilizado en la dieta macrobiótica. También es ideal para las personas que presentan alergias o intolerancias al huevo, el azúcar o los lácteos, o que simplemente no quieren tomarlos.  La receta os la dejo traducida del inglés y con las variaciones que yo he hecho. Es un estupendo desayuno o merienda para tomar en un día especial o para darnos un rico y dulce capricho.
Que las disfrutéis!

Ingredientes: (para 6 tortitas)
- 150 g de harina de arroz o espelta integral
- 200 ml de Amazake de mijo (yo puse de arroz)
- 100 ml de agua (yo puse leche de arroz, para darle más dulzor)
- 5 cucharadas de pasas (yo puse dos solamente, y para mi gusto estaba bien así)
- Una cucharadita de sal marina sin refinar
- Aceite de oliva virgen extra
- Melaza de arroz o algún sirope

Preparación: (unos 15 - 20 minutos)

1. Mezclamos el amasake con el agua o leche de arroz.

2. En un bol, ponemos la anterior mezcla junto con las pasas, la sal y la harina, poco a poco, para ir mezclándolo todo bien hasta conseguir una pasta espesa.

3. Calentamos una sartén que no se pegue, pintamos con un poco de aceite de oliva y ponemos 1/6 de la mezcla para que salgan seis tortitas. Se extienden y dan forma en la sartén, a fuego medio, y cuando se despeguen (en un par de minutos) podemos darles la vuelta (yo no los hice muy gruesas para que cocieran bien por dentro también). Os recomiendo pincelar la sartén con un poco aceite cada vez que pongáis una tortita nueva.
 
 
4. Para servir podéis poner un poco de melaza de arroz, sirope, crema de algarroba o alguna compota o mermelada casera por encima.
 

Kanelbullar - Dulce típico sueco

 
 
La receta que os traigo hoy es de un dulce que me enamoró hace unos veranos cuando tuve la oportunidad de viajar a Estocolmo. En ese viaje no podría deciros la cantidad de estos dulces que pude llegar a comerme, eso si, todos hechos con mucha azúcar, lácteos, mantequilla... Por eso, llevaba tiempo detrás de poder hacer esta receta de una manera saludable, y aquí tenéis el resultado!

Está bastante conseguida, ya que el ingrediente principal es el que le da ese sabor tan rico y específico... Como bien indica su propio nombre, Kanel - buller, no hay que saber mucho sueco para deducir que es un dulce que tiene como base la canela!.

Así que no te hagas más el sueco (o la sueca) y prueba esta receta, porque te va a encantar! Ya me diréis qué os parece.
  
Ingredientes: (para unos 20 rollos)

  • 200 g de harina integral de espelta.
  • 100 g de harina de trigo manitoba (es como si fuera harina de fuerza, pero si no encontráis podéis ponerla toda integral).
  • 30 ml de leche de arroz o vegetal.
  • 90 g de sirope de ágave o melaza de arroz.
  • 1 huevo de gallina feliz o el sustituto equivalente con lino triturado y agua.
  • Una pizca de sal.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 30 ml de agua tibia.
  • 60 ml de aceite de oliva o girasol ecológicos

Para el relleno: melaza de arroz y canela (en cantidad!)

Preparación: 

1. Vamos a empezar amasando! Ponemos la mezcla de harinas en un bol. Hacemos un agujero en el centro y añadimos la leche de arroz o vegetal, el sirope, el huevo y la pizca de sal. Diluimos la levadura fresca en el agua templada y añadimos también a la mezcla anterior. Comenzamos a amasarlo todo junto mientras vamos añadiendo el aceite poco a poco. Tenemos que conseguir que quede una masa manejable, elástica y que no se peque a las manos. Quizás tengáis que añadir algo más de harina o líquido (las masas muchas veces admiten más o menos), así que si es líquido mejor que pongáis un poco más de aceite de buena calidad. Una vez tengamos una bola suave de masa, dejamos reposar en lugar cálido durante aproximadamente 30 minutos o hasta que haya doblado su volumen. Crece mucho!

2. Cuando volvamos y veamos que tenemos una super bola de masa el doble de grande que la anterior, ya podemos empezar a darle forma. Dividimos la masa en dos, enharinamos un poco la superficie dónde queramos extenderla, y con la ayuda de un rodillo vamos aplanando y haciendo una forma de rectángulo con una de ellas. Una vez bien extendida, la vamos a pintar como si fuera una tostada con la melaza, yo lo hago con la ayuda de un cuchillo. Debe quedar bien cubierta pero bien extendida también. Y después, toca la lluvia de canela! Es verdad que lleva bastante cantidad, así que poner sin miedo, aunque también dependerá de vuestro gusto... Los originales, saben muchísimo a canela! En la foto que os pongo podéis ver la que yo pongo. Aquí, también podéis añadir más cosas, como almendra laminada, o incluso, hacer la mezcla de otra cosa. La de crema de algarroba está de morirse (os podéis imaginar) y también con mermeladas o confituras caseras con frutos rojos o fresa salen muy ricos.

3. Bien, después de esto, pasamos a enrollar la masa por la parte más larga, hasta conseguir hacer un rulo. Es mejor que no lo apretéis. Preparamos una bandeja de horno forrada de papel vegetal, y con un cuchillo bien afilado, vamos cortando el rollo. Podéis hacerlo de dos formas, o con el corte rodado que se aplica a las verduras también (para dar esa forma de triángulos) o también simplemente cortarlos rectos para que queden como rollitos y luego ponerlos sobre papel de magdalena. Vais cortando y poniendo en la bandeja, bien separados, ya que luego crecen bastante.
Hacemos lo mismo con la otra masa que quedaba y dejamos reposar unos 20 minutos más para que vuelva a crecer la masa.


4. Cuándo volváis y veáis que ya han subido bastante, los pintáis con un poco de huevo o zumo de manzana (también podéis espolvorear con sésamo tostado), y horneáis a 180º durante unos 15 minutos, aproximadamente, o hasta que se doren al gusto.


 
5. Dejar enfriar antes de probar, que os pueden sentar mal! Aunque con ese olor que inunda la casa sé que es difícil... jejeje.

Acompañados de un té kukicha, para mi, es una merienda perfecta!

Espero que os gusten.




Merienda de domingo: horchata y fartons caseros (Sin azúcar, sin lácteos)

Este post de hoy quiero dedicárselo a la ciudad que me tiene en acogida durante este curso escolar por motivos de trabajo, Valencia. Una ciudad estupenda, con gente más estupenda todavía! He tenido la suerte de conocer muchas personas, siempre amables y dispuestas a ayudarte, entregadas, simpáticas, y que me han enseñado muchas cosas.
Y si además, hablamos de cocina macrobiótica, he podido aprender muchísimo aquí, no sólo por la diversidad de centros especializados o la gran cantidad de cursos que se imparten con grandes profesionales dedicados a la macro, sino sobre todo por haber tenido la suerte de haberme encontrado con personas maravillosas: como Sonia Gramaje, que tan buenos consejos me da siempre; Fani (del Bio Restaurante Tarta de Zanahoria) que también me cuida cada vez que voy a verla y me siento como en casa; mi compañera del grupo de facebook del Templo de las Luciérnagas Remei, que tuvimos la suerte de poder conocernos en persona hace muy poquito, y otras compañeras de cursos, como Mª José, Begoña, y muchas otras más!. Además de mis alumnos y compañeros de trabajo que son todos estupendos!!
Y bueno, que como el fin de curso ya se acerca, y estoy parece que va sonando a despedida, después de estar todo el año viendo en las pastelerías este típico dulce valenciano, aquí os dejo mi receta de los fartons, acompañados de una deliciosa horchata ecológica y casera.
Que más se puede pedir para merendar un domingo por la tarde!

HORCHATA ECOLÓGICA CASERA

Ingredientes: (para 1 litro, aproximadamente)

1 litro de agua.
250 gr de chufas ecológicas.
Melaza y ralladura de limón (opcional)

Elaboración:

Primero de todo, debemos poner las chufas en remojo con agua mineral para que se hidraten. Durante unas 24 o 36 horas. Es bueno que durante este tiempo vayáis cambiando el agua de vez en cuando para retirar las impurezas.

Una vez hidratadas, las pasamos a un cuenco para batir, y añadimos un poco del litro de agua que vamos a utilizar. Trituramos bien con la batidora. Poco a poco veréis que comienza a tomar más consistencia. Cuando esté bien triturada, pasamos a la fase más costosa, la de colar la mezcla. Lo mejor es que utilicéis un chino o colador de hierro, ya que así cuando vayáis apretando con una maza os costará menos el proceso. Debemos de escurrir bien la mezcla triturada para conseguir sacar la mayor cantidad de horchata posible.

Una vez acabado este proceso, añadimos el agua restante, y si queréis la melaza y/o la ralladura de limón (yo no pongo más dulzor porque me encanta el sabor que tiene sola). Mezclamos todo muy bien, pasamos a un recipiente de vidrio y dejamos reposar o enfriar una hora antes de consumirla, para que tome buena consistencia y sabor. Eso si, agítala antes de servir!



FARTONS CASEROS (SIN AZÚCAR NI LÁCTEOS)

Ingredientes: (para unos 24 fartons)

30 ml de agua tibia
30 ml de leche de arroz
50 ml de aceite de oliva virgen extra
25 g de levadura fresca
300 gr de harina integral de espelta
1 huevo de gallina "feliz" o el sustituto hecho con lino triturado y agua
90 gr de sirope de ágave o melaza de arroz
Una pizca de sal
Un poco más de melaza y agua para el almíbar

Preparación:


Ponemos en un bol la harina, hacemos un hueco en el medio y añadimos la pizca de sal, el huevo, la leche de arroz, la melaza y el agua templada con la levadura deshecha. Vamos mezclando e incorporando el aceite. Amasamos hasta que tengamos una bola de masa que no se peque y se pueda trabajar bien. La dejamos reposar cubierta con un paño en un lugar caliente unos 30 minutos o hasta que doble su tamaño.
 
Cuando esté bien subida la masa, hacemos porciones de similar tamaño. Las vamos cogiendo y con un rodillo las aplanamos, para después, enrollarlas a lo largo. Las colocamos sobre papel vegetal y las dejamos crecer de nuevo, en un lugar cálido y tapadas con un paño, durante aproximadamente una hora.
 
Una vez transcurrido el tiempo, las pintamos con un poco huevo batido o sin nada, y las metemos en el horno a 180º durante unos 10 o 15 minutos (yo los he tenido 15 minutos exactos).
 
Mientras tanto, preparamos un almíbar con una cucharada de melaza y un poco de agua tibia, para que se disuelva bien. En cuánto los fartons estén horneados, sacamos del horno y pincelamos el almíbar por encima cuando todavía están calientes.

Dejamos reposar sobre la rejilla del horno para que se enfríen, y ya los podemos disfrutar con esa buena horchata casera.





 P.D.: Esos rollos que veis en la foto son los típicos Kanelbullar suecos, unos rollitos de canela que son una delicia. Los he hecho aprovechando parte de la masa de los fartons.
En un próximo post os dejaré también la receta.










 

Natillas de dos sabores

La idea de esta receta tengo que agradecérsela a una persona, que fue la que me inspiró a realizarla, adaptándola de una de sus deliciosas recetas de dulces. Es una gran madre y cocinera, pero sobre todo una gran mujer! Muchas gracias Vicenta!
Y ¿qué os voy a decir de este dulce? Pues que es estupendo para quedar bien en cualquier celebración. Gusta a todo el mundo y además es muy ligero. Y lo mejor, sencillísimo de preparar. Aquí os dejo la receta!
 
Ingredientes:
- 500 ml de leche de arroz.
- Una o dos cucharadas soperas de algarroba en polvo.
- Agar agar rápido (yo utilizo Pronagar).
- Tres cucharadas de postre de arruruz o un poco más de cantidad de maicena (para espesar).
- Vainilla en polvo.
- Una ramita de canela (opcional).
- Galletas de espelta sin azúcar, lácteos, ni grasas trans (en esta otra receta podéis ver la marca que suelo utilizar).
- Melaza de arroz al gusto.
 
 
Elaboración:
 
Primero, vamos a preparar la natilla de vainilla.
1. Ponemos la mitad de la leche de arroz, reservando una poca, junto con la vainilla en polvo y la canela, calentamos. Dejamos que la leche se vaya impregnando del aroma y sabor.
2. Mientras tanto, en la poca leche que hemos reservado, diluimos bien el arruruz o la maicena, pero siempre en frio para que no forme grumos. Una vez bien disuelto, añadimos la mitad de una cucharadita de café del agar agar en polvo (si se quiere con una consistencia más dura, añadir un poco más, pero a mi me gusta que quede blandito). Mezclamos bien. Sacamos la rama de canela de la leche que tenemos al fuego, y añadimos la mezcla removiendo constantemente para que no forme grumos. En poco tiempo verás que empieza a espesar, y cuando quiera la consistencia deseada retiramos del fuego. Añadir melaza de arroz si se desea más dulce en este momento.
3. Preparamos un molde con una base de galletas (yo aquí lo hice de manera individual pero también puedes hacerlo en uno gande, aumentando las cantidades de los ingredientes), y volcamos la natilla encima de las galletas, con cuidado para que no se despeguen del fondo.
4. Dejamos enfriar para que cuaje del todo (unos 30" será suficiente).
 
Para la natilla de algarroba:
1. Procedemos igual que con la natilla de vainilla. Mezclamos en parte de la leche restante (250 ml) y en frio, la algarroba en polvo, algo de canela en polvo si os gusta la mezcla con la algarroba (yo la prefiero sola, es un sabor más intenso), el arruruz y el agar agar. Ponemos a hervir removiendo constantemente. En un par de minutos empezará a espesar, mantenemos un minuto más. Retiramos del fuego, añadimos más melaza si queremos, aunque la algarroba ya es bastante dulce de por si, por lo que no sería necesario. Además, queda muy bien el contraste de la algarroba fuerte con la natilla dulce y suave de vainilla.
2. Volcamos sobre el molde, formando las dos capas, y dejamos enfriar.

Un delicioso placer para degustar como postre o merienda!

Tarta de la abuela - Chocolate y galletas

Hace poquitos días que inicié una nueva etapa en mi vida, la treintena! Y cómo a nadie le amarga un dulce, decidí preparar una tarta especial para poder soplar mis 30 velas. No pude evitar acordarme de esa rica tarta que muchas veces comí en mi niñez, y preparé (no siendo tan niña...) junto a mi prima Rocío. De los olores que inundaban la cocina mientras se preparaba y que hoy todavía siguen grabados en mi mente. O de tantos momentos magníficos que compartí con gente maravillosa mientras repartíamos los últimos trozos de esta tarta.

Así que, sin más preámbulos, os dejo la receta adaptada a una alimentación consciente y saludable. Espero que la disfrutéis tanto como yo lo he hecho (puedo confirmaros que no he dejado ni las migajas!).

Ingredientes:

Galletas de espelta Bio de la
Finestra Sul Cielo
  • Un paquete de galletas integrales de espelta, de maíz o cualquier otro cereal (yo utilizo las de la Finestra, que no llevan azúcares, ni grasas trans, ni huevos, ni lácteos o derivados).
  • Café de cereales.
  • 1 litro de leche de arroz o avena.
  • 3 cucharadas soperas de cacao en polvo ecológico o de algarroba en polvo.
  • Canela (opcional).
  • 3 o 4 cucharadas soperas de melaza de arroz (al gusto).
  • 1 cucharada sopera de agar en polvo.
  • 2 cucharadas soperas de arruruz o kuzu.
Preparación: (la mayoría ya lo sabréis!)

1. Preparamos el café de cereales, aproximadamente una taza grande. Dejamos que enfríe un poco ya que así las galletas no se nos deshacen.
2. Mientras, preparamos el chocolate, mezclando todos los ingredientes excepto el kuzu. Ponemos a calentar en un cazo y hervimos durante aproximadamente unos 8 o 10 minutos para que el agar se disuelva bien.
3. Diluimos el kuzu en un poco de leche de arroz fría y añadimos al chocolate para que espese. Vamos removiendo constantemente para que no se formen grumos. Reservamos.
4. Y lo más divertido, a montar la tarta. Seleccionamos un molde que nos guste, y vamos empapando bien las galletas en el café de cereales y colocándolas en la base del molde, que quede todo bien cubierto por las galletas. Podemos partirlas por la mitad si fuera necesario ya que luego quedan todas unidas.
5. Una vez hecha la capa de galletas, ponemos una capa de chocolate, que extenderemos bien. El grosor va en gustos!. Iremos repitiendo el proceso, alternando capa de galletas remojadas en café y capa de chocolate, tantos pisos como queráis! (yo en esta hice tres capas de galletas). La última capa será de chocolate, la cubrís bien y la dejáis enfriar.
6. Una vez fría podéis decorarla con coco rallado, almendras, o lo que se os ocurra.

Esta tarta encanta a los niños, y al no llevar el café normal pueden consumirla sin problemas.

Otra versión es hacerla con una moka, que se preparará de la misma forma que el chocolate pero cambiando el cacao por café de cereales (unas 5 cucharadas soperas si os gusta con bastante sabor a café) y mojando las galletas en leche. En esta versión, a mi me gusta acabar la última capa de arriba con chocolate también, la combinación de moka y chocolate es irresistible para mi!

P.D: os dejo la foto de lo poco que quedó y que reservé para la merienda del día siguiente.

Flan de Té Verde Matcha

Como sabéis, en una alimentación consciente o macrobiótica, tenemos que poner consciencia en lo que ingerimos, su calidad, o cómo lo preparamos, entre otras cosas. Pero eso no significa que no podamos permitirnos caprichos dulces! Es más, es necesario introducir este sabor también en nuestras comidas para mantener un equilibrio y no empezar a tener carencias y ansiedad por comer un determinado alimento.
Yo tengo bastantes momentos dulces al cabo del día, y en ocasiones, me gusta preparar un buen postre para acompañar una comida especial o para tomar como merienda. Y este flan de hoy se convierte en una receta ideal por lo sencillo, rápido y delicioso que queda. Eso si, será apto sólo para los amantes del té, ya que el té matcha es de un fuerte sabor.


Este tipo de té proviene de Japón y en él podemos encontrar numerosos beneficios. Para empezar, con este té ingerimos las hojas enteras del té, ya que se encuentra en polvo, y no en hojas como acostumbramos a ver y las que desechamos después de haber preparado la infusión. Por esto, la bebida que surge es 10 veces más potente que un té verde normal. Es rico en antioxidantes y betacarotenos, precursores de la vitamina A y que nos protegen del cáncer, enfermedades del corazón, favorecen la circulación sanguínea y aumenta el número de linfocitos para ayudar a nuestro sistema inmunitario, además de luchar contra el envejecimiento.

Eso sí, aseguraos de que es té matcha orgánico de calidad!
Otra cosa que llama la atención de este té es su intenso color verde! Todas las recetas que preparéis con este ingrediente adquieren un fuerte color verde que queda muy original y diferente.
Ahora, vamos con la receta!

Té matcha Orgánico

Ingredientes:

  • 500 ml de leche de arroz, avena o almendra.
  • 2 cucharadas de postre de té matcha.
  • 2 cuharadas de postre de Agar Agar rápido (yo utilizo el de Pronagar, que en un minuto está listo).
  • Melaza de arroz al gusto (recordad que el té matcha tiene un sabor muy intenso, por lo que a la gente que le guste más el dulce que añada más melaza!).
  • Crema de chocolate o algarroba: podéis comprarla o prepararla vosotros mismos. Más abajo os indico como la preparo yo.

Elaboración: ahora veréis que difícil!!

1. Disolvemos el agar agar en un poco de la leche y el té matcha en la leche restante (que este fría o a temperatura ambiente).
2. Añadir la melaza en la mezcla de leche y té y probar para encontrar nuestro punto de dulzor.
3. Añadimos la mezcla de agar agar, removemos para que se mezcle bien.
4. Lo ponemos en un cazo y al fuego, para que cuaje. Lo tendremos un minuto desde que empiece a hervir ya que este agar agar no necesita más (por eso es rápido!), pero removiéndo constantemente para que quede bien repartido.
5. Repartimos en moldes individuales o en un bol, como queramos, aunque si es de cristal siempre queda más vistoso por lo que decía del color verde intenso que tiene.
6. Dejamos enfriar un rato y luego lo terminamos de enfriar en el frigorifico (unas 2 horas estaría bien).
7. Una vez cuajado, añadimos por encima la crema de chocolate o algarroba, o incluso un poco más de melaza de arroz. Y a disfrutar!

Para la crema de algarroba: un vaso de leche de arroz, una cucharada sopera de algarroba (así sale fuertecito) y una cucharada sopera de kuzu. Diluímos el kuzu en un poco de leche (siempre en frío) y mezclamos la algarroba con el resto de leche (como si fuera cacao). Ponemos a calentar el "chocolate" a fuego medio, añadimos el kuzu y vamos removiendo constantemente hasta que espese. Esta receta se puede utilizar para múltiples recetas: para cubrir bizcochos, galletas...