Trufas raw de cacao o arañas dulces para Halloween. Sin gluten y sin azúcares.

Esta noche, noche de Halloween, de brujillas y fantasmas, o víspera del día de difuntos, celebres lo que celebres, es una fecha especial. Y claro, los dulces, en ocasiones especiales, ¡siempre hacen acto de presencia! Pero ya sabéis que esto para mí no es renunciar a comer saludable, por eso os escribo este post. Para dejaros con una receta rápida, saludable, sin gluten, sin lácteos, sin azúcares refinados o procesados, vegana. Vamos, ¡más saludable y nutritiva imposible!.

Así que sin más explicación, y por si os han invitado a una cena de Halloween de esas en las que todo el mundo se curra un plato o tapa especial, os dejo esta receta dulce que podéis hacer en tan solo 10 minutos y que está rica no, ¡lo siguiente!.

Así que venga, que los más retardados no tenéis excusa, ¡todavía llegáis a tiempo!

Que tengáis una maravillosa noche y un bonito día de todos los Santos mañana. Que mezclar tradiciones tampoco es todo lo malo.


Un súper abrazo terrorífico!




Ingredientes: para unas 8 arañas
  • 1 taza de copos de avena triturados
  • 1 cucharada de cacao en polvo puro (también podéis usar algarroba)
  • 6 o 7 dátiles medjool remojados unos minutos antes
  • Espirales de regaliz bio y veganas, sin azúcares.
  • Bolitas dulces o cualquier otra cosa para la decoración (más abajo os doy ideas).

Preparación: 1 minuto mezcla + 5 minutos enfriado + 4 minutos montaje

1. Poner la avena en copos en la batidora o procesador y triturar bien.

2. Añadir el cacao en polvo y los dátiles remojados y sin hueso. Volver a triturar bien para que quede una masa bien integrada.

3. Poner la masa en un recipiente y meter al congelador durante 5 minutos para que endurezca un poco y se pueda trabajar mejor después.

4. Pasado el tiempo, sacar del congelador, formar bolas para hacer el cuerpo, e ir decorando con la regaliz y las bolitas dulces, o con otras cosas que tengáis por casa: podéis poner de ojos semillas de lino, de girasol, trocitos de almendra o avellana, también decorar la mitad del cuerpo con coco rallado, como si fuera el pelillo de la araña... ¡Imaginación al poder!

5. Por último, dejar en el frigorífico hasta la hora de comerlas, que así estarán un poquito más compactas.

Espero que os gusten mucho, mucho.

Brownies veganos y sin gluten

Hoy quiero enseñaros una de las últimas recetas que llevaba tiempo rondándome por la cabeza. Y es que soy una amante del brownie, no puedo evitarlo! Y claro, me propuse además de veganizar la receta, intentar encontrar ingredientes con los que el resultado no tuviera tanta harina ni endulzante procesado. Y la verdad, he de decir que el resultado ha sido fantástico!

No contiene huevo, lácteos, trigo, ni gluten, y está endulzado con dátiles y amasake de arroz, que además de ser un dulce natural y fantástico, tiene muchísimas propiedades. Una verdadera delicia.

Además, no es complicada de realizar, y de verdad que el resultado es espectacular, os va a encantar!

Así que no me enrollo y os comparto la receta del mejor brownie vegano y sin gluten que he probado en mucho tiempo. Espero que os guste! Y si es así, no olvidéis compartir vuestra foto del resultado en mi perfil de Instagram o Facebook, y de compartir esta delicia para que pueda disfrutarla todo el mundo!





Ingredientes (para unas 9 porciones).
  • 150 gr de dátiles triturados (poner primero en remojo unos minutos con un poco de agua caliente para que se trituren mejor).
  • 15 gr de tahini tostado.
  • 25 gr de aceite de coco (si no os gusta el sabor a coco podéis poner más cantidad de tahini).
  • 90 gr de amazake de arroz
  • 40 gr de harina de arroz
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (gasificante)
  • 2 cucharadas soperas de cacao eco en polvo, sin azúcar, o de algarroba (así sale bien con mucho sabor a chocolate, porque a mi me encanta! Pero podéis poner 1 y 1/2 si no lo queréis tan fuerte).

Preparación: (5" de elaboración y entre 20 - 25" de cocción).

1. Tritura bien los dátiles, con una pizca del agua de remojo si ves que todavía están un poco duros. Esto dependerá de la variedad de dátil de que utilices.

2. Precalienta el horno a 180º.

3. En un bol, mezcla bien los dátiles, el tahini, el aceite de coco y el amazake de arroz. Lo mejor es que lo hagas con una cuchara o una espátula, ya que si utilizas una batidora eléctrica se puede quedar todo pegado a las varillas y se complica la cosa.

4. Cuando tengas una masa homogénea, mezcla en un bol la harina de arroz, el cacao (o algarroba) y el polvo de hornear, y ves añadiéndola poco a poco a la mezcla, mientras vas mezclando bien para que se integren todos los ingredientes.

5. Prepara una bandeja para horno con papel de hornear, o engrásala con una pizca de aceite y espolvorea con un poco más de harina de arroz para que no cueste desmoldar después. Yo prefiero utilizar el papel de horno. Vierte la mezcla sobre el molde, y repártela bien. Selecciona un molde donde puedas extender la mezcla bien y que no quede no gruesa, ya que no sube mucho al hornear y es mejor que se quede un brownie finito, de un par de dedos de grosor. Esto es porque llena bastante, ya lo veréis!

6. Pon al horno durante unos 20 o 25 minutos. No es un dulce que quede seco por dentro, ya sabéis que el brownie tiene una textura muy jugosa, por lo que para saber si está hecho si lo pincháis con un palo saldrá un poco húmedo. Lo mejor es que probéis un par de veces, ya que cada horno es un mundo.


Consejos:
* Podéis poner unas nueces picadas también en la mezcla, yo no las pongo porque si recordáis soy alérgica a frutos secos.
* Podéis servirlo acompañado de una bola de helado vegano de vainilla, ya que la combinación es perfecta!.

Espero que lo disfrutéis, le deis un me gusta en las redes y lo compartáis. Gracias!



Torrijas veganas, sin azúcares simples y sin gluten

Pues si amigos y amigas!
 
Estamos en Semana Santa y no quería dejar de compartir con vosotros esta sencilla receta de torrijas veganas (o lo que es lo mismo, sin huevo ni lácteos), sin azúcares refinados, ya que están endulzadas con melaza de arroz, y además con opción sin gluten para aquellos que no podéis con el trigo, la espelta, la avena o el kamut...
 
 
Es tan fácil que no te creerás que estén tan buena! jejeje. No me enrollo más, pero si os decidís a poner en práctica la receta ya sabéis, me encantaría ver vuestras fotos en las redes sociales, a través de la página de Facebook, o en Instagram etiquetándome en ellas con @Carmen_chimpunkan.
 
Que disfrutéis de las fiestas y las vacaciones!  
 
Tiempo: 15 minutos de cocción del preparado de leche de arroz + 15 minutos de elaboración
 
Ingredientes: (no pongo cantidades exactas porque ya sabéis que dependerá de las rebanadas de pan que cortéis)
  • Pan sin gluten, cortado a rebanadas de unos 1 o 2 dedos de espesor aproximadamente, o si te gustan más finas, como prefieras. También podéis hacerlas con pan ecológico de espelta, kamut...
  • Leche de arroz.
  • Corteza de limón ecológico (porque en la piel es dónde se encuentran más tóxicos si no es eco).
  • Canela en rama y/o en polvo.
  • 4 cucharadas soperas de harina de garbanzo.
  • 4 cucharadas soperas de agua (o un poquito más, se verá más adelante).
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír).
  • Melaza de arroz, al gusto, disuelta con un poco de agua caliente para hacerla menos espesa.
 
Preparación:
 
1. Preparar con anterioridad una mezcla de leche de arroz, la corteza de limón y una ramita de canela. Llevar al fuego y dejar cocinar un ratito para que la leche se impregne del sabor (unos 15 minutos es más que suficiente). Si os gusta muy dulce podéis añadir también melaza de arroz, para mí con el dulzor de la leche y el almíbar que pondremos después es suficiente. Reservar y dejar enfriar un poco.
 
2. Cortar el pan elegido en rebanadas, a mi me gusta que queden anchitas, para que luego estén jugosas pero no demasiado blandas. Esto ya va en gustos.
 
3. Hacer el preparado sustituto del huevo para rebozar, mezclando las 4 cucharadas de harina de garbanzo con las 4 cucharadas de agua. Mezclar muy bien, que no queden grumos y adquiera consistencia de huevo batido (si necesitáis añadir un pelín más de agua, hacerlo).
 
4. Una vez todo listo, cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en el preparado de leche de arroz. Si no queréis que se os rompa el pan, no las tengáis mucho tiempo. Darles la vuelta para que empapen por ambos lados. Ir sacándolas, rebozándolas en el preparado de harina de garbanzo, y las freís en aceite de oliva bien caliente. Las vais sacando y dejándolas sobre papel absorbente, para que escurran el exceso de aceite.
 
5. Una vez estén todas fritas, preparáis un almíbar mezclando melaza de arroz, canela en polvo y agua caliente, de manera que la melaza vaya adquiriendo una consistencia más líquida. Verter ese delicioso almíbar por encima de las torrijas y listas para servir.
 
Las torrijas se pueden tomar tanto frías como calientes, aunque yo éstas frías no he llegado a probarlas... Han caído todas en el desayuno!

Tiramisú vegano y sin gluten

La receta que os traigo hoy es una de mis favoritas, no sólo porque es una de esas que se hacen en poco tiempo, sino porque además, este Tiramisú está especialmente bueno! Nada que envidiar a la receta original, que aporta muchísima grasa animal por el queso mascarpone con el que se hace. Por eso, esta receta es completamente apta para personas intolerantes a la lactosa, con alergia a la proteína de la vaca o que simplemente ha decidido desterrar los lácteos de su dieta por la cantidad de problemas que provocan en nuestro organismo. Pero si además eres de esas personas que estás cuidando tu alimentación, quieres comer más equilibradamente, y buscas recetas de postres saludables y libres de crueldad animal, ésta receta te va a encantar.
 
 

 
 
Si también eres una persona con celiaquía o intolerante al gluten, esta receta también es adecuada para ti. Y la vas a disfrutar un montón! Y si además, has decidido desterrar de tu vida el azúcar blanco o cualquier tipo de edulcorante sintético, que aunque no aportan calorías son igual de perjudiciales, esta también es tu receta! He transformado este maravilloso postre en un tiramisú vegano, sin huevo, sin lácteos, sin gluten y sin azucares simples o edulcorantes. Así que vamos, tienes que animarte a probarla!! Y sobre todo, tengo especial interés en que la pruebe mi querida Esther Tejedor, que me consta que es una especialista en tiramisú (tu opinión será fundamental para saber si debo hacer alguna modificación en la receta! jeje).
 
 
 
 
 
Espero vuestros comentarios, aquí en el blog, y vuestras opiniones y fotos de la receta a través de mi página de Facebook o en Instagram etiquetándome en ellas con el hasta @Carmen_chimpunkan.
 
Un abrazo!
 
Tiempo de elaboración: 10 minutos + tiempo de reposo (recomendado 6 horas)
 
 
Ingredientes (para un molde de unos 20x20 cms)
 
Para el "mascarpone":
  • Un yogur de soja sin azúcares añadidos (500 ml).
  • Vainilla en polvo.
  • Melaza de arroz (al gusto).
Para el bizcocho:
  • Soletillas sin gluten (podéis utilizar una marca que conozcáis, yo los compro en una panadería que me los hacen sin productos animales ni azúcares simples).
  • Ó también podéis utilizar restos de algún bizcocho que tengáis hecho.
Para mojar el bizcocho:
  • 3 tazas (de 200 ml) de café normal o descafeinado.
  • Ó 3 tazas de café de cereales.
  • Un chorrito de ron o esencia de ron.
Para decorar:
  • Cacao en polvo puro, sin azúcar ni gluten.
 
 
Preparación (más rápido imposible!)
 
1. Primero de todo, cogemos el yogur de soja, lo ponemos en un saquito o tela doble de escurrir (pueden servir las que venden para hacer leches vegetales, tofu, o para las papillas de niños), y lo dejamos escurrir para que vaya soltando el líquido. Cuanto más tiempo tengáis para escurrirlo mejor.
2. Preparamos el café para que vaya enfriándose un poco, si no al mojar las soletillas se nos romperán.
3. Mientras se va enfriando el café, mezclamos el yogur escurrido con la melaza de arroz y la vainilla en polvo. Vamos probando hasta dar con nuestro punto de dulzor adecuado. Reservamos.
4. Vamos con el montaje! Se van poniendo las soletillas en la base del molde elegido, intentando que no queden muchos huecos (podéis cortar o romper algún trozo para que ajuste mejor). Una vez puestas, se van bañando con la mezcla de café y ron, hasta que veáis que han absorbido todo el líquido y han quedado bien empapadas. Entonces, pasamos a poner una capa de nuestro "mascarpone", cubriendo bien las soletillas pero sin que quede muy gruesa (un dedo de espesor para mi es lo adecuado, aunque hay personas que les gusta más cantidad de crema que de bizcocho). Después de esto, continuáis de la misma manera haciendo otra capa más, primero soletillas, las empapamos del café y cubrimos con la crema. Para que quede bien, no os recomiendo hacer más de tres capas, si no queda demasiado pesado. Para mí dos capas son suficientes. La última capa que pongamos siempre será de mascarpone.  
5. Ahora, lo mejor es dejarlo reposar en nevera, un mínimo de 6 horas sería lo ideal. De verdad que merece la pena la espera porque los sabores se integran mucho mejor. Yo lo hago por la noche y así al día siguiente lo tengo listo ya.
6. Por último, antes de servir, espolvoreamos por encima con el cacao en polvo, que ya le aporta el toque 10 a este magnífico postre. Y a disfrutar!!
 
 
 

Turrón de algarroba

Bueno, la receta que os propongo hoy es éxito garantizado! Siempre que la hago en casa y tengo invitados, me toca volver a preparar ya que me dejan sin mi "turrón macrobiótico", como solemos llamarlo.
 
Además, este "turrón" viene muy bien para aquellas personas que tienen alergias a frutos secos (como yo) y que por eso no suelen encontrar alternativas a dulces navideños que puedan ser de ingredientes de calidad (todos llevan almendra...). Lo mejor es la facilidad con la que se hace y el poco tiempo que lleva prepararla, lo que sorprende que finalmente tenga ese sabor tan rico. De verdad, animaos a hacer la receta que os va a encantar!


Ingredientes (para una tableta)
  • 1 taza de cereal hinchado (yo suelo utilizar el Kamut de la marca Celnat, que viene endulzado con melaza de arroz, pero también podéis hacerlo con quinoa hinchada, arroz, o cualquier otro cereal que encontréis).
  • 1/4 de taza de sésamo.
  • 1/2 taza de coco rallado (opcional).
  • 4 cucharadas soperas de melaza de arroz.
  • 2 cucharadas soperas de crema de algarroba (si es casera mejor).
  • 1 cucharada sopera de tahini.
 
Preparación:
 
1. Lavar, escurrir y tostar las semillas de sésamo hasta que se hinchen. Mezclar el sésamo, el coco si ponéis y el cereal hinchado.
 
2. Calentar la melaza en una sartén profunda, tipo wok, dejar que hierva un minuto, y a continuación añadir la cucharada de tahini. Ir mezclando bien y, enseguida, añadir la crema de algarroba, removiendo continuamente para que se disuelva todo. Rápidamente, añadir el resto de ingredientes y mezclar bien con el fuego ya apagado.
 
3. Verter la mezcla en un molde rectangular, forrado previamente en papel vegetal para que no cuesta desmoldar después. Aplastar bien la mezcla y repartirla uniformemente por todo el molde, para que quede lo más compacta posible.
 
4. Dejar enfriar para que solidifique.
 
 
Otras ideas para que mezcléis: sustituir la media taza de coco por avellanas o nueces, o poner media taza de cereal hinchado y otra media de alguna semilla como pipas de girasol o calabaza. Os invito a experimentar! y que luego me contéis resultados ;)
 

Tortitas o pancakes de amasake (sin leche, sin huevo, sin azúcar)


Hoy quiero dejaros en el blog esta magnífica receta de pancakes o tortitas, de la Seishoku Macrobiotic Association. Es una receta macrobiótica y vegana, ya que no utiliza ningún alimento derivado de animales y la base es el amasake que tiene muchas propiedades y es muy utilizado en la dieta macrobiótica. También es ideal para las personas que presentan alergias o intolerancias al huevo, el azúcar o los lácteos, o que simplemente no quieren tomarlos.  La receta os la dejo traducida del inglés y con las variaciones que yo he hecho. Es un estupendo desayuno o merienda para tomar en un día especial o para darnos un rico y dulce capricho.
Que las disfrutéis!

Ingredientes: (para 6 tortitas)
- 150 g de harina de arroz o espelta integral
- 200 ml de Amazake de mijo (yo puse de arroz)
- 100 ml de agua (yo puse leche de arroz, para darle más dulzor)
- 5 cucharadas de pasas (yo puse dos solamente, y para mi gusto estaba bien así)
- Una cucharadita de sal marina sin refinar
- Aceite de oliva virgen extra
- Melaza de arroz o algún sirope

Preparación: (unos 15 - 20 minutos)

1. Mezclamos el amasake con el agua o leche de arroz.

2. En un bol, ponemos la anterior mezcla junto con las pasas, la sal y la harina, poco a poco, para ir mezclándolo todo bien hasta conseguir una pasta espesa.

3. Calentamos una sartén que no se pegue, pintamos con un poco de aceite de oliva y ponemos 1/6 de la mezcla para que salgan seis tortitas. Se extienden y dan forma en la sartén, a fuego medio, y cuando se despeguen (en un par de minutos) podemos darles la vuelta (yo no los hice muy gruesas para que cocieran bien por dentro también). Os recomiendo pincelar la sartén con un poco aceite cada vez que pongáis una tortita nueva.
 
 
4. Para servir podéis poner un poco de melaza de arroz, sirope, crema de algarroba o alguna compota o mermelada casera por encima.
 

Natillas de dos sabores

La idea de esta receta tengo que agradecérsela a una persona, que fue la que me inspiró a realizarla, adaptándola de una de sus deliciosas recetas de dulces. Es una gran madre y cocinera, pero sobre todo una gran mujer! Muchas gracias Vicenta!
Y ¿qué os voy a decir de este dulce? Pues que es estupendo para quedar bien en cualquier celebración. Gusta a todo el mundo y además es muy ligero. Y lo mejor, sencillísimo de preparar. Aquí os dejo la receta!
 
Ingredientes:
- 500 ml de leche de arroz.
- Una o dos cucharadas soperas de algarroba en polvo.
- Agar agar rápido (yo utilizo Pronagar).
- Tres cucharadas de postre de arruruz o un poco más de cantidad de maicena (para espesar).
- Vainilla en polvo.
- Una ramita de canela (opcional).
- Galletas de espelta sin azúcar, lácteos, ni grasas trans (en esta otra receta podéis ver la marca que suelo utilizar).
- Melaza de arroz al gusto.
 
 
Elaboración:
 
Primero, vamos a preparar la natilla de vainilla.
1. Ponemos la mitad de la leche de arroz, reservando una poca, junto con la vainilla en polvo y la canela, calentamos. Dejamos que la leche se vaya impregnando del aroma y sabor.
2. Mientras tanto, en la poca leche que hemos reservado, diluimos bien el arruruz o la maicena, pero siempre en frio para que no forme grumos. Una vez bien disuelto, añadimos la mitad de una cucharadita de café del agar agar en polvo (si se quiere con una consistencia más dura, añadir un poco más, pero a mi me gusta que quede blandito). Mezclamos bien. Sacamos la rama de canela de la leche que tenemos al fuego, y añadimos la mezcla removiendo constantemente para que no forme grumos. En poco tiempo verás que empieza a espesar, y cuando quiera la consistencia deseada retiramos del fuego. Añadir melaza de arroz si se desea más dulce en este momento.
3. Preparamos un molde con una base de galletas (yo aquí lo hice de manera individual pero también puedes hacerlo en uno gande, aumentando las cantidades de los ingredientes), y volcamos la natilla encima de las galletas, con cuidado para que no se despeguen del fondo.
4. Dejamos enfriar para que cuaje del todo (unos 30" será suficiente).
 
Para la natilla de algarroba:
1. Procedemos igual que con la natilla de vainilla. Mezclamos en parte de la leche restante (250 ml) y en frio, la algarroba en polvo, algo de canela en polvo si os gusta la mezcla con la algarroba (yo la prefiero sola, es un sabor más intenso), el arruruz y el agar agar. Ponemos a hervir removiendo constantemente. En un par de minutos empezará a espesar, mantenemos un minuto más. Retiramos del fuego, añadimos más melaza si queremos, aunque la algarroba ya es bastante dulce de por si, por lo que no sería necesario. Además, queda muy bien el contraste de la algarroba fuerte con la natilla dulce y suave de vainilla.
2. Volcamos sobre el molde, formando las dos capas, y dejamos enfriar.

Un delicioso placer para degustar como postre o merienda!

Flan de Té Verde Matcha

Como sabéis, en una alimentación consciente o macrobiótica, tenemos que poner consciencia en lo que ingerimos, su calidad, o cómo lo preparamos, entre otras cosas. Pero eso no significa que no podamos permitirnos caprichos dulces! Es más, es necesario introducir este sabor también en nuestras comidas para mantener un equilibrio y no empezar a tener carencias y ansiedad por comer un determinado alimento.
Yo tengo bastantes momentos dulces al cabo del día, y en ocasiones, me gusta preparar un buen postre para acompañar una comida especial o para tomar como merienda. Y este flan de hoy se convierte en una receta ideal por lo sencillo, rápido y delicioso que queda. Eso si, será apto sólo para los amantes del té, ya que el té matcha es de un fuerte sabor.


Este tipo de té proviene de Japón y en él podemos encontrar numerosos beneficios. Para empezar, con este té ingerimos las hojas enteras del té, ya que se encuentra en polvo, y no en hojas como acostumbramos a ver y las que desechamos después de haber preparado la infusión. Por esto, la bebida que surge es 10 veces más potente que un té verde normal. Es rico en antioxidantes y betacarotenos, precursores de la vitamina A y que nos protegen del cáncer, enfermedades del corazón, favorecen la circulación sanguínea y aumenta el número de linfocitos para ayudar a nuestro sistema inmunitario, además de luchar contra el envejecimiento.

Eso sí, aseguraos de que es té matcha orgánico de calidad!
Otra cosa que llama la atención de este té es su intenso color verde! Todas las recetas que preparéis con este ingrediente adquieren un fuerte color verde que queda muy original y diferente.
Ahora, vamos con la receta!

Té matcha Orgánico

Ingredientes:

  • 500 ml de leche de arroz, avena o almendra.
  • 2 cucharadas de postre de té matcha.
  • 2 cuharadas de postre de Agar Agar rápido (yo utilizo el de Pronagar, que en un minuto está listo).
  • Melaza de arroz al gusto (recordad que el té matcha tiene un sabor muy intenso, por lo que a la gente que le guste más el dulce que añada más melaza!).
  • Crema de chocolate o algarroba: podéis comprarla o prepararla vosotros mismos. Más abajo os indico como la preparo yo.

Elaboración: ahora veréis que difícil!!

1. Disolvemos el agar agar en un poco de la leche y el té matcha en la leche restante (que este fría o a temperatura ambiente).
2. Añadir la melaza en la mezcla de leche y té y probar para encontrar nuestro punto de dulzor.
3. Añadimos la mezcla de agar agar, removemos para que se mezcle bien.
4. Lo ponemos en un cazo y al fuego, para que cuaje. Lo tendremos un minuto desde que empiece a hervir ya que este agar agar no necesita más (por eso es rápido!), pero removiéndo constantemente para que quede bien repartido.
5. Repartimos en moldes individuales o en un bol, como queramos, aunque si es de cristal siempre queda más vistoso por lo que decía del color verde intenso que tiene.
6. Dejamos enfriar un rato y luego lo terminamos de enfriar en el frigorifico (unas 2 horas estaría bien).
7. Una vez cuajado, añadimos por encima la crema de chocolate o algarroba, o incluso un poco más de melaza de arroz. Y a disfrutar!

Para la crema de algarroba: un vaso de leche de arroz, una cucharada sopera de algarroba (así sale fuertecito) y una cucharada sopera de kuzu. Diluímos el kuzu en un poco de leche (siempre en frío) y mezclamos la algarroba con el resto de leche (como si fuera cacao). Ponemos a calentar el "chocolate" a fuego medio, añadimos el kuzu y vamos removiendo constantemente hasta que espese. Esta receta se puede utilizar para múltiples recetas: para cubrir bizcochos, galletas...