Pan sin gluten casero, sin gomas, aditivos ni productos químicos

Bueno, no os podéis ni imaginar lo feliz que me siento de haber conseguido una receta para hacer pan sin gluten... Pero ¡pan de verdad! Nada de hacerlo con leudantes artificiales, ni químicos o gomas que ayuden a que queden más esponjosos. Es lo más natural, saludable y delicioso ¡que he probado en mucho tiempo! El sabor del trigo sarraceno a mi me encanta, pero siempre podéis jugar y hacer más pruebas con otros cereales. Yo sigo en modo de prueba y experimentación, esto de amasar pan sin gluten, ¡es todo un mundo!.



Así que no puedo esperar más a compartir esta receta con vosotros, con algunos consejillos para que podáis ir adaptándola a vuestros gustos. Ya sabéis que en la cocina, ¡también hay que improvisar e innovar!

Y si te gusta la receta y pruebas a hacerla, no te olvides de compartirla con nosotros y tus amigos en las redes sociales. Recuerda que a través de instagram publicamos también más recetas e ideas de platos saludables.


Ingredientes:
  • 180 gr de almidón de maíz bio.
  • 80 gr de harina de trigo sarraceno (con esta cantidad sabe bastante, ya que el sarraceno tiene un sabor muy fuerte. Podéis probar a aumentar la cantidad de arroz y reducir ésta, aunque quizás salga un poco menos levantado).
  • 50 gr de harina de arroz integral.
  • 50 gr de harina de garbanzo.
  • 1 cs de psyllium molido (lo puedes encontrar en tiendas naturales o herbodietéticas).
  • 1/2 cucharadita de sal marina sin refinar.
  • 1 cucharadita de levadura seca de panadero bio (también podéis hacerlo con masa madre de arroz, aquí os pongo un enlace dónde Ibán Yarza os lo explica muy fácilmente. Sólo tenéis que usar harina de arroz y listo).
  • 1/2 cucharadita de melaza de arroz o azúcar de coco.
  • 360 gr de agua a temperatura ambiente.
  • 1 cs de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

1. Mezcla todos los ingredientes secos por un lado, y los húmedos por otro. Ves añadiendo los secos a los líquidos poco a poco y apretando la masa para deshacer todos los grumos. Esta masa no es necesario amasarla mucho, ya que no contiene gluten, pero si es necesario quitar bien los grumos para que luego no estropeen nuestro pan.
2. Deja reposar la masa y prepara mientras un molde para pan, engrasado con un poquito aceite y espolvoreado de harina, para que luego no cueste desmondarlo.
3. Vierte la masa en el molde, y déjala reposar tapada en un lugar cálido alrededor de 1 hora, verás que crece unos 2 centímetros.
4. Precalienta el horno a máxima potencia y pon una bandeja con agua en la base para poder generar vapor.
5. Cuando la masa esté fermentada y el horno precalentado, metemos el molde en el horno vertiendo medio vaso de agua en la bandeja del fondo para que salga el vapor, que será lo que nos ayude a generar una rica corteza en nuestro pan. Cierra rápidamente el horno para que no se escape.
6. A los 15 o 20 minutos la masa debe haber crecido hasta su máximo, por lo que ya no es necesario el vapor, así que abrimos un poco la puerta, con cuidado de no quemarnos con el vapor, para dejar que salga. Cerramos y bajamos la temperatura a 200º, continuando con la cocción hasta que veáis que el pan está bien dorado, aproximadamente cuando lleva un total de 50 o 60 minutos, dependiendo de vuestro horno. Un truco para saber si está bien cocido es dar unos golpes y ver si suena a hueco.
7. Deja el pan enfriar encima de una rejilla durante 3 o 4 horas, fuera del molde.

*Si quieres un pan de molde: deberás sacarlo del molde cuando veas que está bien cocido, con un color dorado, aproximadamente cuando le falten unos 15 0 20 minutos para terminar la cocción.

*Puedes añadir a tu pan cualquier semilla para enriquecerlo: de girasol, de calabaza, de amapola, de chia... O también frutos secos como nueces. Y si quieres, para dar un toque más especial, a mi me encanta hacer pequeños panes de canela y pasas, o también de tomate seco y aceitunas... Como ves, ¡un sinfín de posibilidades!

Panecillos de semillas de lino y girasol con aguacate y levadura nutricional

Pakoras veganas de trigo sarraceno (sin gluten, sin huevo, sin lácteos)

Hola a todos y todas!!
 
Ya es viernes, y hoy quiero dejaros una receta muy sencilla con la que podéis sorprender a familia o amigos este fin de semana. Las pakoras, son una especie de tortitas o buñuelos hindúes, que normalmente se hacen con verduras de todo tipo. Es más, para esta receta, podréis utilizar cualquier verdura que tengáis por casa, por lo que no hace falta que tengas que comprar los ingredientes aposta para poder hacerla. Como os decía, además de verduras, la masa se hace con harina de garbanzo. Hasta aquí la pakora tradicional, pero resulta que tenía un estupendo guiso de lentejas para comer y me faltaba el acompañamiento de cereal para hacer mi plato completo, equilibrado, nutritivo y saludable.

Por eso, y porque hace un frío que pela, aproveché que tenía harina de sarraceno para sacar esta receta. Por si no lo sabéis, el trigo sarraceno es un cereal de invierno muy apropiado para tiempo tan frío como el de estos días, ya que calienta internamente más que otros cereales. También podéis utilizar el trigo sarraceno en grano, dejándolo en remojo unas horas antes en el doble de su volumen de agua, al día siguiente lo escurrís bien, añadís agua nueva y trituráis.
 
En cuanto a las especias, podéis utilizar éstas, otras que os gusten más como curry, nuez moscada... o no utilizar ninguna directamente, aunque yo entonces os recomendaría poner un poco más de sal.
 
Y ahora si, vamos con la receta!
 
Ingredientes (para unas 10 pakoras)
  • 1/2 taza de Harina de trigo sarraceno.
  • Sal marina.
  • 1/2 cucharada de café de cúrcuma.
  • 1 cucharada de café de comino.
  • Un poco de pimienta negra molida.
  • Una pizca de bicarbonato.
  • Agua mineral, la que admita.
  • Verduras diversas, cortadas en trocitos pequeños y finos. En mi caso, zanahoria cortada en kimpira, puerro muy picado, y perejil.
  • Aceite de oliva virgen extra de primera prensión en frío.

 Elaboración (15 minutos; opción horno 25 minutos)
 
1. Picamos y troceamos bien la verdura que vayamos a utilizar.
2. Preparamos la masa de pakoras, mezclando bien la harina con las especias, la sal y el bicarbonato. Vamos añadiendo el agua poco a poco hasta conseguir una masa que no sea muy líquida, pero tampoco demasiado espesa. Veréis que no es necesaria demasiada agua. Dejamos reposar unos minutos.
3. Mientras tanto, ponemos a calentar una sartén con el aceite de oliva. Mezclamos las verduras bien dentro de la masa. Cuando el aceite haya alcanzado su punto de calor, que podemos saber tirando una gotita de la masa y viendo que sube rápidamente hacia arriba, vamos cogiendo con una cuchara sopera parte de la mezcla y dejándola caer en la sartén. Al principio no tocarlas ya que se os quedarán pegadas, pero al minuto aproximadamente, se despegarán y las tendréis listas para dar la vuelta y acabar de dorarlas. Dejarlas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Hacer este proceso hasta que no quede masa.
 
Otra opción, para quién no quiere o no puede comer fritos, es hacerlas al horno. Para esto, sólo tendréis que engrasar una fuente o utilizar un papel vegetal de horno para que no se os peguen. Hornearlas a 170º durante aproximadamente 10 o 15 minutos, o hasta que veáis que se están dorando.
 
 
Y ahora, a disfrutarlas!! Espero vuestras fotos si os animáis a hacerlas!! Podéis etiquetarme en ellas en instagram (@carmen_chimpunkan) o colgarlas en la página de Facebook (https://www.facebook.com/Chimpunkan)

Desayuno de trigo sarraceno

Un energético desayuno que además ayudará a calentar nuestros riñones. Tiene muchos nutrientes y al no contener gluten es un alimento muy recomendable para personas celíacas. Es tan sencillo y rápido de hacer que no tenéis excusa para no probarlo!
 
Ingredientes:
- Una taza de trigo sarraceno.
- Dos tazas de agua.
- Canela en rama.
- Una pizca de sal.
- Corteza de limón ecológico.
- Leche de arroz, normal o con vainilla, o también con chocolate.

Elaboración:
1. Ponemos el trigo sarraceno con el agua, la pizca de sal, la corteza de limón y la rama de canela. Se lleva a ebullición y se cocina a fuego suave durante unos 20 minutos, hasta que se consuma el caldo. 
2. Una vez cocinado, tenemos dos opciones: si lo queremos tomar ya, podemos añadir la leche de arroz con el sabor que más nos guste, fría o caliente, y servir, espolvoreando canela al gusto. Si queremos guardarla para otro momento o por si lo dejamos preparado la noche anterior para el desayuno, lo ponemos en un tarro de cristal, y lo mantenemos en el frigorífico hasta que se quiera consumir, añadiendo la leche antes de comerlo. Puede aguantar en el frigo, bien tapado, unos 3 días sin problema.