Alimentación Consciente

Podemos decir que la alimentación consciente es aquella en la que empleamos unos alimentos determinados pero sabiendo cuál es su carga energética y los efectos que van a producir en nuestro organismo. De esta manera podremos conseguir un estado óptimo de salud, ya que nos alimentaremos en base a las necesidades energéticas que nuestro cuerpo tenga en ese momento. El ejemplo más claro, sería cuando en verano nos apetece tomar más cosas frescas (como ensaladas, gazpachos, zumos... de energía yin) y sin embargo en invierno, nos apetecen más caldos, guisos y verduras más dulces (yang).
 
A través de este conocimiento de los alimentos y su energía, y de los efectos que tienen en nuestro organismo (tanto a nivel físico como emocional), podremos conseguir cambios en nuestra condición personal e ir consiguiendo un mejor estado de salud, de una forma lenta pero duradera. Eso si, debemos saber que no hay alimentos-milagro, que por el simple hecho de consumirlos puedan lograr la curación de enfermedades crónicas, pero si podemos mejorar los síntomas y gozar de una mayor calidad de vida y evitar males mayores.
 
De esta forma, y como señala Javier Iraola en sus "Cuadernos de Alimentación Consciente", el primer paso que debemos dar será "dejar de tomar los alimentos que causan la pérdida de salud. Ocurrirá que, con el paso del tiempo, la evitación de estos alimentos dejará sin alimento a las causas habituales de un gran número de desequilibrios, que se irán "muriendo de hambre". Si llega un momento en el que la persona se cuestiona su alimentación, no lo quedará más remedio que aprender en qué tiene que cambiar, por qué y cómo lo tiene que hacer, para a partir de entonces, volver a ser una persona más sana."
En resumen, alimentos que debemos evitar para conseguir una alimentación equilibrada energéticament, serán:
- los de énergía mas yin, que nos desmineralizan y enfrian, como bebidas excitantes, alcohol, azúcares o endulzantes artificiales (sacarina, aspartamo...), alimentos procesados y de bollería, lácteos blandos (leche, yogures, quesos frescos...) y frutas tropicales.
- los de energía más yang, que crean tensión, rigidez, problemas circulatorios, etc... y que son, entre otros, condimentos salados, lacteos secos (quesos curados), huevos, alimentos procesados (conservas), carnes...
 
Javier Iraola "Cuadernos de alimentación consciente"
 
En algunas ocasiones, puede que nuestro cuerpo nos pida alimentos de uno de los dos extremos, por lo que tendremos que analizar que carencias a nivel tanto físico como emocional pueden estar ocurriendo en nuestro organismo. También, dependiendo del tipo de terapia que realicemos, en ocasiones debemos de aumentar cierto consumo de determinados alimentos (por ejemplo, una persona de condición más yin, tendrá que introducir también ciertos alimentos más yang, para ayudar a compensar, aunque también dependerá de otros factores, como la estación del año, si hay debilidad en un órgano determinado de nuestro cuerpo, etc).
 
Todos estos conceptos pueden parecer al principio complicados, por lo que para conseguir un mayor beneficio de los alimentos, tal y cómo explicamos aquí, lo mejor es acudir a un buen terapeuta o especialista en este tipo de alimentación, que sea quién nos informe y oriente hacia el camino que debemos seguir para lograr un mayor equilibrio. También existe mucha literatura acerca del tema que puede ayudarnos. Así que antes de iniciar ningún cambio, lo mejor es dotarnos del conocimiento necesario para realizarlo de la manera más adecuada.

Ánimo para empezar este magnífico cambio! ;)

 

Macrobiótica, un estilo de vida

George Oshawa

Al contrario de lo que mucha gente piensa, la Macrobiótica no es simplemente una dieta más, sino que comprende toda una filosofía y un estilo de vida que nos guía hacia la búsqueda de un equilibrio tanto a nivel físico como emocional.
 
Como muchos ya sabreis, esta enseñanza tuvo su origen en Japón, a través de George Oshawa (1893 - 1966), y ha sido difundida a través de todo el mundo por medio de varios de sus estudiantes. Muchos de ellos han creado importantes centros de estudios, como Tomio Kikuchi (1926) en Brasil, Michio Kushi (1926) en los Estados Unidos, Lima Ohsawa (1898 - 1999) en Japón, Mario Pianesi en Italia, o René Lévy (1927 - 2010) en Francia, entre otros.
 
Este último, ha influído mucho en España, y es el creador del centro de enseñanza permanente de Saint-Gaudens, cercano a la ciudad francesa de Toulouse, al que acuden personas de diversas nacionalidades, aunque siempre encotramos a bastantes españoles, a conocer más profundamente la macrobiótica y también a poder tener unos días más dedicados a esta enseñanza.
Renè Lèvy
Dentro de la cocina macrobiótica podemos encontrar la base de toda la medicina oriental, pero ésta hace hincapié en los conceptos del yin y yang para conocer los efectos energéticos de cada alimento y por tanto, lo que produce en nuestro organismo el consumir un determinado alimento u otro. De esta forma, los alimentos no son sólo nutrientes para nuestro cuerpo, sino que se convierten en una excelente manera de alcanzar nuestro bienestar físico y emocional y recuperar un equilibrio en nuestras vidas. 
 
Para la macrobiótica, la enfermedad es simplemente una respuesta o reacción natural del cuerpo para poder reequilibrarse, eliminando los excesos nocivos a través de los síntomas que padecemos. Para ello, cuando aparece la enfermedad, se trata de intervenir lo menos posible en ese proceso de eliminación, pero sí aplicar un régimen curativo, que ayudará a que la limpieza del organismo se realice de la manera más natural posible y sin continuar alimentando la enfermedad.
 
Por todo esto, la macrobiótica intenta alimentar el organismo de una forma más equilibrada, siguiendo las nociones de Yin y Yang, pero siempre adaptándose a las circunstancias que nuestro cuerpo pueda ir atravesando. Y como las circunstancias siempre cambian, debemos de adaptar nuestra alimentación constantemente, teniendo en cuenta diversos aspectos, como la actividad que realicemos, nuestra edad, los objetivos que persigamos, o incluso las estaciones del año o la zona en la que vivimos, por ejemplo. Por tanto, no es que nos encontremos ante prohibiciones alimentarias, sino ante adaptaciones a cada caso particular. Ohsawa siempre insistía mucho en el hecho de que "la práctica sin la teoría es peligrosa, pero la teoría sin la práctica es inútil". 
Cuisine et Santè en Saint-Gaudens, fundada por Renè Lèvy
Actualmente, podéis encontrar a muchos especialistas, consultores o terapeutas que pueden ayudaros y guiaros a través de esta alimentación, y que os ayudarán a adaptarla a vuestras circunstancias actuales. También podéis encontrar bibliografía especializada en este tema, aunque eso lo dejaremos para otro post!